Cápsula del Tiempo de las Elecciones del 28

ElAvance | 28 junio 2026

Gabriel López.
Publicista y profesor.

Vengo del futuro. Y puedo asegurarte que las elecciones gubernamentales de la República Dominicana del 2028 serán las más bizarras, sorprendentes, polémicas e impactantes de la historia de nuestra nación.

Serán las elecciones más vistosas en nuestro país, ya que cada partido exprimirá su presupuesto de comunicación en implementaciones de mercadeo realizadas puramente con IA, lo cuál nos presentarán aplicaciones, campañas, jingles, activaciones de redes sociales, memes y tendencias ilógicas, ridículas, absurdas y fuera de este mundo lógico; las cuáles seguirán distrayéndonos de la falta de propuestas reales y coherentes de nuestros partidos oficialistas, mientras nos envuelven en la comidilla propagandista a tal nivel de sobreestimulación visual y de información, que la legendaria “llamada” de Danilo Medina será considerada una obsolescencia infantil. Los mercadólogos políticos y relacionistas públicos ya buscan posicionarse como los “expertos” poseedores de la llave al 50%+1… entrenando desde ya sus modelos de Claude Business para que realicen el análisis que solo el boca a boca y día a día junto al votante puede desarrollar. Como el dominicano es un animal de costumbre y a la base hay que alimentarla para controlarla como a ganado, prepárate para los bandereos, las “discolight”, los musicólogos, y el retorno de la contaminación visual gracias a todas las pancartas, afiches, brochures, stickers, panfletos, banderines y otros materiales gastables que estoy seguro estaremos aún desechando en el 2030.

Serán las elecciones que resucitarán tanto partidos como carreras políticas: luego del no ha lugar a favor de Gonzalo Castillo en el caso Calamar, el PLD se levanta de la tumba, cuál zombie vudú, con miras de recuperar el terreno perdido, alineándose a su visión izquierdista clásica, a la cuál retornará este año 2028, gracias a posiciones de veteranos como Dominguez Brito y demás yerbas aromáticas. Aún no saben que este fue el inicio del fracaso de su campaña. El PLD desarrolló su campaña con la febril ilusión que el descontento del año 2026 hará que la población votante regrese a sus simpatías y lado bueno, recalcando el discurso reciclado de cada período: “en el gobierno del PLD no pasaba esto”. No pensaron que la Plaza de la Bandera aún está tibia por la presencia del pueblo.

Serán las elecciones que presentarán un cambio ideológico en el oficialismo. No puedo decirte quién es el candidato presidencial del PRM, porque estaría rompiendo la línea temporal y creando un multiverso caótico, pero independientemente de esto, será un cambio de idiosincracia, filosofía y posiciones de poder. Caras conocidas se zapatearán, caras nuevas serán las protagonistas. El PRM apostará por el futuro; y habrán muchas caras amargas al respecto.

Serán las elecciones donde la alternativa dará un golpe en la mesa; pero no necesariamente en las urnas. Santiago Matías evolucioná su marca personal, cuál Pokémon, y nos presentará su imagen política, apoyada por una plataforma tradicional, ya que nuestro Congreso; como sabes, prohibió las candidaturas independientes. Esto no significará nada más que dinero en los bolsillos de algún partido establecido que desee una relación parasitaria con este candidato verdaderamente independiente de acuerdos, favores o mensaje a transmitir. De la misma manera otros “players” se dejarán ver a nivel congresual y municipal gracias a sus plataformas de redes sociales que para este año han expuesto cientos de verdades, escándalos y dirt sheets de nuestra política local; pero que sobre todas las cosas, han educado políticamente a la población.

Serán las elecciones que validarán el voto ciudadano. Luego del alarmante porcentaje de votación de las elecciones del 2024, el Estado dominicano se dio cuenta que esta generación madura ya aprendió de su pasado y respeta su historia. Los partidos políticos intentarán cambiar su acercamiento a los millennials y Gen Z, ya en edades productivas de la sociedad y motor mayoritario del progreso nacional; y saben bien que no podrán engañarlos tan fácilmente. Lo intentarán pero no cambiarán, ya que la podredumbre viene de la ideología desde su fundación. La visión romántica progresista y de izquierda pura de nuestros líderes políticos y fudnadores de antaño, hoy no vale absolutamente nada gracias a la globalización que nos ha permitido ver cómo políticas de derecha aplicadas en El Salvador, Argentina, Italia, Estados Unidos, Chile y otras naciones han permitido que Latinoamérica pueda florecer de maneras vertiginosas. República Dominicana no desea quedarse atrás. El ciudadano se convirtió en un consumidor, en un cliente. El votante exigirá y demandará claridad, resultados, propuestas e impacto casi inmediato de las políticas públicas a todos los candidatos. Ya no valdrán juegos de palabras infantiles por slogans, pimentosos merengues que explotan bocinas en nuestras ya ruidosas y contaminadas calles de nuestro país ni bots de Twitter. Valdrán las ideas, el debate, las propuestas coherentes y realizables, y sobre todo una responsabilidad personal del abuso y desfalco del Estado de parte de una camada de víboras que, intercambiando colores y grupitos políticos han extraído todos los recursos de nuestra nación.

Te lo digo. Vengo del futuro. Estas elecciones cambiarán todo.