EE.UU mantiene su "pulso" contra Venezuela con despliegue de buques de guerra en sus costas

Max Herrera | 22 agosto 2025

Santo Domingo.- La continuación del despliegue de buques de guerra de Estados Unidos esta semana en aguas internacionales del Caribe frente a la costa de Venezuela, es una muestra de que el "pulso" entre los gobiernos de Donald Trump y Nicolás Maduro, sigue tensa.

La administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este "sitio irregular" al desplegar destructores de guerra y unos 4.000 militares. La Casa Blanca asegura que el despliegue busca frenar el tráfico de drogas que, según Washington, tiene como eje al régimen de Nicolás Maduro y a los cárteles latinoamericanos aliados.

Buques desplegados y su armamento

Originalmente, se desplegaron tres navíos identificados son los destructores: USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson. Posteriormente otras embarcaciones, como El USS Iwo Jima y el USS Fort Lauderdale, se unieron a la formación.

Estos cuentan con misiles de largo alcance "Tomahawk", sistemas "Aegis" y helicópteros "MH-60R", listos para operaciones marítimas y antisubmarinas. La misión se complementa con submarinos nucleares y aviones de patrulla P-8 Poseidon.

La Casa Blanca, representada por su portavoz Karoline Leavitt, ha declarado que la administración está “preparada para usar todo su poder” con el fin de "frenar el flujo de drogas hacia EE.UU".

Maduro anuncia el despliegue de 4,5 millones de milicianos

El gobierno del chavista Nicolás Maduro ha denunciado la acción estadounidense como una amenaza directa a la paz regional. En respuesta, anunció la movilización de entre 4 y 4,5 millones de milicianos, integrados en la Milicia Nacional Bolivariana, bajo el argumento de proteger la soberanía nacional.

El presidente venezolano calificó las amenazas de EE.UU. como “extravagantes, bizarras y descabelladas”, y aseguró que sus fuerzas garantizarían la defensa de “nuestros mares, nuestros cielos y nuestras tierras”. También prohibió temporalmente el uso de drones en el espacio aéreo venezolano, alegando preocupaciones de seguridad tras intentos de atentado en el pasado.

Trump endurece "el pulso" contra Maduro

La Casa Blanca justificó la operación como parte de su guerra contra el narcotráfico. “Estados Unidos está preparado para usar todo su poder”, dijo la portavoz Karoline Leavitt. La administración Trump acusa a Maduro de liderar un “narcoestado” y duplicó a 50 millones de dólares la recompensa por su captura.

El movimiento también coincide con la reciente designación del Tren de Aragua y otros grupos criminales como “organizaciones terroristas extranjeras”, un paso que permite a Washington utilizar herramientas militares más contundentes en el Caribe.

¿Más que drogas: poder y geopolítica?

El Pentágono insiste en que su objetivo es cortar las rutas del narcotráfico de cocaína y fentanilo hacia Estados Unidos, pero la presencia de destructores de última generación revela que hay mucho más en juego. La operación apunta también a presionar al régimen de Maduro en el tablero regional y mandar un mensaje de disuasión a los aliados de Caracas, como Rusia e Irán.