La LNB como proyecto fundamental del desarrollo del basket

ElAvance | 14 abril 2026

Rafael Faneyte.
Analista deportivo.

La República Dominicana vive, probablemente, su mejor momento en lo que respecta a baloncesto. Sin duda alguna, estamos frente a la más fructífera y talentosa camada de jugadores en la historia del deporte del aro y el balón en el país.

Y es que el talento quisqueyano se está destacando en todos los niveles del baloncesto mundial. Desde estrellas de la NBA y jóvenes promesas con destacadísima cotización en la NCAA, hasta jugadores de primer nivel del otro lado del mundo y en ligas “top” como Euroliga y ACB, pasando por la enorme cantidad de los nuestros reforzando en México, Argentina, Colombia, Puerto Rico, entre otros países del continente. Esto sin contar con el vasto arsenal de atletas que se mantiene jugando en el país, donde pululan en la gran cantidad de torneos “profesionales” que se juegan dentro de nuestro territorio.

Y es que parece increíble que a pesar de todo ese recurso humano con que contamos en baloncesto, el fanático dominicano no puede disfrutarlo de manera presencial. Y esto porque nuestros muchachos prefieren irse a quedarse, así de simple. Y eso no es malo. 

Después que una persona decide ser profesional, no tiene otra cosa más que hacer que ir dónde mejor le paguen o mejores condiciones se les ofrezcan. Ir en contra de esa premisa sería ser mezquino y poco empático.

Nuestra liga, la LNB, es un evento cocido al vapor, donde en apenas unos meses hay que introducir una cantidad de juegos inexplicables para poder cumplir con el objetivo de "hacerla", sin pensar que lo más importante es que el atleta puede jugar en condiciones óptimas para tener un óptimo desempeño, pero, además, que el fanático pueda digerir cada etapa del evento y que sus recursos no se agoten en tiempo récord.

Una liga profesional de tres meses en un sin sentido.

Y esto tiene una razón muy lógica: República Dominicana es el único país del planeta, amén de sus escasos 48,442 kilómetros cuadrados, que cuenta con más de 100 torneos “profesionales” de baloncesto. Claro, llamando profesional al pagado y no exclusivamente al que cuenta con calidad. Muchos han llamado estos eventos “las patronales” de esos pueblos, olvidando el verdadero sentido del deporte competitivo en este mundo globalizado y tecnológico.

La prioridad de la Federación Dominicana de Baloncesto es que se hagan torneo "profesionales" en cada municipio y provincia del país y no que podamos tener una liga nacional sólida y extensa, donde nuestros jugadores de más nivel puedan recibir garantías económicas y de tiempo accionando, lo que redundará en un mejor espectáculo para el fanático.

La Liga Nacional de Baloncesto (LNB) debería ser una prioridad de los que dirigen el baloncesto dominicano. Ser la punta de la lanza de un proyecto de transformación del deporte ráfaga en el país, ofreciendo al jugador y al fanático un espacio competitivo digno en todos los sentidos.

La suerte está echada. Ojalá esta opinión no se convierta en una quimera, una utopía, y podamos disfrutar de lo mejor que tenemos, en la mejor época para el baloncesto de nuestro hermoso país.