El trabajo infantil en la República Dominicana y el reto de las autoridades para lograr su erradicación

ElAvance | 22 julio 2026

Yulissa Reyes

A pesar de los esfuerzos realizados para proteger los derechos de la niñez, muchos niños, niñas y adolescentes continúan desempeñando actividades laborales que pueden afectar su educación, su desarrollo y su bienestar. Por ello, la erradicación de esta práctica continúa siendo un importante desafío para las autoridades de la República Dominicana.

En la actualidad, las cifras que se exhiben son preocupantes, aunque ha habido una reducción significativa desde el año 2014, cuando las estadísticas posicionaban al país con un 6.7 %, y en 2019 con un 3.8 %, de acuerdo con los datos oficiales suministrados por el departamento Atención y Restitución de Derechos del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia.

Con base en las proyecciones de población infantil para la República Dominicana en los períodos mencionados, esos porcentajes equivalen aproximadamente a las siguientes cantidades de menores: en 2014 se registraron cerca de 165,000 niños, niñas y adolescentes en situación de trabajo infantil, mientras que en 2019 la cifra se redujo a aproximadamente 94,000. Esto significa que, en un lapso de cinco años, alrededor de 71,000 menores lograron salir de la condición de trabajo infantil en el país.

Esta reducción representa un avance significativo en los esfuerzos nacionales para garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes y evidencia el impacto de las estrategias implementadas por el Gobierno en coordinación con organismos nacionales e internacionales.

Las instituciones públicas y diversas organizaciones han impulsado iniciativas para prevenir y erradicar esta problemática mediante programas de protección, acceso a la educación y campañas de concienciación. Sin embargo, factores como la pobreza, la desigualdad y la necesidad económica de algunas familias continúan favoreciendo la permanencia del trabajo infantil en distintos sectores.

El Avance Media consultó al encargado de Atención y Restitución de Derechos del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), Feliz Hernández, quien aseguró que enfrentar esta situación requiere un compromiso conjunto entre el Estado, las familias, las comunidades y el sector privado, con el objetivo de garantizar que todos los niños y niñas puedan ejercer plenamente sus derechos y desarrollarse en un entorno seguro y libre de explotación.

No obstante, las autoridades reconocen que la erradicación total del trabajo infantil y de sus peores formas continúa siendo un desafío que requiere mantener los esfuerzos de prevención, protección y vigilancia permanente.

La República Dominicana ha registrado importantes avances en la reducción del trabajo infantil durante la última década, consolidándose como uno de los países de la región que ha logrado disminuir de manera significativa este fenómeno gracias a la implementación de políticas públicas, programas de protección social y acciones coordinadas entre diversas instituciones del Estado.

Aunque las cifras muestran una tendencia favorable, especialistas señalan que el trabajo infantil sigue siendo una problemática presente en distintos sectores de la sociedad y que no puede atribuirse a una causa específica debido a su carácter multifactorial. Entre los principales factores de riesgo figuran la pobreza, la desigualdad social, la exclusión económica, la vulnerabilidad de los hogares y la normalización cultural de determinadas prácticas que históricamente han sido aceptadas como parte de la dinámica familiar o comunitaria.

Las estadísticas reflejan que la mayor incidencia del trabajo infantil continúa concentrándose en los hogares pertenecientes al quintil de menores ingresos, donde las limitaciones económicas pueden llevar a algunas familias a considerar el trabajo de sus hijos como una estrategia para complementar los ingresos del hogar. No obstante, las autoridades sostienen que la respuesta debe centrarse en fortalecer las oportunidades económicas para las familias y garantizar el acceso permanente de la niñez a la educación, la salud y la protección social.

El trabajo infantil constituye una vulneración de los derechos fundamentales de la niñez y la adolescencia, ya que limita el acceso a una educación de calidad, afecta el desarrollo físico, emocional y psicológico, reduce las oportunidades de recreación y aumenta la exposición a situaciones de violencia, explotación, abuso y otros riesgos que pueden comprometer el bienestar y el futuro de los menores de edad.

Asimismo, cuando los niños y adolescentes ingresan de manera prematura al mercado laboral, aumenta el riesgo de abandono escolar, disminuyen las posibilidades de completar su formación académica y se perpetúan los ciclos de pobreza que afectan a numerosas familias. Diversos estudios internacionales han señalado que la permanencia en el sistema educativo constituye uno de los mecanismos más efectivos para prevenir el trabajo infantil y mejorar las oportunidades de desarrollo durante la vida adulta.

Frente a esta realidad, el Estado dominicano ha desarrollado un conjunto de políticas públicas sustentadas en un modelo de gobernanza interinstitucional orientado a prevenir, detectar y atender los casos de trabajo infantil en todo el territorio nacional.

Entre las principales iniciativas figura la Hoja de Ruta para la Erradicación del Trabajo Infantil, instrumento que orienta las acciones del país para eliminar progresivamente esta práctica y fortalecer la protección integral de la niñez.

A ello se suma el Comité Directivo Nacional de Lucha contra el Trabajo Infantil, coordinado por el Ministerio de Trabajo y por el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), espacio que reúne a instituciones públicas, organizaciones de empleadores, representantes de los trabajadores y organismos internacionales para diseñar, ejecutar y evaluar estrategias de prevención y respuesta frente a esta problemática.

Las autoridades destacan que la articulación institucional ha permitido fortalecer los mecanismos de identificación de casos, desarrollar jornadas focalizadas en comunidades vulnerables y ampliar las acciones de sensibilización dirigidas a familias, empleadores y ciudadanía.

Dentro de las estrategias implementadas también se encuentran diversos programas de protección social desarrollados por diferentes ministerios e instituciones gubernamentales, cuyo objetivo es reducir la pobreza y disminuir los factores que pueden llevar a las familias a recurrir al trabajo infantil como una alternativa de supervivencia.

En el ámbito educativo, el Ministerio de Educación desarrolla políticas orientadas a garantizar la permanencia escolar, prevenir la deserción y promover que niños, niñas y adolescentes permanezcan dentro del sistema educativo, considerado uno de los principales factores de protección frente al trabajo infantil.

De igual manera, el CONANI ejecuta programas especializados, entre ellos el Programa de Intervención para Niños, Niñas y Adolescentes en Situación de Calle, desarrollado en coordinación con otras instituciones del Estado mediante operativos y jornadas de intervención que permiten identificar casos de vulnerabilidad y brindar respuestas integrales a la población afectada.

Las autoridades consideran que el conjunto de estas acciones ha generado resultados tanto cuantitativos como cualitativos. Además de la reducción reflejada en las estadísticas nacionales, se ha fortalecido la capacidad institucional para atender situaciones de riesgo, aumentar la conciencia social sobre los efectos del trabajo infantil y promover una cultura de protección de los derechos de la niñez.

En materia legal, la República Dominicana cuenta con un marco jurídico que establece sanciones tanto laborales como penales para quienes promuevan o se beneficien del trabajo infantil.

El Código de Trabajo prohíbe el empleo de menores de la edad mínima permitida y regula las condiciones bajo las cuales los adolescentes autorizados pueden desempeñar determinadas labores, siempre garantizando que estas no afecten su salud, educación o desarrollo integral.

Asimismo, la Ley núm. 136-03, que crea el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes, junto con las disposiciones contenidas en la legislación penal dominicana, contempla sanciones para quienes exploten laboralmente a menores de edad o incurran en las peores formas de trabajo infantil.

Las autoridades reiteran que la reducción sostenida del trabajo infantil constituye una responsabilidad compartida entre el Estado, las familias, el sector privado, las organizaciones sociales y la ciudadanía. En ese sentido, sostienen que mantener la inversión en educación, protección social, generación de empleos dignos para los adultos y fortalecimiento institucional será clave para continuar disminuyendo las cifras y avanzar hacia la erradicación definitiva de esta práctica en el país.

¿Qué dicen los artículos 12, 13 y 34 de la Ley 136-03 (Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes)?

Artículo 12. Derecho a la integridad personal

Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la integridad personal. Este derecho comprende el respeto a la dignidad, la inviolabilidad de la integridad física, psíquica, moral y sexual, incluyendo la preservación de su imagen, identidad, autonomía, valores, ideas, creencias, espacio y objetos personales.

Artículo 13. Derecho a la restitución de derechos

El Estado dominicano tiene la responsabilidad de proteger a todos los niños, niñas y adolescentes contra toda forma de abuso, maltrato y explotación, sin importar el medio que se utilice, incluyendo el uso de internet o cualquier vía electrónica.

Artículo 34. Protección contra la explotación laboral

Prohíbe que los niños trabajen antes de la edad permitida. Esto garantiza que no sean sometidos a labores pesadas y que puedan ejercer su derecho a la educación.

Países que superan las estadísticas de la República Dominicana

Si se toma como referencia la prevalencia del trabajo infantil, medida por el porcentaje de niños de entre 5 y 17 años que trabajan, la República Dominicana presenta una tasa relativamente baja en comparación con muchos países del mundo.

Entre los países que registran porcentajes superiores se encuentran:

Níger

Chad

Sudán del Sur

República Centroafricana

Burkina Faso

Malí

Etiopía

Mozambique

Uganda

Nigeria

India (en términos absolutos registra una gran cantidad de niños trabajadores, aunque la tasa varía según la fuente y la región).

Pakistán

Bangladés

Bolivia

Guatemala

Perú

Paraguay

Honduras

Nicaragua

En el mundo, alrededor de 138 millones de niños se encontraban en situación de trabajo infantil en 2024. La región con la mayor incidencia continúa siendo África subsahariana. La República Dominicana, con una tasa de 3.8 %, se ubica por debajo del promedio registrado en muchos países de ingresos bajos y medianos.