Del merengue al mofongo: los récords Guinness que elevan el orgullo dominicano

Lorian Cuevas | 28 enero 2026

República Dominicana. – La República Dominicana ha logrado posicionarse en el mapa global gracias a múltiples récords Guinness que resaltan su música, gastronomía, creatividad y capacidad de convocatoria. Estas marcas no solo reflejan cifras extraordinarias, sino también el sentido de identidad y unidad que caracteriza al pueblo dominicano en cada iniciativa colectiva.

Uno de los logros más emblemáticos fue el baile de merengue más grande del mundo, alcanzado en 2019 en la Plaza España, donde 422 parejas se movieron al mismo ritmo. A este hito se sumó en 2021 el récord del baile de bachata más grande, con 489 parejas bailando simultáneamente en el Malecón de Santo Domingo, reafirmando el peso cultural de ambos géneros musicales.

En el área gastronómica, el país también ha marcado historia. En Punta Cana se preparó el mojito más grande del mundo con más de tres mil litros de bebida, mientras que en Cotuí se elaboró el majarete más grande jamás registrado, superando los 858 kilogramos. Más recientemente, Santiago de los Caballeros logró el récord del mofongo más grande del planeta, con más de 556 kilos del tradicional plato, preparado por decenas de chefs y estudiantes de cocina.

La creatividad dominicana también alcanzó el ámbito digital con “La Casa de Alofoke 2”, que obtuvo el récord Guinness por la transmisión en vivo más larga del mundo, al mantenerse activa durante más de 900 horas consecutivas, convirtiéndose en un precedente regional en la producción de contenido continuo.

Además de estos récords oficialmente certificados, República Dominicana ha protagonizado otras hazañas que llamaron la atención pública, como una masiva jornada de dominó simultáneo, maratones de lectura continua y el reconocimiento histórico del expresidente Joaquín Balaguer por su longevidad al concluir un mandato, aunque estas iniciativas no cuentan con certificación formal de Guinness World Records.

También ha habido intentos destacados que no lograron la certificación oficial. Uno de los más comentados fue el del cantante dominicano Carlos Silver, quien en 2019 cantó de manera ininterrumpida durante más de 106 horas con la meta de romper el récord de mayor tiempo cantando, pero no fue reconocido por Guinness porque en varios momentos superó los 30 segundos sin cantar entre canciones, una de las reglas clave para que un intento sea válido. 

Silver había intentado previamente y volvió a intentarlo en años posteriores en escenarios organizados para tal propósito, superando la duración del récord anterior en términos de horas, pero sin cumplir todas las especificaciones técnicas que exige Guinness, por lo que su hazaña no fue homologada oficialmente. 

Más allá de cada cifra, estos logros y experiencias representan el orgullo nacional y la capacidad organizativa del país. Desde la música hasta la cocina y el entretenimiento digital, los récords Guinness dominicanos junto a los intentos que quedaron en el camino reflejan una sociedad que apuesta a lo grande y continúa buscando su espacio en la historia mundial.