Los humoristas que imitan a los presidentes y a otros políticos dominicanos

Max Herrera | 07 julio 2024

A través de la imitación, los humoristas han logrado no solo hacer reír al público, sino también invitar a una reflexión sobre el poder y la política en la sociedad dominicana

Santo Domingo.- Desde la época de Joaquín Balaguer en la década de 1970, pasando por los gobiernos de Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina, hasta llegar al actual presidente, Luis Abinader, los líderes políticos dominicanos siempre han sido objeto de imitaciones en las cuales se retratan y enfatizan sus características físicas y políticas y hasta sus crisis personales.

Desde hace décadas, el humor político ha sido una herramienta poderosa en el país para analizar, criticar y entretener a través de la imitación de presidentes y figuras políticas destacadas. Este arte ha evolucionado junto con la historia política del país, reflejando tanto momentos de crisis como de transformación democrática.

-Joaquín Balaguer y Peña Gomez: Boruga y Cuquín Victoria

Durante la era de Balaguer en la década de 1970, programas como "El Show del Mediodía" se convirtieron en plataformas para la sátira política. Aquí figuras como Felipe Polanco (Boruga) y Cuquín Victoria se convirtieron en maestros de la imitación política, destacándose por sus representaciones de Balaguer y su contraparte política, José Francisco Peña Gómez. Polanco, en particular, se transformaba físicamente para encarnar a Peña Gómez, usando maquillaje y gestos precisos que capturaban la esencia del carismático líder de la oposición.

Rafael Bobadilla: Danilo Medina, Luis Abinader, Hipólito Mejía y otros

A medida que la política dominicana evolucionaba, también lo hacía el arte de la imitación política. En tiempos más recientes, humoristas como Rafael Bobadilla han capturado la atención del público con sus interpretaciones magistrales de figuras contemporáneas como Danilo Medina, Luis Abinader, Hipólito Mejía, y otros prominentes políticos. Bobadilla, conocido por su habilidad para incorporar tanto la voz como los gestos característicos de cada figura, ha llevado el humor político a nuevas alturas en la era digital y mediática.

Jacqueline Estrella: Margarita Cedeño

Jacqueline Estrella, por su parte, ha dejado una huella imborrable con su imitación de Margarita Cedeño, exvicepresidenta y en un momento, figura prominente en el Partido de la Liberación Dominicana. Su meticuloso estudio de los gestos y la voz de Cedeño ha resultado no solo en risas, sino también en una apreciación por la capacidad de capturar la esencia de una figura pública tan influyente.

Andrés Martínez (Cacheíto) y Oscar Pérez: Leonel Fernández, Miguel Vargas Maldonado, y Danilo Medina

Otros humoristas como Andrés Martínez (Cacheíto) y Oscar Pérez han contribuido igualmente al humor político dominicano, ofreciendo interpretaciones memorables de líderes como Leonel Fernández, Miguel Vargas Maldonado, y Danilo Medina. Su habilidad para transformarse en estas figuras, tanto física como vocalmente, ha sido fundamental para mantener viva la tradición del humor político en la isla.

Sin embargo, el humor político no está exento de controversias. Rafael Bobadilla enfrentó dificultades cuando el Ministro de Turismo, David Collado, expresó sigilosamente su desaprobación hacia la imitación pública que Bobadilla hacía de él, según este ha expresado en varias entrevistas. Este incidente subraya los límites y sensibilidades que rodean el humor político, que a menudo desafía las expectativas y los puntos de vista de los propios políticos.

Las imitaciones no solo han entretenido al público dominicano, sino que también han sido recibidas de diferentes maneras por los políticos y sus seguidores. Jacqueline Estrella, por ejemplo, recibió elogios de Margarita Cedeño después de que la política vio su imitación en un programa televisivo, reconociendo el talento y la habilidad de la humorista para capturar su carácter.

El humor político en la República Dominicana no solo ha sido una forma de entretenimiento, sino también una herramienta para explorar y cuestionar el poder político, a través de las imitaciones ingeniosas y las sátiras críticas.