Lula advierte a potencias sobre presiones en América Latina

Ruth Encarnacion | 22 septiembre 2026

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó este martes las presiones de las grandes potencias sobre América Latina y sostuvo que su país no está dispuesto a quedar subordinado a los intereses de ninguna nación.

Durante su intervención en la apertura del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Lula advirtió sobre lo que definió como “tentaciones hegemónicas” en la región y defendió una relación internacional basada en la cooperación y el respeto entre los Estados.

El mandatario brasileño, quien por tradición encabezó el turno de discursos ante la Asamblea General, señaló que América Latina necesita socios que promuevan una agenda positiva y no acciones que impliquen presiones externas.

Lula también cuestionó el desempeño de las principales potencias frente a los conflictos armados que permanecen abiertos y criticó el estancamiento del Consejo de Seguridad de la ONU. Afirmó que Naciones Unidas atraviesa uno de sus períodos más complejos desde que pronunció su primer discurso ante ese organismo, en 2003.

“Las concesiones a la ley del más fuerte pasaron de los límites”, sostuvo el presidente brasileño, al advertir que la continuidad de conflictos regionales puede aumentar el riesgo de una confrontación de alcance global.

Llama a negociar conflictos

En su discurso, Lula reiteró su llamado a buscar una salida negociada a la guerra en Ucrania y pidió a los integrantes del Consejo de Seguridad asumir un papel más activo para impulsar el fin de ese conflicto y de las hostilidades relacionadas con Irán.

El jefe de Estado brasileño defendió además el multilateralismo como una herramienta necesaria ante un escenario internacional marcado por una creciente fragmentación y la expansión de los conflictos armados.

Brasil mantiene desde hace años su propuesta de reformar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para ampliar su representación e incorporar de manera permanente a países del llamado Sur Global. Dentro de esa iniciativa, Brasil aspira a obtener un asiento permanente en el organismo.