Los retos de la DIGESETT ante el embrollo del tránsito

ElAvance | 18 marzo 2026

La institución rechaza que viole la ley o que irrespete sentencias el TC

En República Dominicana, la alta incidencia de accidentes de tránsito continúa representando uno de los principales desafíos en materia de seguridad vial, con los motociclistas como el grupo más vulnerable. Durante 2024, este segmento encabezó la lista de fallecidos en siniestros viales, al concentrar el 70.48 % de las muertes registradas, una cifra que refleja la magnitud del riesgo asociado al uso de este medio de transporte y la urgencia de fortalecer las medidas de prevención, fiscalización y educación ciudadana.

Esta realidad responde a múltiples factores, entre ellos el alto volumen de motocicletas en circulación, el uso frecuente de estos vehículos como herramienta de trabajo en servicios de mensajería y transporte informal, así como la persistencia de conductas de riesgo como el exceso de velocidad, la imprudencia, la falta de protección adecuada y el irrespeto a las señales de tránsito.

Qué hace la DIGESETT

El problema es grave y en la línea del frente para enfrentarlo se encuentra la Dirección General de Tránsito y Transporte Terrestre DIGESETT. Para conocer las acciones que viene implementando la institución ante este panorama, El Avance Media consultó a su vocero y director de Comunicaciones, coronel Rafael Tejeda Valdera, quien explicó que la entidad ha intensificado sus acciones como parte de una estrategia integral orientada a reforzar el cumplimiento de la -Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial- y promover una cultura de respeto a las normas de tráfico, especialmente entre los motoristas.

Pascual Cruz Méndez, director de la Digesett.

Las medidas incluyen el aumento de operativos de control en avenidas principales, carreteras y zonas de alta incidencia de siniestros, así como la supervisión del uso obligatorio del casco protector, la verificación de licencias de conducir y la revisión de documentos reglamentarios.

Valdera puntualizó que la fiscalización constituye uno de los pilares fundamentales de la labor que ejecuta la DIGESETT, mediante operativos permanentes desplegados en todo el territorio nacional, con el objetivo de reducir las violaciones a la normativa vigente y prevenir hechos lamentables en las vías públicas.

“La fiscalización es una parte importante y básica de la institución. Es una decisión que llevamos a cabo de manera diaria, constante y permanente por el tema de la conducta de los usuarios de las vías que infringen la ley”, afirmó el oficial.

En ese sentido, señaló que estos operativos no solo buscan sancionar a quienes incumplen la normativa, sino también generar un efecto disuasivo que contribuya a modificar conductas y fomentar una mayor responsabilidad entre los conductores.

Indicó que la presencia activa de los agentes en calles y avenidas permite detectar infracciones recurrentes, como circular sin casco, transitar en vía contraria, ignorar semáforos en rojo y transportar más pasajeros de los permitidos, prácticas que incrementan significativamente el riesgo de accidentes graves o fatales.

Las autoridades han reiterado que la reducción de los accidentes de tránsito requiere un esfuerzo conjunto entre las instituciones del Estado y la ciudadanía, destacando que el cumplimiento de la ley, la prudencia al conducir y el respeto a las normas constituyen elementos esenciales para preservar vidas y disminuir el impacto social y económico que generan los siniestros viales en el país.

DIGESETT niega violaciones a la Ley 63-17 y a sentencias del Tribunal Constitucional  

El coronel Rafael Tejeda Valdera dijo a El Avance que la labor de control que ejecuta la DIGESETT en las vías públicas están orientadas a garantizar el cumplimiento de las normas de tránsito, reducir la siniestralidad vial y preservar la seguridad ciudadana.

Coronel Rafael Tejeda Baldera, vocero de la Digesett

Subrayó que estos operativos no se limitan a la imposición de sanciones, sino que buscan corregir conductas que representan un peligro tanto para los conductores como para peatones y demás usuarios de las carreteras.

Agregó que los agentes reciben lineamientos precisos sobre cómo ejecutar los procedimientos de fiscalización, asegurando que cada intervención se realice con apego a la ley y en respeto de los derechos fundamentales. Esto incluye protocolos específicos durante la detención de vehículos, la verificación de documentos y la retención vehicular en los casos que lo ameriten, siempre dentro de los límites legales establecidos.

En este orden, aseguró que las actuaciones de los agentes cuentan con respaldo de la Ley 63-17.

Consultado sobre si es legal o no la retención de vehículos, en particular motocicletas, por violaciones como no respetar la luz roja del semáforo, afirmó que dicha normativa lo permite.

Argumentó que el Artículo 321 de la 63-17, en cuanto a las medidas precautorias establece lo siguiente. El INTRANT y los ayuntamientos podrán dictar medidas precautorias cuando se verifiquen actos u omisiones que conlleven la comisión de infracción, y sin perjuicio de las sanciones que corresponda aplicar, pueden disponerse con carácter precautorio las siguientes medidas:

1. Paralización de los servicios.

2. Salida o retiro del servicio del personal de conducción, vehículos e instalaciones fijas.

3. Retención temporal del vehículo involucrado en la infracción.

Asimismo, aseveró que contrario a lo que han establecido varios medios de comunicación y como entiende un segmento de la población, las sentencias sobre el tema emitidas por el Tribunal Constitucional han validado la retención de vehículos como una medida administrativa legítima dentro del proceso sancionador, al considerar que esta acción no vulnera derechos constitucionales, sino que forma parte de las facultades del Estado para garantizar el orden público y la seguridad vial.

No obstante, en cuanto a la Ley 63-17 el Artículo 133, relativo al respeto a las señales del semáforo determina que; “En cualquier punto en que el tránsito esté regulado por semáforos, los conductores deberán respetar la señal, conforme al color que corresponda”.

La violación a esta disposición será sancionada con multa equivalente de uno (1) a cinco (5) salarios mínimos del sector público centralizado.

Al menos este artículo, que es el único que trata de manera específica la violación a la luz roja del semáforo, solo habla de multas y no de retención de vehículos en el caso de esa infracción, que es la queja de cada día de una gran cantidad de motociclistas.

¡Motores por pipá!

El parque vehicular de República Dominicana registró un incremento de 388,992 unidades el pasado año, subiendo de 6,197,219 en 2024 a 6,586,211 en 2025, según estadísticas de la Dirección General de Impuestos Internos DGII.

El aumento en la cantidad de vehículos en 2025 fue encabezado abrumadoramente por las motocicletas con un total de 270,801 nuevas unidades. En 2024 la DGII registró un total de 3,533,418 motos y con las importadas el año pasado el número llegó se elevó a 3,804,219, representando casi el 58 % del parque vehicular registrado en el país.

Los motores representan el 58 % del parque vehicular

En 2024 el Observatorio de Seguridad Vial OPSEVI, reportó la muerte de 2,978 personas por esta causa, de las cuales, el 78.48 %, es decir, más de 2,300 eran motociclistas.

No en vano, uno de los principales enfoques de los operativos de fiscalización está dirigido a este segmento de la población.

Entre los factores de riesgo de los motoristas resaltan el no uso del casco protector, considerado el principal elemento de defensa ante un impacto. Según explicó Tejeda Valdera, esta omisión incrementa considerablemente el riesgo de lesiones graves, traumatismos craneales y fallecimientos, incluso en accidentes a lo que se habría podido sobrevivir con la protección adecuada.

“El llamado no es simplemente para evitar ser fiscalizado, sino para prevenir y salvar vidas” enfatizó.

Capacitación continua

El fortalecimiento de la capacitación se ha convertido en uno de los pilares estratégicos de la DIGESETT, como parte de un proceso de transformación orientado a elevar la calidad del servicio, fortalecer la autoridad institucional y mejorar la relación entre los agentes y la ciudadanía.

Esta política es impulsada por el director de la institución, el general Pascual Cruz Méndez, quien ha priorizado la formación integral de los agentes como un mecanismo clave para modernizar el control del tránsito y reducir situaciones de confrontación en las vías públicas.

Los programas de formación incluyen módulos especializados en manejo de conflictos, inteligencia emocional, técnicas de comunicación efectiva, derechos ciudadanos y aplicación correcta de la normativa de tránsito.

El vocero de la institución explicó que este enfoque no solo fortalece las capacidades operativas, sino que también contribuye a consolidar un modelo de fiscalización más preventivo que represivo, donde el agente actúa no solo como autoridad sancionadora, sino también como orientador del ciudadano.

Alianzas con figuras del deporte

De forma paralela a la fiscalización, la DIGESETT ha fortalecido su enfoque preventivo mediante campañas de concienciación ciudadana desarrolladas en coordinación con otras entidades del Estado y actores sociales, con el objetivo de reducir la alta incidencia de accidentes de tránsito.

Estas campañas buscan influir directamente en la conducta de los conductores, promoviendo el respeto a las normas viales, el uso del casco protector en motociclistas, el cinturón de seguridad y el cumplimiento de los límites de velocidad.

Una de las estrategias más innovadoras ha sido la integración de figuras emblemáticas del béisbol dominicano, entre ellas Edwin Encarnación, Nelson Cruz y David Ortiz, quienes han participado de manera voluntaria en campañas audiovisuales dirigidas a sensibilizar a la población.

La participación de estas figuras, ampliamente respetadas y admiradas, ha permitido ampliar significativamente el alcance de los mensajes preventivos, especialmente entre los jóvenes, un segmento que representa una proporción importante de los usuarios de motocicletas y, por ende, uno de los más vulnerables en materia de seguridad vial.

Estas iniciativas forman parte de una estrategia integral que busca generar un cambio cultural en la forma en que los ciudadanos perciben y practican la seguridad vial, apostando a la educación como herramienta fundamental para reducir la siniestralidad.

Crecimiento del parque vehicular

A pesar de los avances en capacitación y prevención, la institución enfrenta importantes desafíos operativos derivados del crecimiento sostenido del parque vehicular en la República Dominicana, así como del aumento en el volumen de desplazamientos diarios en las principales ciudades y carreteras.

Actualmente, el número de agentes disponibles para labores de patrullaje y fiscalización apenas supera los 2,000 efectivos en todo el territorio nacional, una cifra limitada frente a la magnitud del sistema vial que deben supervisar. Esta situación reduce la capacidad de cobertura, dificulta la vigilancia constante y limita la capacidad de respuesta ante infracciones y emergencias.

El crecimiento acelerado del parque vehicular, impulsado por el aumento en la adquisición de motocicletas y vehículos privados, ha generado una mayor presión sobre la estructura operativa de la DIGESETT, que debe enfrentar una demanda creciente con recursos humanos y logísticos aún en proceso de expansión.

Ante este escenario, la institución ha identificado como prioridades estratégicas el fortalecimiento del cuerpo operativo mediante la incorporación de nuevos agentes, la modernización tecnológica de los sistemas de fiscalización y la ampliación de los recursos logísticos, incluyendo vehículos, equipos de comunicación y herramientas digitales.

Estas medidas buscan mejorar la capacidad de supervisión, optimizar la gestión del tránsito y avanzar hacia un modelo más eficiente, preventivo y tecnológicamente respaldado, capaz de responder a los desafíos actuales de la movilidad urbana y la seguridad vial.

Reforma policial

La DIGESETT también forma parte del proceso de reforma y transformación policial que se ejecuta en el país, orientado a modernizar las instituciones encargadas de la seguridad pública.

Este proceso incluye la profesionalización del personal, la actualización de los protocolos de actuación y el fortalecimiento de las capacidades operativas, con el objetivo de mejorar la eficiencia en el control del tránsito y fortalecer la confianza ciudadana.

Un desafío nacional

El alto porcentaje de muertes en accidentes de tránsito evidencia la necesidad de un enfoque integral que combine fiscalización efectiva, educación vial, fortalecimiento institucional y conciencia ciudadana.

Los motociclistas encabezan la cifra de muertes por accidentes de tránsito en el país.

Las autoridades insisten en que la prevención sigue siendo el factor más determinante para reducir la mortalidad en las vías, especialmente en un contexto donde el uso de motocicletas continúa en aumento y los recursos de vigilancia resultan limitados frente a la magnitud del desafío.

En este escenario, el cumplimiento de las normas de tránsito se mantiene como el elemento clave para salvar vidas y reducir el impacto de los accidentes en la sociedad dominicana.