CONEP impulsa una nueva visión empresarial a través de Prácticas Prometedoras

Julissa Reyes | 23 septiembre 2026

El Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) viene desarrollando distintas acciones orientadas a fortalecer el papel del sector privado en la construcción de un modelo de desarrollo sostenible. Una de ellas es Prácticas Prometedoras, un programa que, junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), identifica, documenta y visibiliza experiencias empresariales que generan impactos positivos en la República Dominicana.

La sostenibilidad ha dejado de ser un concepto asociado exclusivamente a las acciones de responsabilidad social. En el sector empresarial dominicano, cada vez adquiere mayor relevancia como un componente estratégico vinculado con la productividad, la innovación, la competitividad y la capacidad de las empresas para responder a los desafíos económicos, sociales y ambientales.

La iniciativa impulsada por el CONEP y el PNUD fue formalizada en 2019 mediante un Memorando de Entendimiento entre ambas instituciones y, desde entonces, se ha convertido en un espacio para reconocer las acciones que realizan empresas y organizaciones en favor del desarrollo sostenible, al tiempo que promueve el aprendizaje y la evolución de sus propias prácticas.

Actualmente, el programa desarrolla su sexta edición, en la que fueron recibidas 96 postulaciones. La trayectoria acumulada refleja la dimensión que ha alcanzado esta iniciativa: más de 90 propuestas han sido reconocidas a lo largo del programa y más de 238 empresas y organizaciones se han postulado.
A esto se suma una cifra que dimensiona el esfuerzo del sector privado. Durante las primeras cinco ediciones se estima una inversión acumulada superior a los 4,500 millones de dólares destinados a iniciativas relacionadas con la sostenibilidad.

De la responsabilidad social a la estrategia empresarial

Uno de los principales aportes de Prácticas Prometedoras es precisamente ampliar la mirada sobre lo que significa la sostenibilidad dentro de una empresa. El programa no se limita a reconocer proyectos aislados o acciones de responsabilidad social.

Su metodología de evaluación considera si las iniciativas forman parte de la estrategia y el modelo de negocio, si cuentan con mecanismos de monitoreo y seguimiento, si son comunicadas de manera transparente a los grupos de interés y si existe un compromiso efectivo de la alta gerencia.

Este enfoque coloca al CONEP y al PNUD en una posición de impulsores de una visión en la que la sostenibilidad está relacionada directamente con la forma en que las empresas gestionan sus operaciones y generan valor desde los diferentes sectores productivos del país.  Desde esta perspectiva, temas como la gobernanza, la productividad, la innovación, la gestión empresarial y la competitividad forman parte de una misma conversación.

La incorporación de estos criterios puede ayudar a las empresas a fortalecer sus procesos y adoptar estándares internacionales, aumentando sus posibilidades de integrarse a cadenas de valor, convertirse en proveedoras de compañías internacionales y competir en nuevos mercados.

Un espacio para empresas de distintos tamaños

Otro elemento distintivo de Prácticas Prometedoras, es que la participación está abierta de manera gratuita a distintos segmentos del tejido productivo y social.
El programa contempla tres categorías:

Micro y Pequeñas Empresas (MIPES),

Medianas y Grandes Empresas

Asociaciones Sin Fines de Lucro (ASFL/ONG).

Las iniciativas pueden desarrollarse en ámbitos tan diversos como la creación de empleo digno, economía circular, acción climática, igualdad de género, inclusión financiera, protección de la biodiversidad, innovación, productividad, desarrollo comunitario y gobernanza empresarial sostenible.

De esta manera, el programa refleja que el desarrollo sostenible no corresponde únicamente a las grandes corporaciones. También puede construirse desde pequeñas empresas, organizaciones sociales y proyectos que, desde distintos sectores, generan soluciones y oportunidades en sus comunidades.

El alcance de estas prácticas también se refleja en las personas beneficiadas. Solo las iniciativas correspondientes a la edición anterior registraron un impacto indirecto estimado de más de cinco millones de personas.

Más allá de las cifras, el modelo plantea un proceso de mejora continua. Una empresa puede volver a participar, fortalecer una iniciativa previamente desarrollada y avanzar hacia mejores niveles de gestión y sostenibilidad.

Ese componente convierte a Prácticas Prometedoras en algo más que un reconocimiento. Es también un mecanismo para compartir experiencias, generar referentes y estimular a otras organizaciones a incorporar la sostenibilidad dentro de sus decisiones empresariales.

Conexión con la Agenda 2030

El trabajo desarrollado por el CONEP y el PNUD también tiene una dimensión que trasciende al sector privado.

Prácticas Prometedoras mantiene una conexión directa con la agenda nacional de desarrollo sostenible, al ser presentada como la única iniciativa del sector empresarial cuyos resultados son incorporados al Informe Nacional Voluntario (INV) que República Dominicana presenta ante las Naciones Unidas sobre sus avances en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Esto permite que las experiencias desarrolladas desde las empresas formen parte de la conversación nacional sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos en el marco de la Agenda 2030. Basado en lo anterior, el esfuerzo del sector privado deja de medirse únicamente por el impacto individual de cada proyecto y pasa a contribuir a una visión más amplia sobre el desarrollo del país.

Hacia una nueva generación de empresas sostenibles

La evolución del programa también apunta hacia un desafío mayor: que las prácticas sostenibles puedan convertirse progresivamente en sistemas de gestión empresarial capaces de ser medidos, fortalecidos y eventualmente certificados.

Iniciativas como Prácticas Prometedoras han contribuido a sentar bases para avanzar en esa dirección, en línea con el trabajo hacia una futura norma global conjunta entre el PNUD y la Organización Internacional de Normalización (ISO).

El planteamiento representa un cambio importante debido a que pasa de reconocer iniciativas destacadas a promover transformaciones más profundas en la manera en que las empresas planifican, operan, miden sus resultados y generan valor.

Un compromiso que continúa

Con la sexta edición actualmente en desarrollo y una nueva jornada de reconocimientos prevista para diciembre de 2026, Prácticas Prometedoras reafirma una línea de trabajo que el CONEP y el PNUD viene impulsando para acercar al sector privado a los grandes desafíos del desarrollo nacional en beneficio de diversos sectores de la vida nacional.

El programa muestra que el aporte empresarial puede ir mucho más allá de la generación de empleos y riqueza. También puede expresarse en innovación, protección ambiental, inclusión, fortalecimiento institucional y creación de oportunidades para las comunidades.

En ese sentido, el trabajo del CONEP junto al PNUD contribuye a consolidar una visión de empresa en la que competitividad y sostenibilidad no son objetivos contrapuestos, sino elementos que pueden avanzar de manera conjunta y cohabitar sin dificultades.

El reto hacia adelante será lograr que esas experiencias exitosas se multipliquen, que más empresas incorporen estos criterios en su gestión y que la sostenibilidad deje de ser vista como una iniciativa complementaria para convertirse, cada vez más, en parte esencial de la forma de hacer negocios en República Dominicana.