Día Internacional contra la Violencia hacia las Trabajadoras Sexuales: una lucha vigente en República Dominicana

Lorian Cuevas | 17 diciembre 2025

República Dominicana. – Cada 17 de diciembre se conmemora el Día Internacional contra la Violencia hacia las Trabajadoras Sexuales, una fecha instaurada para visibilizar los abusos, agresiones y violaciones a los derechos humanos que enfrenta esta población en distintos países. La jornada busca honrar a las víctimas y llamar la atención de los Estados sobre la necesidad de garantizar protección, acceso a la justicia y condiciones de vida dignas para quienes ejercen el trabajo sexual, en contextos marcados por el estigma y la exclusión social.

En la República Dominicana, la violencia contra las trabajadoras sexuales continúa siendo una problemática estructural y poco documentada de manera oficial. Organizaciones de la sociedad civil, como la Organización de Trabajadoras Sexuales (OTRASEX), han registrado que solo en 2023 al menos 444 trabajadoras sexuales fueron víctimas de algún tipo de violencia, incluyendo agresiones físicas, sexuales, verbales, extorsión y violencia institucional. 

Estas cifras, según las propias organizaciones, representan apenas una fracción de la realidad, debido al alto subregistro provocado por el miedo a denunciar y la desconfianza hacia las autoridades.

El abordaje del tema en el país se produce, en gran medida, desde la sociedad civil. Aunque existen políticas generales para prevenir la violencia de género, las estadísticas oficiales no separan los casos que afectan específicamente a trabajadoras sexuales. Esta ausencia de datos dificulta la formulación de políticas públicas focalizadas y perpetúa la invisibilidad del problema. 

A ello se suma un contexto de criminalización parcial y estigma social que expone a las trabajadoras a abusos. Según denuncias reiteradas de organizaciones defensoras de derechos humanos.

Pese a este escenario, se han registrado avances importantes. OTRASEX y otras redes han logrado posicionar el tema en la agenda pública, documentar casos de violencia, ofrecer acompañamiento legal y psicosocial, y establecer vínculos con organismos nacionales e internacionales.

Estos esfuerzos han contribuido a una mayor conciencia sobre la necesidad de reconocer a las trabajadoras sexuales como sujetas de derechos. Sin embargo, los retos persisten: falta de protección institucional efectiva, impunidad en casos de agresión, ausencia de marcos legales claros y escasa formación en derechos humanos para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.

La conmemoración del Día Internacional contra la Violencia hacia las Trabajadoras Sexuales invita a una reflexión más amplia sobre el papel del Estado y la sociedad dominicana frente a esta realidad. Más allá de la fecha, el desafío sigue siendo transformar el reconocimiento simbólico en acciones concretas que garanticen seguridad, justicia y dignidad. Para las organizaciones y las propias trabajadoras, la lucha no se limita a denunciar la violencia, sino a exigir un país donde ninguna mujer sea agredida o desprotegida por la forma en que decide ganarse la vida.