A toda velocidad: el kartismo y la pasión por el automovilismo en RD

Max Herrera | 18 marzo 2026

La velocidad siempre ha tenido un espacio especial en el corazón de los dominicanos. Hablar de deportes de motor en Quisqueya es hablar de identidad, de adrenalina y de una tradición que, aunque ha tenido altibajos, nunca ha desaparecido. Hoy en día, esta pasión ha vivido un verdadero renacer en varias disciplinas, pero muy notablemente, en el kartismo.

En décadas pasadas República Dominicana vivió lo que muchos aficionados recuerdan como una verdadera “época dorada” del automovilismo y las competencias a motor; las carreras en circuitos improvisados o adaptados, así como en pistas formales, eran motivo de gran expectativa.

Las competencias de velocidad y los corredores criollos que en ellas vibraban, tanto a lo interno como a lo externo, generaban pasiones y movilizaban a fanáticos de todos los rincones. Inclusive ocurrían competencias en el mar —con lanchas de alta velocidad— que evidenciaban que “la fiebre” por los deportes de motor no se limitaba al asfalto.

Sin embargo, con el paso del tiempo, ese dinamismo comenzó a mermar. El aumento de los costos de organización, la reducción del patrocinio privado, la falta de modernización en algunas infraestructuras, cambios en el panorama deportivo nacional y otras cuestiones incidieron en la disminución de grandes eventos. Muchas competencias dejaron de celebrarse con la frecuencia de antes, y la visibilidad mediática del deporte motor se redujo. Aunque nunca se desvaneció por completo, la intensidad de aquella época quedó atrás… o eso se creía.

El resurgir de la cultura de motor

Recientemente, tras años de estancamiento, se percibe un renacer del interés generalizado por el deporte motor en todas sus vertientes y en múltiples edades. 

El auge global de la Formula 1 ha influido mnotablemente en las nuevas generaciones dominicanas. Hoy es común encontrar jóvenes que siguen cada carrera, conocen las escuderías y analizan estrategias como verdaderos especialistas. De igual forma, muchos dominicanos mantienen gran interés en competencias de de botes, aviones de alta velocidad, dragueo, motorcross, entre otros certámenes del plano nacional e internacional.

El kartismo como protagonista sorpresivo

El que conduce en las caóticas calles de RD es un verdadero “driver”: es justo en esta “máxima” donde el kartismo se convierte en uno de los protagonistas del resurgimiento del deporte de motor criollo. 

Considerado la escuela inicial de la mayoría de los pilotos profesionales del mundo, esta disciplina permite desarrollar habilidades técnicas fundamentales desde edades tempranas: control del vehículo, trazado en curvas, gestión de velocidad y sobre todo: concentración bajo presión, en circuitos con curvas demandantes.

Al frente del kartismo nacional se encuentra el Club Dominicano de Corredores de Kartismo (CDCK) y laFederación Dominicana de Automovilismo (FDA),organismos responsables de establecer reglamentos técnicos, organizar campeonatos nacionales y velar por los estándares en la mayoría de pistas.

Recreación y la importancia de sembrar una cultura vial desde jóvenes

El kartismo también se ha convertido en un espacio de recreación. Muchos adultos y adolescentes visitan los diferentes espacios de kartismo para entretenerse y “botar el golpe” de la semana. También estos espacios ofrecen una oportunidad de afianzar una cultura vial desde una edad prematura.

La pasión por los deportes de motor también puede convertirse en una vía efectiva para formar mejores conductores desde temprana edad. 

Aunque no se trata de kartismo competitivo, un ejemplo innovador es el programa que desarrolla el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) en el Parque de Educación Vial ubicado en Ciudad Juan Bosch. 

En este espacio, niños entre 7 y 14 años participan en una experiencia práctica donde utilizan vehículos sencillos y bicicletas dentro de un circuito que les permite hacerse la idea de como debiera ser conducir bajo reglas específicas.

Dónde practicar kartismo en el país

El resurgimiento del kartismo también se refleja en la disponibilidad de espacios para practicarlo. Entre los principales escenarios se encuentran:

Kartódromo Internacional United Petroleum, perteneciente al grupo Alonzo. Está ubicado en Sierra Prieta, Santo Domingo Norte, reconocido por acoger competencias oficiales y entrenamientos bajo la regulación de la FDA y CDCK.

SD Karting – Pista de kart en Santo Domingo, ubicado en el malecón de la ciudad, cercano a la Av. Núñez de Cáceres, es el espacio más reciente en abrir sus puertas a los aficionados.

Sebelen Entertainment Center – Centro de entretenimiento familiar con karting techado, ubicado en Av. Roberto Pastoriza, Santo Domingo, dentro de la Plaza Bolera.

Entrevista SD Karting

El Avance Media entrevistó a Riandys Helena, socio fundador de SD Karting y conocedor del mundillo deportivo.

¿Cómo nace este proyecto enfocado en kartismo?

Es una idea bastante bonita. Siempre he dicho que hay que creer y aferrarse a los sueños. Soy kartista desde los 9 años, soy segunda generación de pilotos; mi papá era corredor y luego me transmitió esa pasión a mí. Yo comencé a competir en este mismo sitio, porque aquí había una pista activa en los años 90.

¿Por qué están en esta ubicación, al lado del mar?

Pues es una historia interesante, estamos en el Malecón, en el Paseo Marítimo, ofreciendo un servicio de deporte y diversión diferente a lo que estaba acostumbrada la República Dominicana: la persona viene, paga una carrera, se monta y disfruta 10 o 12 vueltas de mucha adrenalina.

Esta pista la destruyeron entre 1999 y 2000, y duró mucho tiempo inhabilitada. Después surgió un proyecto de la Alcaldía de Santo Domingo, una visión de Carolina Mejía y su equipo para darle vida al Malecón, y se ideó lo que hoy es la pista. Me enteré por mi padre, que leía mucho el periódico. Hice las averiguaciones porque iban a licitar el proyecto.

Participamos en la licitación pública y obtuvimos el permiso de operar la pista. Desde entonces ha sido un trabajo muy demandante. Lamentablemente, durante el proceso mi padre falleció. Era un proyecto en conjunto; cuando digo en conjunto, era su visión y la de Caribbean Petrol Group, que es la compañía matriz que licitó. Somos tres socios y venimos del negocio de combustibles y lubricantes.

Fue muy chocante que el sueño se cumpliera y perder a mi papá en el mismo momento. Pero creo que cuando uno actúa de buena fe, las cosas salen bien, ya tenemos dos años con la pista. 

RD tuvo su “época dorada” del automovilismo, ¿cree qué podríamos volver a tener una?

Ese es un tema muy interesante… el dominicano es muy apasionado por lo veloz y por todo lo que use gasolina. El automovilismo fue el segundo deporte nacional después del béisbol en su momento. Generaba una pasión enorme, pero como todo en la vida, hay ciclos. 

Ahora estamos en un nuevo ciclo donde el dragueo, el kartismo, la motovelocidad y el automovilismo están resurgiendo. También influye Netflix con las series de Fórmula 1; antes eran cinco o seis personas que veían la Fórmula 1, ahora es una pasión y hasta un evento social.”

Tal es la pasión por la F1, que cuando hay carrera muchos negocios hacen eventos, ustedes incluidos ¿no?

“Ya lo sabes, hemos hecho varios encuentros para fanàticos de la Fórmula 1 y este año tendremos más. Esto se llena.”

¿Cómo se encuentra el kartismo actualmente en el país?

El kartismo ha tenido una evolución muy positiva en los últimos cuatro o cinco años. El año pasado tuvimos nuestro primer campeón mundial en la categoría Bambino de la T, que es una categoría que representamos. El niño Eastan Pich, en Valencia, España, se coronó campeón y tuvimos el primer y segundo lugar.

Tenemos muchos pilotos compitiendo en Estados Unidos y Europa. Hay buena representación femenina, como mi hija Valentina Helena, que está haciendo un papel muy bonito fuera del país. También están Alonso González, Manuel González y muchos más representándonos.

Creo que en los próximos años veremos un gran campeón dominicano en el área del kartismo. Además, Jimmy Llibre está haciendo un buen trabajo en automovilismo. 

El país se está desarrollando muy bien en todo lo que es motorsport.”

¿Qué tan costoso es el kartismo?

Eso puede ser subjetivo realmente. El automovilismo es un deporte costoso donde los recursos se comprometen bastante. Una carrera fuera del país puede costar entre 5,000 y 8,000 dólares por evento.

Aquí los costos son diferentes, pero sigue siendo costoso. Existe una categoría nueva, la T, con motores de cuatro tiempos, donde el mantenimiento es un poco más bajo, pero no deja de ser un deporte que requiere inversión constante.”

¿Cómo ha sido el aspecto financiero de manejar un negocio como este?

“Es un negocio de diversión, y como todo negocio de entretenimiento tiene altas y bajas. El mantenimiento aquí es costoso porque estamos al lado del mar. El salitre afecta el piso, las estructuras metálicas, la pintura y los karts.

La primera flota de karts duró dos años por la exposición al salitre. Ya fueron reemplazados por nuevos, y pronto llegarán más. Siempre tengo presente que la experiencia aquí debe ser a nivel mundial, ‘prime’, porque no merecemos menos.”

Si pudiera hablar con usted mismo hace 2 años, ¿qué se diría?

“Ha sido muy desafiante en todos los aspectos. Educar a personas que conocen por primera vez el kartismo es un reto. Es un deporte muy seguro, más seguro que montar bicicleta o patineta, porque es un entorno controlado. Tenemos barreras Tecpro, banderas electrónicas, sistemas de seguridad, cascos; todo está diseñado para proteger.

Otro reto ha sido el impacto del medio ambiente y el sistema de reservas, que es automatizado y no permite alteraciones.

Es un ambiente familiar. Tenemos 12 tipos de platos, bar y entretenimiento para todos. También los sábados en la mañana realizamos ejercicios funcionales, porque la pista no se utiliza temprano.

Nuestra visión es que este sea un espacio de diversión y entretenimiento sano.