Obesidad: nuevos tratamientos buscan derribar mitos y mejorar el control de una enfermedad crónica

ElAvance | 15 agosto 2026

La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por un exceso de grasa corporal que puede afectar la salud y aumentar el riesgo de desarrollar diversas complicaciones, especialmente cardiovasculares. Sin embargo, su tratamiento todavía enfrenta importantes desafíos vinculados con la desinformación, los prejuicios y la persistencia de antiguos mitos.

En los últimos años, los avances en la investigación médica y la experiencia clínica han transformado la manera de abordar esta enfermedad. A esto se suman iniciativas destinadas a mejorar el acceso a los tratamientos farmacológicos, lo que ha contribuido a modificar la percepción tanto social como médica sobre la obesidad.

Uno de los avances más destacados es el uso de semaglutida en dosis de 2,4 mg, un tratamiento que puede lograr una reducción promedio del peso corporal cercana al 17%, mientras que alrededor de uno de cada tres pacientes puede alcanzar descensos de hasta el 21%. Además, se ha observado que contribuye a preservar la masa muscular y a reducir el riesgo de eventos cardiovasculares, como infartos y accidentes cerebrovasculares.

La fuerza de voluntad no es suficiente

Entre los principales mitos se encuentra la idea de que la obesidad depende exclusivamente de la fuerza de voluntad. La médica cardióloga Carolina Chacón, especialista en Obesidad y Diabetes, explica que se trata de una enfermedad crónica relacionada con alteraciones del tejido adiposo y de las señales hormonales que regulan el hambre y la saciedad.

Según la especialista, el control del peso requiere un abordaje sostenido y multidisciplinario. También advierte sobre el denominado “efecto rebote”, que puede provocar una recuperación parcial del peso cuando se interrumpe un tratamiento.

Por este motivo, sostiene que la obesidad debe ser tratada de manera continua, con el acompañamiento de un equipo interdisciplinario que ayude a incorporar hábitos saludables, como una alimentación equilibrada y ejercicio físico.

Los medicamentos no reemplazan los hábitos saludables

Otro de los conceptos erróneos más extendidos es que la medicación, por sí sola, puede solucionar definitivamente el problema. El médico clínico Santiago Gómez Centurión señala que los medicamentos son una herramienta importante, pero deben formar parte de un plan integral que contemple alimentación, actividad física, descanso adecuado y manejo de las emociones.

La evidencia disponible, según el especialista, muestra que actualmente existen tratamientos farmacológicos que permiten a muchos pacientes mantener el descenso de peso durante períodos prolongados, algo que representaba una dificultad mayor décadas atrás.

El papel de las hormonas en las mujeres

También persiste la creencia de que las mujeres no pueden mantener un peso saludable debido a los cambios hormonales asociados con etapas como el embarazo y la menopausia.

La doctora Cecilia Luquez, médica diabetóloga y jefa del Servicio de Diabetes del Hospital San Roque de Córdoba, explica que durante determinadas etapas de la vida las modificaciones hormonales pueden favorecer la acumulación de grasa abdominal y aumentar el riesgo cardiovascular.

Sin embargo, la especialista destaca que un tratamiento personalizado, con objetivos realistas y adaptados a cada persona, permite trabajar en el mantenimiento de un peso saludable en cualquier etapa de la vida.

En este contexto, los especialistas coinciden en que combatir la desinformación es fundamental. La obesidad requiere un tratamiento integral y sostenido, en el que los medicamentos pueden cumplir un papel relevante, pero siempre acompañados por cambios en el estilo de vida y seguimiento profesional.