Julio César Valentín propone reglas más estrictas para partidos políticos

Martin Severino | 22 julio 2026

Santo Domingo. El presidente del partido Justicia Social (JS), Julio César Valentín, aseguró que esa organización no está entre las que podrían perder su personería jurídica, al sostener que cumple con los requisitos establecidos en la Ley de Partidos, Organizaciones y Movimientos Políticos para mantener su reconocimiento legal. No obstante, consideró que el sistema electoral dominicano debe endurecer las condiciones para la permanencia de las organizaciones políticas.

Valentín explicó que Justicia Social obtuvo una votación suficiente en las pasadas elecciones y logró representación municipal con 13 alcaldes y 33 regidores, además de representación congresual, por lo que entiende que la organización cumple con las condiciones exigidas por la legislación vigente. Agregó que, aunque el Tribunal Superior Electoral (TSE) emplazó a todas las organizaciones políticas en el proceso, Justicia Social acudirá a responder conforme a la ley.

El dirigente político afirmó que, a título personal, considera que el modelo dominicano es demasiado flexible para la supervivencia de los partidos y planteó que las reglas deben ser más rigurosas para evitar la proliferación de organizaciones con escasa representatividad electoral.

Como referencia, mencionó que países como Perú han endurecido sus requisitos para conservar el reconocimiento legal de los partidos, exigiendo porcentajes mínimos de votación y una representación legislativa determinada. En ese sentido, propuso que en República Dominicana se requiera al menos entre un 1 % y un 2 % de los votos nacionales, independientemente de haber obtenido regidores o diputados, o que se establezca un mínimo de legisladores o alcaldes electos para garantizar la permanencia de una organización política.

Valentín también criticó que un partido pueda mantenerse vigente únicamente por haber obtenido un regidor o mediante alianzas estratégicas posteriores a las elecciones. A su juicio, la permanencia de una organización política debe responder a una presencia territorial significativa y a un respaldo real del electorado, como garantía de un sistema político más sólido y representativo.