Centro Carter califica como "no democráticas" elecciones de Venezuela

Victor Herasme | 31 julio 2024

El Centro Carter, que actuó como observador en las elecciones presidenciales de Venezuela, publicó un comunicado en el que manifestó que el proceso electoral "no se adecuó" a los estándares internacionales de integridad electoral y, por lo tanto, no puede ser considerado democrático.

La organización destacó que no puede verificar ni corroborar la autenticidad de los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela.

El CNE, que ha declarado al oficialista Nicolás Maduro como ganador, aún no ha publicado los resultados desglosados por mesa, lo que el Centro Carter considera una "grave violación de los principios electorales".

El Centro Carter señaló que el proceso electoral "no ha alcanzado los estándares internacionales de integridad" y ha infringido numerosos preceptos de la legislación nacional.

Además, el proceso se desarrolló en un ambiente de libertades restringidas, afectando a actores políticos, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación. Según la organización, las autoridades del CNE mostraron parcialidad a favor del oficialismo y en contra de las candidaturas opositoras.

La actualización del registro de electores presentó problemas significativos, como plazos muy cortos y una escasa campaña de información. En el extranjero, los ciudadanos enfrentaron barreras legales desmedidas para inscribirse en el padrón. El registro de partidos y candidatos también se realizó sin adecuarse a estándares internacionales, y las formaciones opositoras sufrieron intervenciones judiciales que beneficiaron a personas afines al gobierno.

El Centro Carter criticó la campaña electoral, que se realizó con un notable desequilibrio a favor del Gobierno. La candidatura oficialista tuvo acceso a amplios recursos, lo que se reflejó en una desproporcionada cantidad de mítines, murales, vallas y afiches. También se observó el abuso de recursos públicos, como el uso de vehículos y programas sociales para la campaña oficialista, así como la restricción y persecución de las campañas opositoras.

A pesar de estos problemas, la ciudadanía venezolana participó masivamente y de manera pacífica en la jornada electoral del 28 de julio. El proceso de votación transcurrió de forma cívica, aunque hubo restricciones en el acceso a recintos para observadores nacionales y testigos de partidos. El Centro Carter también criticó la presión sobre el electorado mediante puntos de control partidario en las cercanías de los recintos de votación.

Los observadores del Centro Carter confirmaron el compromiso cívico de los venezolanos y su deseo de participar en un proceso electoral democrático. Sin embargo, lamentaron la falta de transparencia del CNE en la difusión de los resultados. La misión del Centro Carter, que se desplegó con 17 expertos y observadores en Caracas, Barinas, Maracaibo y Valencia, firmó un memorando de entendimiento para garantizar la observación libre y conforme a sus estándares.

El Centro Carter anunció que publicará un informe final de su misión de observación, detallando todos los hallazgos adelantados en el comunicado.