Leonel Fernández y Don Guillermo Sención, dos hermanos

ElAvance | 24 abril 2026

Cuando hablamos de política, no podemos olvidar que es el arte de la conveniencia. Estas palabras fueron pronunciadas hace muchos años por el gran líder Joaquín Antonio Balaguer Ricardo. La doctrina amplia define la política como la ciencia social que estudia el poder público o del Estado, y su objetivo principal es la capacidad de distribuir y ejecutar ese poder según sea necesario para garantizar el bien común en la sociedad.

La democracia dominicana ha oscilado entre crisis, progreso y retroceso. En la actualidad, ha entrado en una fase de crisis profunda, producida por el alto nivel de descrédito de sus actores. La pregunta que nos hacemos es: ¿dónde está el problema? La respuesta la ofrece la denominada teoría de la “Ideología Política del Pueblo Dominicano”. Esta teoría se divide en varias partes: la influencia de las ideas en el progreso político, el período de las guerras civiles y el estudio del régimen actual; pero la más importante es la referente al comportamiento de los políticos.

Hoy, los actores políticos, por sus ambiciones palaciegas desmedidas, están dispuestos a financiar campañas mediáticas para dañar reputaciones empresariales. Hablar del señor Guillermo Sención es hablar de un ejemplo de superación: más de 50 años de trayectoria en los ámbitos privado y público. Uno de los mayores valores que debe tener un ser humano es la solidaridad. Cuando el expresidente Leonel Fernández atravesó momentos difíciles, el único empresario que estuvo presente fue, como lo llamamos las personas cercanas, “Don Guillermo”. Nadie quería acercarse a Leonel Fernández; como se dice en lenguaje popular, todo el mundo “le sacó los pies”. Hoy, la hermandad se ha perdido; cada quien persigue sus propios intereses. Por eso, sin temor a equivocarme, valoro esa amistad.

Al punto que el actual presidente, Luis Rodolfo Abinader Corona, en una conversación me expresó que respeta la amistad de los empresarios Manuel Estrella y Guillermo Sención con Leonel Fernández, pues conoce el valor de estos sectores en el país. Como expresó el insigne abogado santiagués Federico Álvarez, la élite empresarial siempre ha influido en la toma de decisiones del poder a lo largo de la historia.

En estos momentos, la clase política debe enfocarse en dar respuestas a la sociedad dominicana y dejar a un lado la farándula y, sobre todo, el ejercicio de la política cosmética. Hoy, por el contrario, debemos aplaudir a los sectores empresariales que han trabajado de manera silenciosa, pero firme, por el bienestar colectivo y el futuro de la República Dominicana.