Decenas de personas renuncian del DOGE por desacuerdo con reducción plantilla pública de EEUU

ElAvance | 25 febrero 2025

Tras la orden de Donald Trump a Elon Musk para reducir la plantilla de la administración pública, al menos 21 empleados de servicio civil presentaron su renuncia al Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), dirigido por Musk como asesor del presidente Trump.

Los exempleados afirmaron que no colaborarían en lo que describen como el desmantelamiento de servicios públicos esenciales.

“Juramos servir al pueblo estadounidense y respetar la Constitución a lo largo de cualquier administración”, escribieron. “Pero ha quedado claro que ya no podemos honrar esos compromisos”.

Los renunciantes trabajaban en el Servicio Digital de Estados Unidos, una oficina creada durante la administración de Barack Obama para modernizar los sistemas tecnológicos del gobierno tras el fallido lanzamiento de Healthcare.gov. Todos ellos habían ocupado cargos en empresas como Google y Amazon antes de unirse al gobierno por su declarada vocación de servicio público.

Sin embargo, con la llegada de Musk y su estrategia de recortes, la oficina cambió drásticamente.

DOGE está "guiado por la ideología" y no por "la eficiencia gubernamental"

Los empleados denunciaron que los nuevos reclutas de Musk no tienen la experiencia técnica necesaria y están más guiados por la ideología y la admiración al empresario, el hombre más rico del mundo, que por la eficiencia gubernamental.

Además, describieron que, tras la toma de posesión de Trump, fueron sometidos a entrevistas inusuales por parte de personas que se negaban a identificarse y hacían preguntas sobre lealtad política, lo que representaba un “riesgo significativo para la seguridad”.

A principios de febrero, el departamento despidió a 40 empleados, muchos de ellos especialistas en tecnología encargados de modernizar sistemas clave como los de Seguridad Social, salud, impuestos y asistencia para desastres.

Según la carta de renuncia, estas destituciones ponen en peligro a millones de estadounidenses que dependen de estos servicios a diario.

“Nos negamos a usar nuestras habilidades para comprometer sistemas gubernamentales, poner en riesgo datos sensibles o desmantelar servicios públicos esenciales”, declararon.

Musk, por su parte, ha promovido una estrategia de reducción masiva del gobierno, asegurando que eliminará la burocracia innecesaria. DOGE, el acrónimo del Departamento de Eficiencia Gubernamental, es un guiño a la criptomoneda favorita de Musk, y en redes sociales ha defendido su enfoque con frases como “no es una amenaza para la democracia, es una amenaza para la burocracia”.

La semana pasada, Musk participó en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), donde alzó una motosierra, un regalo del presidente argentino Javier Milei, y la llamó “la motosierra de la burocracia”.

A pesar de los recortes, Musk ha intentado retener talento técnico, concentrando los despidos en diseñadores, gerentes de producto y personal de recursos humanos.