"El que conduce en RD conduce donde sea"

Max Herrera | 11 diciembre 2025

Hay muchos lugares en el mundo donde conducir es casi una disciplina olímpica… y Quisqueya está cómodamente en el podio. No diré que somos el más complicado del planeta, pero estamos bien arriba en el ranking de requerir tener nervios de acero para enfrentar el caos de la "selva" de asfalto e internet malo, día tras día.

Aquí se esquivan tortugas como en Mario Kart, pero versión dominicana: motoristas "ruling" que aparecen de la nada, carros de concho que doblan sin aviso y guagueros en "gavela" por conseguir hasta el último pasajero sin importarles a quien se lleven por delante.

“Conchos”, “voladoras” y otros males de un transporte limitado y obsoleto

Por décadas, la movilidad urbana de las metrópolis de RD ha estado dominada por sistemas altamente informales: conchos, motoconchos, guaguas, carros públicos, “voladores” y otros medios de transporte, que muchas veces no disponen de una regulación técnica o bien, se ven carentes de todo lo establecido por la ley.

Según datos estatales, se estima que la edad promedio de la flota pública supera los 20 años, incluidos los de los sindicatos de transporte de cargas. Mientras que la mayoría de estos vehículos no cumplen con normas básicas de seguridad ni de emisiones de carbono… ¿Quién no se ha montado en un concho desde el que puedes ver el asfalto desde dentro, de tan "desleñados" que anda su armazón?

Estos actores aún transportan a cerca del 70% de los pasajeros diarios de todo el país… Y cada día más, se hace notable la necesidad de implementar más transportes colectivos seguros, y no continuar con las deficiencias del ayer.

"El no es más loco que yo"

Esta frase se escucha muy a menudo en las calles dominicanas, sobre todo entre choferes agresivos; casi como un mantra de autoprotección mezclado con orgullo callejero. Es la manera en que muchos conductores justifican maniobras temerarias, como si el simple hecho de no dejarse intimidar por otro chofer agresivo fuera una victoria moral. Y justo después aparece su prima hermana: “Él no es loco como para chocarme a mí”.

La cultura del “vehículo privado”

Es innegable que uno de los sueños de cualquier ciudadano de una sociedad plenamente capitalista y desarrollada es tener un hogar propio y un vehículo, el dilema cae en que, con un parque vehicular que se mantiene en constante crecimiento, este “sueño” se vuelve cada vez más difícil de sostener sin que el tránsito sufra consecuencias negativas.

Choque inevitable entre pasado y futuro

Todo cambio estructural genera fricción. La eventual transformación total del transporte dominicano plantea un salto hacia la eficiencia, la modernidad y la dignidad para los usuarios. Pero también implica el inevitable choque con un sistema acostumbrado al desorden, la improvisación y el control sindical.

Y aclaro desde ya: las rampas raras que se queden en los videojuegos y no en el 3D de las vías transitadas.

Al final, todo se resume en algo simple: aquí manejamos como podemos y como nos dejan. Nos reímos, nos quejamos, tiramos un "coño" aquí y allá y eventualmente seguimos avanzando entre tapones y maniobras improvisadas. Pero ojalá llegue el día en que conducir en RD no sea una hazaña ni un chiste interno, sino algo normal, tranquilo y sin tanta adrenalina innecesaria.