"El desorden con orden": muchas torres pero poco planeamiento urbano en el Gran SD

Max Herrera | 10 julio 2024

El "Nueva York chiquito" es lindo ante la vista, pero alberga, en algunos casos, irregularidades que no van acorde a los códigos urbanísticos que rigen varias de las entidades que regulan el casco urbano y las inmediaciones de la ciudad capital

Santo Domingo.- El Gran Santo Domingo se ha convertido en el epicentro de la actividad económica del país y se ha transformado en una verdadera urbe en constante crecimiento, pero este "boom" no ha llegado sin altibajos, ya que se han creado zonas urbanas densamente habitadas y muchas veces acompañadas por zonas marginales, coloquialmente conocidas como "semilleros", denotando una clara situación de desigualdad económica y aún más, de una ausencia clara de un planeamiento urbano efectivo, pues aparte del hacinamiento que muchas veces se vive en estos espacios, también existen déficits en cuanto a necesidades como el alcantarillado apropiado para los volúmenes que estas zonas pobladas demandan y que muchas veces no se le puede dar abasto inmediato, al igual que otros dilemas como la presencia de aceras adecuadas para el transeúnte y parqueos para el siempre creciente tráfico.

Da igual si anda en carro, en bicicleta o en burro, encontrar parqueo en zonas densamente urbanas, de todos los estratos socio-económicos, se ha vuelto una verdadera tarea titánica, debido a que los capitaleños se enfrentan a diario a una ciudad sobre poblada, que no ha acabado de adaptarse al crecimiento exponencial que ha vivido en los últimos años, pasando de una ciudad de "montes y culebras" a una metrópolis de "asfalto e internet malo".

Es papel de las autoridades el garantizar que estas grandes estructuras que se erigen en la ciudad cuenten con sistemas de seguridad como escaleras de emergencia y dispositivos de prevención de incendios, a fin de evitar que los residentes queden expuestos a riesgos significativos en caso de desastres naturales o situaciones de peligro.

El dilema central radica en cómo abordar esta disparidad y garantizar un desarrollo urbano equitativo. Por un lado, la planificación urbana efectiva es crucial para gestionar el crecimiento de manera sostenible, asegurando que la infraestructura básica, como el alcantarillado y los servicios de emergencia, pueda satisfacer las necesidades de una población en aumento.

Esto implica desafíos en términos de financiamiento y coordinación entre el gobierno, el sector privado y la comunidad. Si bien estas estructuras pueden ser impresionantes desde el punto de vista arquitectónico, su rápida proliferación plantea una serie de preocupaciones fundamentales sobre las características íntegras de las mismas, pues es notable que hay aspectos a mejorar.

Una de las principales preocupaciones asociadas con la construcción masiva de torres es la falta de consideración adecuada hacia su seguridad estructural y la planificación de emergencia.

Casco urbano del Distrito Nacional. Fuente: externa
División Territorial: Provincia Santo Domingo por Municipio, Distrito Municipal y Sección. Fuente: ONE

El aumento en la densidad poblacional ha sido el principal motor que ha acompañado a la construcción de estas torres. Esta situación plantea varias interrogantes, una de ellas siendo la falta de torres empresariales, que aparte de viviendas generen los recursos económicos necesarios para justificar la alegada bonanza económica que debiera de vivir un país con tantas edificaciones.

Uno de los tópicos ha analizar ha de ser el lidiar con la congestión del trafico y la falta de opciones de transporte público confiables dificultan la movilidad de los residentes y contribuyen a un aumento en la contaminación del aire y el ruido.

Otro aspecto preocupante es el impacto ambiental de este desarrollo descontrolado. La proliferación de torres sin un adecuado planeamiento urbano puede conducir a la destrucción de hábitats naturales, la pérdida de espacios verdes y la exacerbación de problemas como las inundaciones y la erosión del suelo.

-Obras que fallaron, obras que fueron reajustadas a la brava y muchas otras, de algunos gobiernos, que se quedaron cortas del resultado deseado

El planeamiento urbano es una herramienta fundamental para moldear el desarrollo de las ciudades y garantizar un crecimiento equitativo y sostenible. Sin embargo, en algunos casos, los proyectos urbanos pueden enfrentarse a desafíos y críticas que destacan la necesidad de una planificación más integral y participativa.

Paso a desnivel de la 27

El sábado 18 de noviembre de 2023, la ciudad de Santo Domingo fue testigo de una tragedia que cobró la vida de 9 personas en el paso a desnivel de la avenida 27 de Febrero. Este colapso repentino, durante un período de lluvias torrenciales, puso de manifiesto graves deficiencias en la infraestructura urbana y levantó un clamor por medidas más estrictas de mantenimiento y revisión constante de estructuras cruciales para la seguridad pública.

Según el ingeniero Reginald García Muñoz, responsable del diseño del desnivel, el incidente no fue resultado de un fallo estructural del sistema prefabricado, sino de un problema de drenaje. El sistema, diseñado para soportar ciertas cargas, no pudo manejar la presión hidroestática generada por las intensas lluvias, lo que desencadenó el colapso de una sección crucial. Este señalamiento resaltó la importancia crítica de mantener y actualizar regularmente los sistemas de drenaje en las infraestructuras urbanas para evitar tragedias similares.

Miembros de comisiones pasadas, como el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), lamentaron que recomendaciones previas para reforzar la estructura no fueran implementadas. Martín Concepción, expresidente del gremio, advirtió sobre la necesidad de una reformulación del drenaje pluvial y la instalación adecuada de sistemas de drenaje, subrayando que el desatender estas recomendaciones puede llevar a consecuencias fatales como las observadas en este trágico evento.

En respuesta a esta emergencia, el presidente Abinader anunció la formación de una comisión independiente para evaluar todas las infraestructuras del país, reconociendo los efectos cada vez más severos del cambio climático. Esta medida fue crucial no solo para garantizar la seguridad de los ciudadanos, sino también para fortalecer la resiliencia de las estructuras frente a condiciones climáticas extremas.

Fuente: externa

Circunvalación de Baní

Si bien esta obra se sale de los limites territoriales del Gran Santo Domingo, tiene mucha importancia en el desarrollo urbano de la capital, por su cercanía y por tratarse de un espacio que literalmente guarda las puertas de la gran carga vehicular proveniente del sur del país.

En el marco del primer mandato del presidente Luis Abinader, la Circunvalación de Baní fue anunciada como una de las primeras obras prioritarias del Ministerio de Obras Públicas de la República Dominicana. Este proyecto ambicioso tiene como objetivo principal resolver los persistentes problemas de embotellamientos y congestión vehicular en la ciudad de Baní, ubicada en la provincia Peravia, una zona estratégica como puerta al sur del país.

Según declaraciones del Ministro de Obras Públicas, estas dificultades se deben a la falta de fondos suficientes para completar la infraestructura según lo inicialmente planeado. Aunque se ha priorizado la parte inicial del proyecto, la construcción de elementos clave como los puentes sobre el río Baní y los cruces elevados sobre importantes vías urbanas como la avenida Fabio Herrera en Baní, Virreina, Camino Real, y sobre el canal Marco A. Cabral, ha sido severamente afectada.

Inicialmente planificada como una circunvalación de cuatro carriles, diseñada para manejar de manera efectiva el intenso tráfico que atraviesa la región, la realidad presupuestaria obligó a ajustar el proyecto a solo dos carriles. La falta de aproximadamente 1,500 a 1,600 millones de pesos adicionales ha limitado significativamente la capacidad de la circunvalación para cumplir con las necesidades de movilidad de la zona.

Un triste "chivito" en el terreno donde se trabaja en la ahora acortada Circunvalación de Baní. Fuente: externa

El Faro a Colón y su "Muro de la Vergüenza"

Otro ejemplo notable es el legado urbanístico del fenecido presidente Joaquín Balaguer, quien desde su mandato llevó a cabo proyectos emblemáticos como el Faro a Colón, obra de tintes religiosos que fue "encerrada" con una barrera conocida popularmente como" El Muro de la Vergüenza", tildada así por los habitantes de los barrios marginalizados. La obra de el Faro a Colón, una imponente estructura construida en honor al colonizador Cristóbal Colón, ha sido criticada por su grandiosidad innecesaria y su costo desproporcionado en comparación con otras necesidades urbanas más urgentes en su momento.

Por otro lado, "El Muro de la Vergüenza", una barrera de cemento erigida para separar barrios pobres de zonas residenciales de clase alta, ha sido objeto de controversia por su impacto en la segregación socioeconómica y su falta de consideración por las necesidades de la comunidad, durante varios años, el cual es solo uno de varios casos similares.

Diferencia notable de marginalidad en el hemisferio de las barreras interpuestas en los alrededores del Faro a Colón. Fuente: externa
Vista del Faro a Colón detrás de una brecha del ya mencionado "Muro de la Vergüenza"

-Edificaciones sin permisos, pendientes de aprobación y que no prevén dificultades para los futuros habitantes

La proliferación de construcciones ilegales, principalmente en sectores marginados, representa un desafío significativo para las autoridades. Este tipo de edificaciones aumentan los riesgos para la seguridad estructural y la calidad de vida de los residentes.

La calidad de vida en el Gran Santo Domingo también se ve afectada por deficiencias en servicios básicos como el tratamiento de aguas negras, el drenaje pluvial y la gestión de residuos sólidos. Estos problemas contribuyen a la contaminación ambiental y la propagación de enfermedades, afectando especialmente a las comunidades más vulnerables.

División urbana del DN. Fuente: ONE

-Necesidad de adaptarse al transporte urbano masivo y de analizar medidas preventivas

El anuncio del presidente Abinader sobre la eventual implementación de un sistema de transporte masivo en Santo Domingo es un paso importante hacia la mejora en la calidad de vida de los ciudadanos al igual que una clara muestra de la necesidad de implementar una mejor planificación urbana en la ciudad. Sin embargo, es necesario analizar medidas adicionales para garantizar un transporte eficiente y sostenible que responda a las necesidades de la población.

Para abordar estos desafíos de manera efectiva, es fundamental adoptar un enfoque integral que tenga en cuenta las necesidades y preocupaciones de todos los actores involucrados. Esto incluye a los desarrolladores del sector privado, las autoridades municipales, la sociedad civil y, lo más importante, los propios residentes de la ciudad.

Mapa del Metro de Santo Domingo. Fuente: externa

Se requiere una planificación urbana cuidadosa y deliberada que considere no solo el desarrollo económico, sino también la seguridad, la sostenibilidad y la calidad de vida de los habitantes de Santo Domingo. Esto puede incluir la implementación de regulaciones más estrictas para la construcción de nuevas torres, la mejora de la infraestructura de transporte y la promoción de prácticas de construcción sostenibles.

En última instancia, el futuro de Santo Domingo dependerá en gran medida de la capacidad de las autoridades de la ciudad para abordar estos desafíos de manera efectiva y colaborativa.