Milei reactiva el proyecto de la base naval en el "fin del mundo" en medio de tensiones con Gran Bretaña

Lesly Mota | 12 septiembre 2026

Argentina.— El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a impulsar el proyecto para construir una base naval en Ushuaia, en el extremo sur del país, en un contexto marcado por las tensiones con Reino Unido por la explotación petrolera en las islas Malvinas y por el creciente interés de Estados Unidos y China en la región.

Milei anunció la reactivación del proyecto la semana pasada, al plantear un endurecimiento de las sanciones contra la explotación de hidrocarburos en las Malvinas, territorio bajo control británico cuya soberanía reclama Argentina.

La futura instalación busca reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur y la Antártida, debido a la ubicación estratégica de Ushuaia, próxima al Canal Beagle y a las rutas marítimas que conectan los océanos Atlántico y Pacífico. Sin embargo, la base todavía está lejos de estar operativa. Actualmente, el proyecto cuenta con una platea de hormigón de 2,500 metros cuadrados dentro de un terreno de 38 hectáreas, ubicado cerca del aeropuerto de Ushuaia y a unos cinco kilómetros del centro de la ciudad.


La construcción comenzó durante el gobierno del expresidente Alberto Fernández, que colocó la piedra fundamental en 2022. Desde entonces solo se han completado las fundaciones y la platea, equivalentes al 9.13 % de la obra total, según información oficial.

El proyecto también ha generado debate por la posibilidad de una mayor participación estadounidense en la zona. En 2024, Milei visitó Ushuaia para reunirse con la entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, y destacó la importancia de la instalación para la proyección hacia la Antártida. El Gobierno argentino ha rechazado, sin embargo, que se trate de una base conjunta con otro país y sostiene que será una instalación 100 % argentina.

La ubicación de Ushuaia convierte al proyecto en un asunto que trasciende la infraestructura militar. Su proximidad a la Antártida, al Canal Beagle y a las rutas entre ambos océanos le otorga un valor estratégico en una zona donde Argentina, Estados Unidos, China y Reino Unido mantienen intereses.

En este escenario, la reactivación de la base naval ocurre mientras Argentina vuelve a elevar el tono de su reclamo por las islas Malvinas, cuya soberanía disputa con Reino Unido desde hace décadas y que fueron escenario de una guerra entre ambos países en 1982.