El Gobierno de Trump notifica al Congreso su plan de desmantelar la USAID antes de julio de 2025

Lorian Cuevas | 29 marzo 2025

El gobierno del presidente Donald Trump ha informado oficialmente al Congreso sobre su intención de desmantelar la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) antes del 1 de julio de 2025. Así lo confirmó el viernes el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado donde detalló que algunas funciones clave de la agencia serán trasladadas al Departamento de Estado, mientras que aquellas que no coincidan con las prioridades del Gobierno serán eliminadas.

Rubio justificó la decisión argumentando que USAID "se ha desviado de su misión original" y que la asistencia exterior debe enfocarse en fortalecer las fronteras de EE.UU. y reforzar alianzas estratégicas.

La medida ha generado rechazo entre legisladores del Partido Demócrata, quienes han calificado el cierre de la agencia como una acción "ilegal, peligrosa e ineficiente". USAID, creada en 1961 por el Congreso, gestionaba anualmente alrededor de 43.000 millones de dólares, lo que representaba más del 40% de la ayuda humanitaria mundial.

De acuerdo con documentos obtenidos por CNN, el Gobierno planea transferir al Departamento de Estado solo algunos programas esenciales, como los relacionados con ayuda humanitaria, salud global, inversión estratégica y seguridad nacional, mientras que el resto de las operaciones será eliminado de forma progresiva.

En un memorando interno dirigido a los empleados, el director interino de USAID, Jeremy Lewin, notificó que la mayoría de los puestos no estatutarios serán eliminados. La notificación fue emitida por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), dirigido por el empresario Elon Musk, una oficina creada tras la toma de posesión de Trump en enero.

Este proceso de desmantelamiento se produce luego de que, en enero, la administración de Trump impusiera una congelación de 90 días en la ayuda exterior. Desde entonces, el Gobierno ha cancelado el 83% de los programas de USAID, manteniendo únicamente algunas excepciones en casos de emergencia.

El 10 de marzo, Rubio anunció que el Ejecutivo estaba negociando con el Congreso la transferencia de cerca de 1.000 contratos activos al Departamento de Estado. Además, este viernes, un tribunal federal de apelaciones anuló una decisión judicial previa que había bloqueado temporalmente el proceso de cierre de la agencia.

Por otro lado, senadores demócratas de la Comisión de Relaciones Exteriores han expresado su preocupación por las consecuencias de esta reestructuración. Según ellos, la eliminación de USAID dejará desatendidos los programas que permanezcan activos y sobrecargará al Departamento de Estado, afectando su capacidad de cumplir con su misión principal.