La Circunvalación Baní: una solución que necesita una ampliación

Julissa Reyes | 30 abril 2026

Por Yulissa Reyes

La circunvalación de Baní, una vía proyectada como una solución vial estratégica para facilitar con mucha más rapidez el desplazamiento entre Santo Domingo, Peravia, Azua, Barahona y otras provincias del sur de la República Dominicana y para impulsar el desarrollo de la zona; sin embargo, actualmente registra estadísticas importantes en la cantidad de accidentes de tránsito que se le atribuyen a diversas causas. Algunos de estos han dejado víctimas mortales.

Esta realidad palpable ha generado gran preocupación entre conductores, residentes y especialistas, debido a los altos niveles de peligrosidad que presenta la carretera, cuyos trabajos de construcción iniciaron en septiembre de 2020 e inaugurada por el presidente Luis Abinader el pasado 14 de agosto de 2025.

La construcción estuvo a cargo principalmente de Equipos y Construcciones del Cibao (Ecocisa) y fue supervisada por el Ministerio de Obras Públicas.

Esta vía fue diseñada para descongestionar el tránsito urbano de Baní y agilizar el desplazamiento, convirtiéndose en un eje clave de comunicación regional.

No obstante, a pesar de su importancia estratégica, desde su apertura han surgido fuertes críticas sobre su diseño y condiciones de seguridad.

Uno de los principales señalamientos es la estrechez de la carretera, la cual cuenta con dos carriles, uno en dirección hacia el sur y el otro en dirección hacia la capital del país. Esto, a juicio de expertos y gremialistas del sector choferil, representa altos niveles de riesgo, ya que muchos conductores realizan rebases temerarios, exponiendo sus vidas y las de otros al más extremo peligro, ya que no hay espacio suficiente para las maniobras de tránsito.

El Avance Media consultó al presidente de la Central Nacional de Transportistas Unificados, William Pérez Figuereo, quien, aunque considera que las autoridades tienen buena intención y voluntad de hacer las cosas bien, catalogó esta circunvalación como un “fiasco”, bajo el entendido de que la misma no cuenta con las condiciones adecuadas para el seguro desplazamiento de la gran cantidad de vehículos que diariamente circulan por la zona.

En este sentido, el gremialista consideró que, a pesar de que es una vía relativamente nueva, el gobierno, en el futuro, debe poner en carpeta la ampliación de estos carriles a fin de garantizar la seguridad de los conductores que viajan hacia las provincias de la parte sur del país.

Figuereo manifestó que las autoridades deben estudiar dicha posibilidad antes de que en los alrededores de la carretera la población comience a levantar viviendas y negocios, ya que esto impediría que se puedan realizar los trabajos requeridos con facilidad y siguiendo los parámetros de seguridad necesarios para lograr que la circunvalación pueda verdaderamente representar una opción viable y positiva para quienes deben usarla.

Al ser entrevistado por este medio, Figuereo afirmó que la mayoría de los accidentes ocurridos en esta carretera, en su mayoría, no obedecen a las imprudencias de los conductores, sino al mal diseño con el cual fue construida, por lo que consideró que se hace necesario que las autoridades actúen lo antes posible.

Igualmente, advirtió que una circunvalación, por su naturaleza, debe contar con mayor amplitud para soportar el flujo vehicular pesado y permitir maniobras seguras.

Legisladores que han reclamado la ampliación

A la solicitud de ampliación de esta vía también se han sumado congresistas dominicanos que han pedido al gobierno intervenirla en este sentido. Tal es el caso de los senadores Julito Fulcar, Guillermo Andrés Lama Pérez y los diputados Luis Báez y Frank Ramírez.

Entre los argumentos señalados por los parlamentarios se cita: los constantes tapones en tramos como Baní–Ocoa y Baní–Azua, especialmente en feriados.

Mientras que el diputado por el Partido Revolucionario Moderno, Fran Ramírez, sometió una resolución ante la Cámara de Diputados relacionada con mejoras viales en esta zona de Baní.

La resolución número 00228-06 fue aprobada en la Cámara baja e instruye al Poder Ejecutivo y al Ministerio de Obras Públicas para intervenir esta infraestructura debido al aumento del tránsito, accidentes y problemas de movilidad en la región sur.

La preocupación se intensifica al observar las cifras. Desde su inauguración han ocurrido decenas de accidentes de tránsito de alta gravedad, producto de la excesiva velocidad a la que circulan los vehículos y, de alguna manera, a las condiciones de estructura de la vía. Como resultado de estos siniestros, un saldo aproximado de unas 11 personas ha fallecido y decenas han resultado lesionadas.

Rebases temerarios: una práctica peligrosa

Otro elemento determinante en la peligrosidad de la circunvalación es el comportamiento de los conductores.

Se ha documentado el irrespeto constante a la doble línea amarilla, lo que indica la prohibición de rebasar. A pesar de esto, muchos conductores realizan rebases temerarios a alta velocidad, aumentando el riesgo de choques frontales.

Aunque la velocidad permitida ronda entre 80 y 100 km/h, en la práctica muchos vehículos superan estos límites, lo que agrava aún más la situación.

Recorrido de El Avance Media

Un equipo de esta redacción realizó un recorrido completo en ambas direcciones por los 19.8 kilómetros que completan el tramo de la circunvalación de Baní, para constatar algunas de las quejas de diversos sectores respecto al diseño en sentido general, observar el comportamiento de conductores mientras transitan y la fiscalización de agentes del tránsito.

La acción por parte de esta redacción responde a las múltiples quejas que han salido a relucir respecto a esta vía, tomando en cuenta el poco tiempo que tiene en uso y la cantidad de sucesos lamentables que ha registrado.

Tras recorrer en ida y vuelta la autovía la conclusión es la siguiente;

1.            Durante el trayecto, se pudo observar que, efectivamente, varios conductores realizaron rebases temerarios, aun cuando no era posible ni seguro, arriesgando sus vidas y las de otros. También, al realizar estas maniobras, no contaban con el espacio necesario, ya que debían ocupar el carril contrario casi en su totalidad.

2.            Los carriles son muy limitados, o sea, casi al ras de los vehículos, lo que impide que los conductores tengan espacio para moverse en caso de ser necesario, tomando las prevenciones de lugar.

3.            Aunque algunos tramos cuentan con luminarias para facilitar la visibilidad de los conductores, especialmente en horas de la noche, la realidad es que en otros tramos no hay ninguna lámpara, lo que aumenta el riesgo de colisiones en estos espacios específicamente.

4.            En parte, la delimitación en barandas de hierro que se coloca en ambos lados presenta deterioro, provocado, además de por accidentes de tránsito, por personas que las han abierto para usar estos espacios como cruces improvisados, lo que incrementa el peligro de los conductores, ya que no existe ninguna señal de tránsito que les indique el paso de personas.

5.            Se observó, en ambas direcciones, la presencia de varias patrullas motorizadas y en vehículos de cuatro ruedas realizando los trabajos de control y fiscalización a los choferes, a fin de procurar que se cumpla la velocidad permitida para evitar accidentes.

6.            Se observó la debida señalización vial en los puntos correspondientes para alertar a las personas cuando deben disminuir la velocidad.

7.            Al menos 5 lugares de descanso para que los choferes que se ven en la necesidad de estacionarse ante cualquier eventualidad puedan hacerlo sin mayores riesgos y en un espacio adecuado que les permite resolver cualquier percance sin poner en riesgo su vida.

8.           

A pesar de los problemas que permanentemente presenta, la circunvalación de Baní, cuya inversión económica fue de RD$7,700 millones, financiados a través del Fideicomiso RD Vial, sigue siendo una obra de gran impacto, ya que reduce significativamente el tiempo de viaje hacia el sur, facilita el transporte de carga de productos agrícolas y de otra naturaleza e impulsa el turismo en provincias como Azua, Barahona y Pedernales, entre otras.

Ante el peligro que representa esta circunvalación, personas residentes en comunidades cercanas a esta autovía, como las barriadas El Fundo, La Saona, El Maní, Las 20 Casitas, Las Colinas, Barrio Santa Cruz, 24 de Abril, Los Cajuilitos, Villa Carmen, Brisas del Sur, Brisas de Guzmán, Los Tiburones, Las Arepas, El Mercado y Villa Majega, exigen a las autoridades construir puentes peatonales para que las personas que se vean en la necesidad de caminar en este trayecto puedan utilizarlos para cruzar en ambas direcciones sin necesidad de exponerse al riesgo que supone atravesar la vía. El reclamo obedece a que la existencia de puentes peatonales disminuye el peligro de muertes provocadas por vehículos al colisionar con transeúntes.

A pocos días de su inauguración ya presentaba debilidades estructurales

A pocos días de ser inaugurada, uno de los momentos más críticos ocurrió cuando un tramo completo de la vía debió ser destruido y removido para iniciar trabajos de reparación de emergencia debido a grietas y asentamientos graves en el pavimento y los taludes del terraplén.

Estas debilidades se evidenciaron durante el paso de la tormenta Melissa, en noviembre del 2025. Unos 300 milímetros por metro cuadrado fueron intervenidos por el deterioro causado por el fenómeno natural.

Expertos han señalado que las deficiencias se relacionan con el uso de materiales finos en el relleno del terraplén, una compactación inadecuada y un sistema de drenaje insuficiente para resistir las lluvias torrenciales del país, especialmente las provocadas por la tormenta tropical Melissa, que saturó los suelos y aceleró los daños en esta.

Ahorro en tiempo

Al circular por la circunvalación de Baní, se estima que los conductores se ahorran aproximadamente entre 30 a 60 minutos en comparación con la ruta vieja que pasa por el centro de Baní, debido a que se evitan los semáforos, el tráfico pesado y la congestión vial.

La conclusión es que se trata de una obra de gran importancia para agilizar el tránsito hacia las provincias de la zona sur del país, pero que requiere de una ampliación a fin de disminuir los riesgos de accidentes. La vía resulta estrecha, no solo por la cantidad de vehículos que la utilizan, sino también por la falta de previsión que caracteriza a una enorme cantidad de conductores dominicanos.