Gobierno elevaría a RD$55,000 millones el subsidio a los combustibles por presión internacional

Ruth Encarnacion | 05 noviembre 2026

Santo Domingo.- El Gobierno dominicano contempla elevar hasta unos RD$55,000 millones los recursos destinados a subsidiar los combustibles durante 2026, ante el impacto de la crisis internacional de hidrocarburos y el aumento de los precios en los mercados externos.

La medida implicaría un mayor compromiso para las finanzas públicas y llevaría el déficit fiscal a cerrar el año en torno al 4 % del producto interno bruto (PIB), por encima del 3.2 % establecido inicialmente en el presupuesto, según explicó el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz.

El funcionario indicó que el presupuesto destinado a estos subsidios partió de RD$11,000 millones, posteriormente fue elevado a RD$30,000 millones y ahora requeriría una nueva ampliación. Señaló que, durante las últimas 15 semanas, el Estado ha destinado en promedio RD$1,500 millones semanales para evitar que las alzas internacionales se trasladen completamente a los consumidores.

Díaz hizo las declaraciones durante el panel “Nueva realidad: República Dominicana frente al impacto global en los combustibles”, en el que también participó el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, junto al empresario Pedro Brache y el economista Jaime Aristy Escuder.

Ajustes graduales

Entre las alternativas que estudia el Gobierno figura establecer un mecanismo que permita modificar semanalmente los precios de los hidrocarburos en proporciones de 1 % o 2 %, una vez disminuya la incertidumbre internacional.

La propuesta busca evitar incrementos abruptos en los precios locales y distribuir los ajustes de manera progresiva. No obstante, las autoridades mantendrían la protección económica a la gasolina y el gasoil regular.

El ministro de Hacienda explicó que el esquema de subvenciones procura beneficiar en mayor medida a los combustibles con mayor incidencia en los costos de producción, el transporte y la inflación.

En ese sentido, indicó que la gasolina premium y el gasoil óptimo han recibido menores niveles de subsidio, debido a que son productos cuyo consumo está más asociado a los sectores de mayores ingresos.

Díaz reconoció que eliminar las subvenciones de manera generalizada representa un desafío, pero consideró necesario avanzar hacia un sistema más focalizado y aplicar los cambios sin provocar distorsiones importantes en la economía.

Sin reforma fiscal

En cuanto a la posibilidad de una reforma tributaria, el titular de Hacienda descartó que esa iniciativa forme parte de los planes inmediatos del Gobierno.

Explicó que las autoridades están concentradas en administrar las presiones económicas actuales y aprovechar el margen fiscal disponible para responder a la coyuntura.

También aseguró que el país conserva capacidad para asumir un incremento razonable del déficit sin comprometer su estabilidad macroeconómica.

Llaman a retirar las subvenciones

Una posición distinta expresó el economista Jaime Aristy Escuder, quien planteó que el país debe comenzar a desmontar los subsidios a los combustibles y a la electricidad.

A su juicio, mantener estas ayudas durante un período prolongado aumenta la presión sobre el presupuesto público y puede comprometer la estabilidad de las finanzas estatales.

Escuder advirtió que retrasar los ajustes necesarios podría generar desequilibrios económicos de mayor magnitud y recordó la crisis de 1990, cuando República Dominicana experimentó una inflación cercana al 80 %, una fuerte depreciación del peso y una contracción de la actividad económica de alrededor del 5 %.

Por ello, consideró necesario que la población comprenda la importancia de ajustar progresivamente los precios para evitar consecuencias más graves en el futuro.

Sanz Lovatón, por su parte, reconoció que los subsidios generalizados no constituyen una solución sostenible, aunque advirtió que su eliminación requiere prudencia y una estrategia política y social cuidadosa.

El ministro también diferenció la situación dominicana de la que atraviesan otros mercados, donde existen dificultades de abastecimiento. En el caso local, sostuvo, el principal desafío está relacionado con el costo financiero de mantener la estabilidad de los precios.

Presión que podría extenderse hasta 2027

Las autoridades también anticipan que las dificultades en el mercado internacional de hidrocarburos no desaparecerán inmediatamente, incluso si concluyen los conflictos bélicos que afectan el suministro y los precios del petróleo.

Sanz Lovatón sostuvo que las consecuencias de la guerra en Ucrania y las tensiones en Medio Oriente podrían continuar repercutiendo en el mercado energético durante los próximos años.

El funcionario señaló que las proyecciones apuntan a que la situación podría prolongarse hasta 2027, por lo que el país tendrá que adaptarse a un escenario de mayores costos y presiones sobre las finanzas públicas.

A su entender, el comportamiento de los combustibles dejó de representar una dificultad pasajera y se ha convertido en un factor que obligará a modificar la manera en que el Estado administra los subsidios y enfrenta los choques económicos externos.