¿La esclavitud desapareció?

Max Herrera | 23 julio 2024

Desde la mano de obra barata que trabaja en manufactureras en Asia, pasando por la trata de personas y la esclavitud sexual hasta llegar a los "esclavos laborales" en call centers y muchos otros lugares, la esclavitud "moderna" abarca muchos matices.

Santo Domingo.- Todo el mundo conoce sobre el esclavismo como una práctica lejana, arcaica y ajena a los tiempos modernos de aparente libertad, más la realidad llega a ser más tétrica de la deseada, pues existen muchas denuncias, en varios países del globo que, aún en pleno siglo XXI, mantienen estas situaciones de épocas más oscuras de la humanidad.

En el caso del continente asiático, donde resalta su industria manufacturera, la cual es utilizada por varias de las grandes marcas mundiales para subcontratar la producción de sus artículos por un coste "de vaca muerta" lo que en regiones más desarrolladas costaría "un riñón" y más; es documentado por varias ONG’s como los trabajadores a menudo se encuentran atrapados en condiciones laborales deplorables, con jornadas extenuantes, salarios miserables y sin derechos laborales básicos.

Muchos de estos trabajadores, especialmente migrantes y personas en situación de pobreza extrema, son forzados a trabajar en condiciones que se asemejan a la esclavitud, todo en nombre de la rentabilidad empresarial y la competitividad global.

En Corea del Norte, el régimen dictatorial de izquierda ha institucionalizado el trabajo forzado de una manera que raya casi totalmente en la esclavitud. En este hermético país, desde prisioneros políticos hasta soldados, pasando por ciudadanos comunes, miles son obligados a trabajar en condiciones extremadamente duras, sin salario, libertad de elección o derechos humanos básicos.

Líder norcoreano Kim Jong-un, visitando una de las fabricas del Estado.

Un informe de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, elaborado mediante entrevistas efectuadas en la última década a 183 norcoreanos huidos del país y ahora residentes en Corea del Sur, documentó esta explotación en el aislado régimen de los Kim.

Índice de esclavitud moderna. Fuente: Statista.

-Caso RD: desde la mano de obra barata hasta la explotación en los "call centers"

No se puede afirmar que en República Dominicana haya un problema grave de "esclavitud moderna" como es el caso de otras naciones, pero en algunos aspectos el país no está tan alejado de esa noción. Por ejemplo, los vecinos haitianos que vienen al territorio nacional a trabajar en diferentes áreas de relativa bonanza como la construcción, el sector turismo, la agricultura y muchos otros, no viven de ninguna forma bajo estatus de esclavitud, puesto que en la mayoría de casos se cumplen sus derechos fundamentales, más eso es todo, solo los fundamentales.

Organismos internacionales han denunciado casos de "semi" explotación laboral en la población haitiana que labora en el corte de la caña de azúcar y la dura vida que llevan en los bateyes. Esta realidad fue plasmada en el libro "Over" del autor dominicano Ramón Marrero Aristy, quien fue asesinado por el régimen dictatorial de Trujillo por expresar sus pensamientos de libertad en contra de la dictadura de la época.

"Over" de Ramón Marrero Aristy. Fuente: externa.

Es lo mismo que en buena medida viven los criollos que se aventuran al extranjero a países como Estados Unidos, Canadá, España y muchos otros a tratar de conseguir una mejor vida; al menos en el caso de los EE.UU. es notable que los quisqueyanos suelen buscar el afamado "sueño americano", pero muchas veces este se convierte en una pesadilla y lo que suelen encontrar es trabajos en condiciones deplorables y vivir un estilo de vida "semi-esclavizado" al agitado modo de vida primer-mundista.

-Oficinistas con grilletes: los Call centers en RD

El empleo en los centros de llamadas, conocidos como "call centers", ha sido criticado por convertirse en una forma moderna de esclavitud. Grandes empresas estadounidenses y multinacionales pagan salarios mínimos en comparación con sus ganancias, evadiendo los estándares laborales de sus propios países.

En el contexto de los "esclavos laborales" en call centers y otros lugares, como se ha observado en algunos países, incluyendo situaciones en la República Dominicana, las condiciones de trabajo pueden ser tan exigentes y deshumanizantes que se asemejan a formas modernas de servidumbre. A menudo, los empleados son presionados para cumplir con cuotas irrazonables, enfrentan largas horas de trabajo sin descanso adecuado y son pagados por debajo de lo justo por su labor, en comparación a lo que generan las ganancias de las compañías de capital extranjero en sus naciones de origen, muy por encima de lo que pagan a sus empleados de ultramar.

Un caso emblemático ocurrió el 12 de julio de 2021 en República Dominicana, en la empresa Teleperformance, donde un trabajador murió aparentemente por falta de atención médica a un tiempo prudente. Sus compañeros, obligados a seguir trabajando como si nada hubiera ocurrido, reflejan una falta de humanidad y protección por parte de la empresa, que cuenta con más de 380,000 empleados en todo el mundo.

En la red instagram la compañía dio explicaciones al respecto, más en otras redes sociales como X (antiguo Twitter) varios empleados y cercanos al fallecido desmintieron estas versiones y agregaron fuego al de por si polémico deceso.

Comunicado sobre el fallecimiento "irregular" del empleado. Fuente: Teleperformance República Dominicana.
-Zara, Shein, Iphones y muchos otros productos fabricados por mano de obra infantil

Por otro lado, en China, el gigante manufacturero global, la explotación laboral alcanza proporciones igualmente alarmantes. Grandes marcas internacionales como Shein y Zara han sido acusadas repetidamente de utilizar mano de obra barata e incluso infantil en sus cadenas de suministro. Los trabajadores, muchos de ellos migrantes o niños, son empleados en fábricas donde se enfrentan a largas jornadas laborales, condiciones peligrosas y salarios mínimos. Estas prácticas no solo son injustas, sino que también perpetúan un ciclo de pobreza y desigualdad.

Además de estos casos emblemáticos, la esclavitud moderna se manifiesta de múltiples maneras en todo el mundo. Desde la trata de personas con fines sexuales hasta el trabajo forzado en sectores como la agricultura, la construcción y los servicios domésticos, millones de personas son atrapadas en situaciones donde se ven privadas de su libertad y explotadas de manera despiadada.

Mano de obra infantil en Asia. Fuente: externa

Uno de estos escándalos tiene que ver con la marca Shein que se encuentra establecida en China y la  cual ha sido señalada por ONGs de tener un impacto ambiental negativo y condiciones laborales precarias en países como Bangladesh, India, Camboya, Indonesia, Malasia y Sri Lanka.

Las pésimas condiciones laborales sumado al bajo salario, representan un claro ejemplo de explotación, así como un atentado a los derechos humanos, en los que se encuentra también la explotación laboral infantil y el trabajo forzado, señaló  GreenPeace.

“Ayúdame por favor”, “Ayuda”, “Tengo dolor de muelas”, “Emergencia, socorro”, son solo algunas de los mensajes que aparecen en la etiquetas  de las prendas, y que muy probablemente son escritas por los empleados de la empresa.

Mensajes de "socorro" por parte de la mano de obra de manufactureras. Fuente: externa.

-Trata de personas, esclavitud sexual y otros males modernos

En el complejo tejido de la sociedad globalizada del siglo XXI, la esclavitud moderna persiste de múltiples formas, oculta bajo diferentes disfraces y afectando a millones de personas en todo el mundo. Desde la trata de personas hasta el trabajo infantil y los matrimonios forzados, estas prácticas aberrantes privan a los individuos de su dignidad y derechos fundamentales, perpetuando un ciclo de explotación y sufrimiento.

La trata de personas, una de las formas más visibles y devastadoras de esclavitud moderna, afecta a personas en todos los rincones del planeta, ya sea como países de origen, tránsito o destino. Según el Informe Global sobre el Tráfico de Personas 2022 de la UNODC, aunque hubo una disminución del 11% en el número de víctimas detectadas en 2020 debido a la pandemia, las condiciones de guerra y conflicto siguen exacerbando la vulnerabilidad de millones de personas, especialmente en áreas como Ucrania, África y Oriente Medio.

En el ámbito del trabajo forzoso, definido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como cualquier forma de trabajo exigido bajo amenaza o coerción, predominan las condiciones de explotación en el sector privado. Las víctimas, en su mayoría mujeres y niñas, enfrentan un panorama desolador donde la explotación sexual comercial representa el 23% de los casos reportados. Esta realidad no solo lesiona físicamente a las víctimas, sino que también socava su autonomía y dignidad, perpetuando ciclos de pobreza y desigualdad.

El trabajo infantil, por otro lado, roba a más de 152 millones de niños en todo el mundo la oportunidad de una infancia normal. Muchos de estos niños son forzados a trabajar desde temprana edad, privándolos de la educación y el desarrollo que merecen. En situaciones de refugio, como las que enfrentan millones de personas en todo el mundo, el acceso limitado a servicios básicos y la necesidad de sobrevivir empujan a muchos niños hacia el trabajo precoz, a menudo en condiciones peligrosas y explotadoras.

Los matrimonios forzados, especialmente perjudiciales para las mujeres y niñas, representan otra faceta desgarradora de la esclavitud moderna. Privadas de su derecho a decidir sobre su futuro y con frecuencia sometidas a violencia y abuso, millones de niñas son obligadas cada año a casarse antes de cumplir los 18 años. Esta práctica, extendida en países como Chad, Níger y República Centroafricana, niega a las niñas el acceso a la educación y la capacidad de planificar sus vidas, perpetuando ciclos de pobreza y vulnerabilidad.

Fuente: Índice Global de Esclavitud. Minderoo Foundation.

La comunidad internacional ha tomado medidas para combatir estas formas modernas de esclavitud, adoptando convenciones y acuerdos internacionales que buscan proteger los derechos humanos y erradicar la explotación. Sin embargo, la implementación efectiva de estas políticas sigue siendo un desafío, especialmente en regiones afectadas por conflictos y gobernanzas débiles.

Para abordar efectivamente la esclavitud moderna en todas sus manifestaciones, es crucial fortalecer los sistemas de protección de derechos humanos, aumentar la conciencia pública sobre estas violaciones y garantizar que las víctimas reciban el apoyo necesario para reconstruir sus vidas.

Fuente: Índice Global de Esclavitud. Minderoo Foundation.

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