Alzas del petróleo y derivados desafían la economía de RD; el 80 % de los combustibles que importa el país son productos terminados

ElAvance | 04 noviembre 2026

La escalada de las tensiones en Medio Oriente ha provocado una transformación en el mercado internacional de los hidrocarburos, con aumentos significativos en el precio del petróleo y, especialmente, de sus derivados, una situación que representa un desafío para República Dominicana debido a su alta dependencia de las importaciones de combustibles.

El barril de petróleo pasó de cotizarse a unos US$72 el 27 de febrero a superar los US$114 a finales de octubre, reflejando el impacto de la crisis internacional sobre los mercados energéticos.

Sin embargo, el comportamiento de los precios no responde exclusivamente a las variaciones del crudo. En el caso dominicano, el panorama es particularmente complejo porque más del 80 % de los combustibles consumidos en el país se importa como productos refinados, entre ellos gasolina y gasoil.

Esto significa que República Dominicana no solo debe asumir el costo del petróleo, sino también el proceso industrial necesario para transformarlo en los combustibles que demanda su economía.

Uno de los factores que explica esta presión es el incremento de los márgenes de refinación, es decir, el costo adicional que representa transformar el petróleo crudo en productos terminados como el diésel y la gasolina.

De acuerdo con los datos presentados, en 2015 convertir el petróleo en diésel representaba un costo adicional equivalente al 36 % del precio del crudo. Actualmente, esa proporción alcanza el 123 %, lo que evidencia el encarecimiento del proceso industrial y la presión que ejerce sobre los combustibles terminados.

Esta situación explica por qué los precios de los derivados pueden aumentar incluso cuando el petróleo registra una disminución.

Como ejemplo, entre el 24 de septiembre y el 8 de octubre, el petróleo estadounidense WTI bajó de US$94.60 a US$91.40 por barril, una reducción del 3.3 %. Sin embargo, durante ese mismo período, el diésel óptimo subió de US$191.30 a US$209.20 por barril, para un incremento del 9.4 %.

La diferencia evidencia que el mercado de los combustibles refinados tiene dinámicas propias y que sus precios no necesariamente siguen la misma dirección que el petróleo crudo.

Perspectivas para los próximos años

Las proyecciones del mercado tampoco apuntan a un retorno inmediato a los niveles de precios anteriores a la crisis. Las estimaciones citadas descartan que los combustibles recuperen sus valores previos durante lo que resta de 2026 o en 2027.

En ese contexto, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) proyecta que el petróleo Brent promediará los US$84 por barril durante 2027.

Para República Dominicana, este escenario plantea el desafío de adaptarse a un mercado energético internacional más costoso, considerando su dependencia de las importaciones y la necesidad de mantener la estabilidad de los precios internos sin comprometer la actividad productiva, el transporte y el crecimiento económico.

La nueva realidad energética obliga al país a prestar atención no solo a las cotizaciones del petróleo, sino también al comportamiento de los combustibles refinados y los costos asociados a su producción y comercialización.