El Dengue en la República Dominicana: Prevención, Tratamiento y Acciones de Salud Pública

Lorian Cuevas | 12 diciembre 2024

República Dominicana. – El Ministerio de Salud Pública (MSP) informó en la emisión de su boletín correspondiente a la Semana Epidemiológica número 48, que hasta la fecha en el país se han reportado 1,271 casos, con una incidencia de 12.90. Esto representa una reducción del 63,58% en comparación con la misma semana del año 2023, cuando se notificaron en 3,490 casos.

El Laboratorio Nacional de Referencia en Salud Pública Dr. Defilló (LNRSPDD) ha procesado un total de 8,976 pruebas de dengue, de las cuales el 14.4% (1,298) resultaron positivas. Entre las muestras positivas, el serotipo DENV-3 fue detectado en el 43.3% (561), mientras que los serotipos DENV-1 y DENV-2
representaron el 56% (737) de los casos.


De los casos de dengue atendidos, el 84% (8,494) ha recibido atención en establecimientos de salud, el 15% (1,481) ha sido tratado de manera ambulatoria, y el 0.6% (65) ha sido referido a otros servicios, mientras que un 0.5% no tiene especificación y un 0.06% ha sido atendido en domicilio.

Aunque la atención ambulatoria es menos frecuente y los casos referidos deben ser seguidos por una contrarreferencia para garantizar la continuidad del tratamiento, es fundamental que todos los pacientes se dirijan a las unidades de atención primaria más cercanas. Esta medida no solo permite una gestión temprana de la enfermedad, sino que también contribuye a la prevención y a reducir el impacto del dengue en la comunidad.

Según reportes del Ministerio de Salud Pública, en 2023 se registraron 24,735 casos de dengue y 23 fallecimientos a consecuencia de la enfermedad, mientras que en lo que va de 2024 se han registrado 11 muertes. Siendo las provincias más afectadas Duarte, seguida de Barahona y Espaillat, respectivamente.


La institución de salud indicó que enfermedades como difteria, polio, rubéola, rabia humana, sarampión y tosferina presentan notificación cero, mientras que se registra un caso de tétanos (en mayores de 5 años) y otro de enfermedad meningocócica. Estos eventos de salud muestran incidencia por debajo de cero, a excepción del dengue, que se ubica en 13.22, y la malaria, que se encuentra en 10.16.


Con el objetivo de que continúen la reducción de los casos, el Ministerio de Salud Pública, liderado por el doctor Víctor Atallah, ha intensificado las campañas preventivas. El lema "¡Ganémosle al dengue!" se mantiene activo en todo el país, buscando eliminar los criaderos de mosquitos y educar a la población sobre las medidas de prevención. Las brigadas de salud continúan con acciones de fumigación, eliminación de criaderos y distribución de material educativo, trabajando de la mano con las comunidades afectadas.


El Ministerio también ha subrayado la importancia de la colaboración entre las autoridades de salud y la población para mitigar la propagación del dengue y otras enfermedades transmitidas por vectores.


Sobre esta enfermedad


La Organización Mundial de la Salud describe el dengue como una infección viral transmitida por la picadura de las hembras infectadas de mosquitos del género Aedes. Hay cuatro serotipos del virus del dengue (DEN 1, DEN 2, DEN 3 y DEN 4). Los síntomas aparecen entre 3 y 14 días (con un promedio de 4–7 días) después de la picadura infectiva. El dengue es una enfermedad similar a la gripe que afecta a lactantes, niños pequeños y adultos.


No existe un tratamiento específico contra el dengue. El dengue grave es una complicación potencialmente mortal, pero su diagnóstico clínico precoz y una atención médica adecuada suelen salvar la vida de los pacientes.


Más del 70% de la carga de morbilidad por esta enfermedad se concentra en Asia Sudoriental y en el Pacífico Occidental.


Síntomas del dengue


El dengue se caracteriza por una fiebre alta repentina, que puede alcanzar hasta los 40°C, acompañada de dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, dolor muscular y articular, erupciones cutáneas, náuseas y vómitos. En casos graves, el dengue puede evolucionar hacia una forma más peligrosa, conocida como dengue severo o dengue hemorrágico, que puede causar sangrados, fugas de líquidos y daño a los vasos sanguíneos, lo que lleva a una caída de la presión arterial peligrosa (shock) y, si no se trata adecuadamente, puede ser fatal.


Transmisión
: El mosquito que transmite el dengue se infecta al picar a una persona que ya tiene el virus en su sangre. Después de unos días, el mosquito se vuelve capaz de transmitir el virus a otras personas a través de sus picaduras. Este ciclo de transmisión es clave en la propagación de la enfermedad, sobre todo en zonas urbanas donde existen condiciones ideales para la cría de estos mosquitos.


Prevención: No existe un tratamiento antiviral específico para el dengue, por lo que el enfoque principal es la prevención. Las autoridades de salud pública recomiendan eliminar los criaderos de mosquitos, como recipientes con agua estancada, y usar repelentes, ropa de manga larga y mosquiteros para evitar las picaduras. En áreas con brotes, es común que se realicen fumigaciones para reducir la población de mosquitos.


Complicaciones: En casos graves, el dengue puede llevar a complicaciones como el dengue hemorrágico y el síndrome de shock por dengue, ambos potencialmente mortales si no se tratan a tiempo. Los tratamientos son generalmente sintomáticos, con rehidratación y manejo de la fiebre y el dolor, pero en casos severos, se puede requerir hospitalización.


Situación mundial: El dengue es una de las enfermedades virales transmitidas por mosquitos más comunes en el mundo, especialmente en áreas tropicales y subtropicales de Asia, América Latina, África y el Pacífico. Los brotes de dengue son comunes durante las estaciones lluviosas, cuando la proliferación de mosquitos es mayor.


El control del dengue depende en gran medida de la colaboración comunitaria, eliminando criaderos de mosquitos y siguiendo las recomendaciones de las autoridades de salud para prevenir la propagación de la enfermedad.


Medidas y prevención


Eliminar Criaderos de Mosquitos: el Aedes aegypti se reproduce en agua estancada. Por lo tanto, la medida más efectiva es eliminar todos los posibles criaderos de mosquitos.

Algunas acciones incluyen: vaciar, limpiar o tapar recipientes, cubetas, macetas, llantas y cualquier objeto que pueda acumular agua.

Cambiar el agua de floreros, bebederos de animales y otros objetos que contengan agua al menos una vez por semana.


Sellar cisternas, barriles y tanques de agua para evitar que los mosquitos pongan sus huevos.
Eliminar objetos inservibles, como botellas, latas, neumáticos viejos o cualquier otro artículo que pueda acumular agua.


Uso de Repelentes


Los especialistas recomiendan aplicar repelentes de mosquitos en la piel y la ropa, especialmente en áreas donde se sabe que hay brotes de dengue.


Utilizar productos aprobados que contengan ingredientes activos como DEET, picaridina o aceite de eucalipto de limón.


Para niños pequeños, usar repelentes aprobados por pediatras y seguir las instrucciones de uso.


Uso de Mosquiteros


Instalar mosquiteros en las camas, especialmente para las personas que viven en áreas con alta incidencia de dengue.


Utilizar mosquiteros en las ventanas y puertas para mantener a los mosquitos fuera de las casas.
Asegurarse de que las mosquiteras estén en buen estado y no tengan agujeros.


Ropa Protectora


Usar ropa de manga larga, pantalones largos y calcetines cuando se esté en áreas donde haya alta presencia de mosquitos.


Preferiblemente, vestir ropa de colores claros, ya que los mosquitos se sienten atraídos por los colores oscuros.


Fumigación y Control Químico


Las autoridades de salud pública realizan fumigaciones para reducir la cantidad de mosquitos adultos. Aunque la fumigación ayuda, no es suficiente por sí sola. Es crucial combinarla con las medidas preventivas de eliminación de criaderos.


Educación y Concientización Comunitaria


Realizar campañas de sensibilización y educación comunitaria para informar a la población sobre cómo prevenir el dengue, eliminar criaderos y reconocer los síntomas.


Involucrar a las comunidades en la limpieza de espacios públicos y el control de criaderos de mosquitos.
Fomentar el trabajo conjunto entre autoridades locales y la comunidad para combatir la proliferación de mosquitos en áreas urbanas y rurales.


Tratamiento Rápido y Diagnóstico Temprano


Es fundamental acudir al médico ante la presencia de síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolor muscular y articular, y erupciones en la piel.


El diagnóstico temprano puede ayudar a reducir las complicaciones y prevenir la propagación del virus, evitando que los pacientes infectados piquen a otros mosquitos que podrían transmitir el virus.


Campañas de Vacunación


En algunos países, se ha comenzado a implementar vacunas contra el dengue. Aunque no es una medida universal, en lugares donde esté disponible, la vacunación es una herramienta valiosa para reducir la incidencia de la enfermedad.


Monitoreo y Vigilancia Epidemiológica


Las autoridades deben realizar un monitoreo constante de los casos de dengue y los brotes para intervenir rápidamente. Esto incluye la vigilancia de zonas con mayor concentración de mosquitos y casos de la enfermedad.


El seguimiento de los casos sospechosos y confirmados también es vital para detectar nuevas áreas de riesgo y evitar la propagación del virus.


Apoyo a las Autoridades de Salud


La población debe colaborar con las campañas de salud pública, participando en actividades de control de mosquitos y eliminación de criaderos de mosquitos.


La cooperación con las brigadas de salud para fumigar y eliminar criaderos es esencial para contener el brote.


En resumen, la clave para evitar la propagación del dengue radica en la combinación de medidas preventivas, educación comunitaria, colaboración con las autoridades y el control de criaderos de mosquitos. Con una acción colectiva, es posible reducir significativamente los casos de dengue y proteger a la población.