Crear una "zona roja": Polémica propuesta de la Asociación de Desarrollo Sostenible de Sosúa por estancamiento económico

Max Herrera | 29 agosto 2024

Tras el estancamiento económico persistente en la región por la baja "actividad de la prostitución", David Ferreiras Jiménez, presidente de la Asociación de Desarrollo Sostenible de Sosúa (ADSS), ha presentado una propuesta bastante polémica: la creación de una "zona roja".

Sosua.- En medio de una crisis económica y social que ha llevado al cierre de numerosos negocios en Sosúa, David Ferreiras Jiménez, presidente de la Asociación de Desarrollo Sostenible de Sosúa (ADSS), ha presentado una propuesta bastante polémica: la creación de una "zona roja" en el norte del municipio. La medida busca gestionar de manera controlada la actividad de la prostitución, que ha proliferado en la localidad, contribuyendo al estancamiento económico y a una imagen negativa del destino turístico. Estas declaraciones fueron dadas al medio CDN.

El municipio de Sosúa, conocido por sus playas y su historia vinculada al turismo, enfrenta actualmente una grave crisis debido a la expansión de la prostitución y el abuso infantil. Estos problemas han generado el cierre de decenas de negocios, especialmente restaurantes y hoteles, que luchan por mantener su viabilidad en un entorno que ha sido invadido por trabajadoras sexuales, algunas de manera visible y otras bajo un perfil más discreto.

Jiménez ha señalado que la situación es particularmente crítica en la calle Pedro Clisante, la principal vía comercial del centro de Sosúa. Allí, más del noventa por ciento de los negocios están siendo afectados negativamente por la presencia de trabajadoras sexuales y las prácticas asociadas a esta actividad. “La prostitución ha llegado a dominar la imagen de Sosúa en internet y en la percepción pública, perjudicando gravemente nuestra economía local y la atracción de turistas”, explica Jiménez.

Fuente: CDN.

-¿Solución o agravamiento de la prostitución forzada y el abuso infantil?

la propuesta de una zona roja ha generado inquietudes significativas. Para algunos, la medida podría no solo no resolver el problema, sino también intensificarlo. Expertos en derechos humanos y organizaciones de protección infantil temen que la concentración de la prostitución en una zona específica pueda fomentar el aumento de la explotación sexual y el abuso infantil. “El riesgo es que al crear una zona roja, se legitime y se visibilice aún más la prostitución forzada, lo que podría atraer a más personas en situaciones vulnerables”, advierte Laura Martínez, activista en derechos humanos.

Además, algunos residentes y líderes comunitarios consideran que la creación de una zona roja podría resultar en un incremento de la actividad criminal y el deterioro del entorno social. “Establecer una zona roja podría convertir el área en un foco de criminalidad, sin abordar las causas subyacentes del problema, como la falta de oportunidades económicas y la insuficiente protección para las víctimas de abuso”, señala Juan Pérez, miembro de una organización local de apoyo a víctimas.

La propuesta de establecer una zona roja en el norte de Sosúa busca concentrar las actividades relacionadas con la prostitución en un área específica, con el objetivo de reducir su impacto en el resto de la comunidad. Esta medida, según Jiménez, permitiría que el resto de Sosúa se enfoque en atraer nuevas inversiones y revitalizar el turismo. Además, el presidente de ADSS ha solicitado al alcalde Wilfredo Olivence y al gobierno local su apoyo en la implementación de esta estrategia para restaurar la imagen positiva del municipio.

A pesar de la controversia que genera la propuesta, algunos sectores de la comunidad respaldan la idea. La arquitecta Bennalice Katz, quien está trabajando en una exposición sobre la historia de Sosúa, considera que la revitalización del municipio es esencial. Katz resalta que Sosúa, que en el pasado contaba con una infraestructura vibrante, ha sido deteriorada por la proliferación de la prostitución.

La Federación de Junta de Vecinos, encabezada por Genaro García, también ha expresado su preocupación por la situación actual. García recuerda que, aunque se han propuesto medidas como el traslado de negocios de bebidas alcohólicas fuera de la calle Pedro Clisante, aún no se han implementado cambios significativos.

La propuesta de la zona roja es vista como una medida necesaria para abordar el estancamiento económico y social de Sosúa, pero su éxito dependerá de la colaboración entre las autoridades locales, los residentes y los empresarios para restaurar la vitalidad y la reputación del municipio.