Ciberataques alteran sistemas de refrigeración de al menos 17 empresas en Países Bajos

Ruth Encarnacion | 02 noviembre 2026

Al menos 17 empresas de Países Bajos fueron afectadas por una serie de ciberataques que permitieron a intrusos modificar a distancia la temperatura de cámaras frigoríficas y congeladores, poniendo en riesgo la conservación de productos alimenticios.

Los incidentes ocurrieron durante la noche del domingo al lunes 2 de noviembre y afectaron principalmente a carnicerías, pequeños comercios y almacenes de productos refrigerados, según informó la compañía Danfoss, proveedora de tecnología de refrigeración, citada por la agencia EFE.

Uno de los casos detectados ocurrió en un almacén de congelados, donde la temperatura pasó de los habituales 20 grados bajo cero a 10 grados bajo cero. Los responsables lograron identificar la alteración y corregirla antes de que se reportaran daños en las mercancías.

Danfoss explicó que los atacantes aprovecharon fallos de seguridad en equipos conectados a internet, algunos de ellos protegidos con contraseñas predeterminadas y vinculados a redes vulnerables.

La empresa aseguró que había advertido a sus clientes desde mediados de octubre sobre estos riesgos y recomendado desconectar los dispositivos de internet o limitar su acceso mediante conexiones protegidas. Sin embargo, algunos establecimientos no aplicaron las medidas sugeridas.

Ataques se extienden por Europa

La ofensiva informática también alcanzó establecimientos de Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda y Estonia.

En Bélgica, Carrefour reportó problemas en 15 de sus más de 700 tiendas, mientras que Delhaize informó de alteraciones en los sistemas frigoríficos de decenas de supermercados. En Suecia, las cadenas ICA y Coop también detectaron manipulaciones de sus controles de temperatura.

Estos incidentes se producen semanas después de una ofensiva similar en Francia, donde hasta 700 supermercados sufrieron alteraciones en sus sistemas de refrigeración. Entre las cadenas afectadas estuvieron Carrefour, Intermarché, Leclerc y Monoprix.

En ese país, algunos establecimientos registraron pérdidas superiores a los 100,000 euros debido al deterioro de alimentos. Las autoridades francesas abrieron una investigación para determinar el origen de los ataques y las vulnerabilidades aprovechadas.

Investigan el origen de los ataques

Hasta el momento no se han identificado públicamente los responsables de esta nueva serie de intrusiones ni se ha confirmado que todos los incidentes europeos estén relacionados con un mismo grupo.

La manipulación de estos equipos representa un riesgo que va más allá de la seguridad informática, debido a que puede comprometer la cadena de conservación de carnes, pescados, lácteos y otros alimentos que requieren temperaturas controladas.

Los fabricantes recomiendan actualizar los programas, sustituir las contraseñas de fábrica, proteger las conexiones a internet y restringir el acceso remoto a los equipos para evitar nuevas intrusiones.

Mientras avanzan las investigaciones, las empresas afectadas buscan determinar el alcance de los daños y reforzar la seguridad de unos sistemas esenciales para el almacenamiento y distribución de alimentos.