El Poder de Miedo

ElAvance | 01 abril 2026

Por Arelis García López

Hoy quiero compartir con ustedes una reflexión que, más que una simple idea, nace desde una profunda preocupación.

Soy parte de una sociedad sumergida en una peligrosa ignorancia social, una que nos arrastra a todos por el mismo rumbo, aunque algunos —en medio de esta crisis global— encuentren beneficios en lo que otros apenas logran comprender.

Mientras el mundo se reconfigura a gran velocidad, en nuestro país muchos permanecen distraídos por superficialidades que les impiden mirar más allá de lo evidente. Y en medio de ese ruido… hay algo que crece en silencio.

MIEDO

Hoy, el MIEDO no es solo una emoción pasajera. Es una reacción que paraliza, que detiene incluso a quienes conocen el camino, pero no se atreven a recorrerlo.

El MIEDO se ha convertido en un estado de sitio invisible.

Un estado que no solo aprisiona a una persona, sino a comunidades enteras, a naciones completas. Más de la mitad de la población mundial vive sumida en el MIEDO, aunque no siempre lo reconozca.

Pero hoy ese MIEDO tiene nuevas formas.
Se disfraza de información incompleta.
Se alimenta de agendas mediáticas.
Se fortalece cuando la verdad no se explica… o no se quiere entender.

MIEDO

Estamos siendo testigos de una narrativa global que comienza a posicionarse con fuerza: la crisis energética y la posibilidad de apagones a gran escala.

Una campaña mediática internacional que advierte —o induce— sobre un colapso energético que impactaría de manera directa a los países dependientes de grandes potencias como Estados Unidos, y de aquellos que producen y comercializan petróleo.

Y aunque este fenómeno se está desarrollando frente a nosotros, con implicaciones económicas, sociales y geopolíticas profundas… en nuestro entorno inmediato se nos inculca otro tipo de MIEDO.

Un MIEDO más silencioso.
Más peligroso.
Más paralizante.

MIEDO

Miedo a pensar con criterio propio.
Miedo a cuestionar lo que vemos y escuchamos.
Miedo a prepararnos como familia ante escenarios reales.
Miedo a fortalecer nuestra autonomía emocional, educativa y económica.

Ese es el MIEDO que más daño hace… porque está ligado a la ignorancia y a la falta de conciencia como sociedad.

Mientras deberíamos estar informándonos, educándonos y preparándonos para los cambios globales, seguimos atrapados en distracciones que nos desconectan de la realidad.

Y lo más preocupante: una gran mayoría vive de espaldas a esta verdad.

MIEDO

El MIEDO habita en muchos, pero pocos se atreven a nombrarlo. Se oculta, se disfraza, se silencia… porque reconocerlo suele interpretarse como debilidad.

Pero hoy lo digo sin rodeos:
sí, tengo MIEDO.

Tengo MIEDO porque los conflictos globales ya no son lejanos; impactan directamente la vida de cada ciudadano del mundo.

Tengo MIEDO porque, en medio de todo esto, me siento desprotegida. Porque quienes tienen la responsabilidad de gobernar parecen más enfocados en sostener estructuras de poder y endeudamiento que en garantizar el bienestar real de su gente.

Tengo MIEDO por la ignorancia que se expande.
Por la falta de compromiso de muchos padres que, sin darse cuenta, han debilitado la autoridad de los docentes, formando generaciones más vulnerables bajo la ilusión de que la sobreprotección es sinónimo de amor saludable.

Tengo MIEDO porque el futuro se percibe gris, mientras el presente se disfraza de colores brillantes que nos invitan a creer que todo está bien. Nos enseñan a defender una aparente paz, incluso cuando esta encubre profundas desigualdades y una violencia social cada vez más evidente.

En fin, tengo MIEDO.

Pero hay algo más fuerte que ese MIEDO.
No lo niego, no lo oculto… pero tampoco lo dejo gobernarme.
Porque el verdadero poder no está en negar el MIEDO, sino en transformarlo en conciencia.

En acción.
En preparación.
En responsabilidad.

Porque, a pesar de todo, sigo apostando a lo bueno.
Sigo creyendo en la conciencia, en la educación, en la capacidad de transformación del ser humano.

Y me repito, una y otra vez, con la firmeza de quien ha aprendido a resistir:

“Esto también pasará.”

Arelis García López
Terapeuta Familiar y Sexual
Educadora Internacional
CEO de GARLOP EDUCATION WORLD, SRL