Informe ubica a Ecuador entre los 10 países con mayor violencia del mundo

Julissa Reyes | 12 febrero 2026

Ecuador se ubica entre los diez países con mayor violencia del mundo, según el informe Conflict Watchlist 2026 de la organización internacional ACLED, que advierte sobre el deterioro sostenido de la seguridad en el país y el impacto de la expansión del crimen organizado en amplias zonas del territorio.

El reporte señala que Ecuador registró en 2025 la tasa de homicidios más alta de América Latina por tercer año consecutivo, superando su propio récord. Entre el 1 de enero y el 28 de noviembre de 2025, más de 3.600 personas murieron como consecuencia de la violencia ejercida por grupos criminales, lo que representa un aumento del 42% en comparación con el mismo período de 2024.

ACLED estima que el 71% de la población ecuatoriana, con más de 12 millones de personas, estuvo expuesta a violencia relacionada con el crimen organizado en 2025, el porcentaje más alto registrado en América Latina y el Caribe entre los países monitoreados por la organización. El informe advierte que el país pasó de ser un destino relativamente seguro en la región a convertirse en un territorio con altos niveles de riesgo para su propia población.

La escalada de violencia está vinculada, en primer lugar, a la disputa territorial entre las principales estructuras criminales del país: Los Lobos y Los Choneros. Tras la extradición a Estados Unidos de José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, en julio de 2025, Los Choneros quedaron debilitados, lo que abrió espacios para que Los Lobos intentaran expandir su control sobre rutas estratégicas para el tráfico de drogas y la exportación de oro. Esta pugna ha tenido especial intensidad en provincias costeras como Manabí y Los Ríos.

El informe identifica un segundo factor: la fragmentación interna de las organizaciones criminales. La captura, asesinato o exilio de líderes ha generado disputas internas por el control de economías ilícitas como la minería ilegal de oro, particularmente en provincias como El Oro. Muchas de estas confrontaciones se originan en los centros penitenciarios, que funcionan como nodos operativos de las bandas, y luego se trasladan a las calles. Las masacres carcelarias y enfrentamientos entre facciones contribuyeron al incremento de muertes registrado en 2025.