Economía RD proyecta un repunte en 2026 pese a riesgos externos y tensiones regionales

Julissa Reyes | 05 febrero 2026

La República Dominicana seguirá posicionándose como una de las economías de más rápido crecimiento en América Latina, impulsada por un entorno empresarial más favorable y la fortaleza del turismo, aunque su potencial continúa limitado por la baja inversión en educación, innovación e infraestructura, según el más reciente análisis de perspectivas políticas y económicas.

El país, altamente expuesto a fenómenos climáticos extremos por su ubicación en el Caribe, enfrenta riesgos crecientes asociados al cambio climático, especialmente por la intensificación de huracanes. A ello se suma la incertidumbre regional derivada de la grave crisis de seguridad en Haití, que representa un desafío para la estabilidad política dominicana en el corto y mediano plazo.

En el plano político, se espera una gobernabilidad sólida bajo el liderazgo del presidente Luis Abinader, cuyo mandato se extiende hasta 2028. El oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) cuenta con supermayorías en ambas cámaras del Congreso, lo que facilitará la aprobación de políticas de corte promercado. Aunque los riesgos de inestabilidad política son contenidos, persiste una amenaza moderada de contagio de la crisis haitiana.

La administración Abinader continuará con su estrategia de consolidación fiscal. El presupuesto aprobado en diciembre contempla medidas graduales para mejorar la administración tributaria, reducir el gasto público, cerrar vacíos fiscales y combatir la evasión. Existe además una probabilidad moderada de que el Gobierno impulse una reforma fiscal antes de 2028, siempre que logre consensos con sectores clave como el turismo y cuente con respaldo político y social suficiente.

Tras un desempeño más débil en 2025, la economía dominicana mostraría una recuperación en 2026. El crecimiento del PIB real fue revisado a la baja para 2025, hasta 2.3%, luego de una contracción trimestral de 1.7% entre julio y septiembre y de señales de desaceleración en los últimos meses del año. No obstante, para 2026 se proyecta un repunte del 4.5%, apoyado por un entorno de tasas de interés más bajas y un crecimiento resiliente de Estados Unidos, principal socio comercial del país.

El Banco Central de la República Dominicana ha pausado su ciclo de recortes de tasas tras dos reducciones consecutivas en 2025, manteniendo la tasa de política monetaria en 5.25%. Se prevé un último recorte de 25 puntos básicos en la segunda mitad de 2026, condicionado a la convergencia de la inflación hacia su meta de 4%.

En el sector externo, el déficit de cuenta corriente se reducirá como proporción del PIB en 2026, gracias a la solidez de las exportaciones y de los ingresos por turismo. Las zonas francas seguirán mostrando resiliencia pese a los aranceles impuestos por Estados Unidos, contribuyendo a una mejora gradual del balance externo. Sin embargo, políticas migratorias más restrictivas en EE. UU. podrían afectar negativamente las remesas.

A pesar de que el ingreso per cápita dominicano se encuentra entre los más altos del Caribe, los elevados niveles de desigualdad y pobreza siguen limitando las oportunidades de mercado y podrían convertirse en focos de tensión social si no se abordan de forma estructural.

En el ámbito internacional, el Gobierno dominicano mantiene una estrecha sintonía con Washington. El presidente Abinader ha respaldado la reciente intervención militar estadounidense en Venezuela y busca negociar exenciones arancelarias para productos dominicanos, en un contexto de relaciones bilaterales favorables. Paralelamente, la evolución de la crisis haitiana y la efectividad de la nueva fuerza internacional de seguridad serán factores clave a seguir en los próximos meses.