El papa insta a producir puentes de fraternidad y fé durante misa en Uruguay

ElAvance | 08 noviembre 2026

El papa León XIV instó a unas 40,000 personas en Uruguay a tender puentes de fraternidad y fe, en su primera misa en Sudamérica, en la que elogió el mate.

La multitud se estalló en el cántico del estadio de “¡Olé, olé, olé, olé, papá, papá!” cuando el avión de León aterrizó en Paysandú, en el oeste de Uruguay, en la frontera con Argentina. 

Volvieron a vitorearlo, tocaron bocinas y agitaron pañuelos amarillos cuando llegó en su papamóvil de costados abiertos al lugar de la misa en el Parque París Londres, un extenso espacio verde en el extremo sur de la ciudad.

En su homilía, León les recordó que la fe católica siempre ha sido parte de la vida del pueblo uruguayo y debe transmitirse a las futuras generaciones con valentía.

Más de 30.000 personas —muchas de Uruguay, pero también de la vecina Argentina y de Brasil— se habían inscrito con antelación para asistir a la ceremonia, a unos 375 kilómetros (230 millas) de la capital, Montevideo. El Vaticano informó el sábado que otras 10.000 asistieron, pese a la lluvia matinal ya los cielos grises y ventosos.

Debido a su ubicación accesible sobre el río Uruguay, la ciudad fue elegida para albergar la primera misa de León XIV al inicio de su gira sudamericana por tres países, que estuvo en duda luego que el pontífice se sometiera a una cirugía por cáncer de pulmón el 13 de octubre.

"Él representa a Cristo, pero también es un ser humano. Y no sabíamos si iba a poder venir, pero hizo el esfuerzo y llegó por nosotros", declaró Soledad Sánchez, de 73 años, quien condujo a Paysandú desde el norte de Uruguay, con los ojos llenos de lágrimas. "Vino hasta aquí para traernos un mensaje de paz, porque sabe que el mundo necesita mucha paz ahora".

Una visita para intentar proponer la fe católica

León XIV, que llegó a Uruguay el viernes, busca alentar a la población del país más secular de Sudamérica, con una población de 3,5 millones, a recurrir a la fe católica para encontrar fortaleza al enfrentar los problemas y desafíos actuales.

En su homilía, León exhortó a los fieles a construir puentes de fraternidad, al recordar el puente cercano sobre el río Uruguay que une a Uruguay y Argentina y por el que muchos peregrinos cruzaron para asistir a la misa.

También señaló el ritual de tomar mate, el té amargo de hierbas que los uruguayos y sus vecinos llevan a todas partes, como un símbolo conmovedor de unidad y encuentro que, sugirió, debería aplicarse hoy a la difusión de la fe.

El mate, un apreciado símbolo nacional en Paraguay, Argentina y Uruguay, es ante todo un ritual de compartir. La yerba se infusiona en un recipiente hecho de una calabaza ahuecada y se sorbe a través de una bombilla, y el mate pasa de mano en mano entre amigos, familiares ya veces desconocidos, recargado durante horas.