La Fiscalía española pide 2 años de prisión para Rubiales por el beso a Jenni Hermoso

Max Herrera | 27 marzo 2024

España.- La Fiscalía solicita una pena de dos años y medio de prisión para el expresidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales por los delitos de agresión sexual y coacciones en la causa sobre el beso no consentido que dio a la jugadora Jenni Hermoso tras la final del Mundial en Sídney, el pasado 20 de agosto.

El ministerio público ha remitido a la Audiencia Nacional su escrito de conclusiones provisionales, en el que solicita una condena de un año y medio de prisión por un delito de coacciones para el ex-técnico de la selección femenina, Jorge Vilda; el responsable de márketing de la RFEF, Rubén Rivera, y el director deportivo de la selección masculina, Albert Luque.

Además de la pena de prisión, la fiscal pide para Rubiales inhabilitación para trabajar en el ámbito deportivo durante el tiempo de condena, dos años de libertad vigilada y la prohibición de comunicarse con la jugadora y acercarse a ella a menos de 200 metros durante cuatro años.

Quiere asimismo que indemnice a la internacional con 50.000 euros; la misma cantidad que reclama a los otros tres acusados, aunque en su caso, de manera conjunta y solidaria.

El escrito de acusación de la teniente fiscal de la Audiencia, Marta Durántez, describe una conducta de Rubiales "sorpresiva y sin consentimiento ni aceptación" de Jenni Hermoso cuando, durante la entrega de medallas del Mundial, la "sujetó la cabeza" con ambas manos y le "propinó un beso en los labios".

Según el ministerio público, éste también se desplazó a Ibiza para conseguir que la jugadora participase en un vídeo exculpando a Rubiales. Fue al hotel donde se alojaba y acabó enviando varios mensajes a su amiga en los que acusaba a la jugadora de "mala persona, deseándole que se encuentre muy sola en la vida y anunciándole que se alegraría si eso sucediera".

La situación de hostigamiento, dice la fiscal, cesó cuando Rubiales fue suspendido provisionalmente por la FIFA el 26 de agosto. Unos días después, el 10 de septiembre, y tras asegurar previamente que no iba a dimitir, acabó dejando su cargo