Médicos Sin Fronteras advierte violencia de bandas está provocando una catástrofe humanitaria en Haití

ElAvance | 07 marzo 2025

Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó sobre una grave crisis humanitaria en Haití debido al aumento de la violencia, que ha cobrado la vida de 5,601 personas en 2024, un número significativamente mayor que el año anterior. La organización subrayó que el plan de respuesta humanitaria en el país está gravemente insuficiente, a pesar de la creciente violencia y los desplazamientos masivos de personas.

Miles de haitianos se ven forzados a huir repetidamente, buscando refugio en campamentos improvisados con acceso limitado a servicios básicos como agua y saneamiento.

El coordinador general de MSF en Haití, Christophe Garnier, advirtió que la situación podría convertirse en una catástrofe humanitaria si no se toman medidas urgentes. En Puerto Príncipe, donde el 85% de la ciudad está controlada por pandillas, los equipos médicos de MSF han enfrentado un aumento de heridos debido a los enfrentamientos violentos.

Entre el 24 de febrero y el 2 de marzo, se atendieron a 314 pacientes en el centro de urgencias de Turgeau, de los cuales 90 eran víctimas directas de violencia, una cifra considerablemente mayor a la habitual.

La violencia también ha desencadenado un éxodo masivo: más de 24,000 personas se han desplazado desde el 14 de febrero, y más de 180,000 desplazados internos viven en más de 140 campamentos improvisados en el área metropolitana de la capital.

El acceso al agua potable es extremadamente limitado, con algunas personas sobreviviendo con solo un litro de agua al día, muy por debajo de los 15 litros recomendados por las normas internacionales de emergencia.

MSF ha comenzado a distribuir agua potable mediante camiones cisterna a más de 13,000 personas en cuatro campamentos, pero advirtió que no podrá cubrir todas las necesidades debido a la magnitud de la crisis. Además, la llegada de la temporada de lluvias amenaza con empeorar aún más las condiciones sanitarias, aumentando el riesgo de epidemias como el cólera.

La falta de financiación, especialmente tras la suspensión de recursos estadounidenses, ha complicado aún más la respuesta humanitaria, con organizaciones como Solidarités International viéndose obligadas a suspender la distribución de agua en los campamentos.