Playas públicas en la ley, privadas en la vida real

Max Herrera | 17 abril 2026

Estás caminando por una playa vistosa, con tu chica de la mano, tal vez con tu familia o bien disfrutando de la soledad, pero algo abrupto detiene tu caminata sanadora del estrés de la jornada semanal: una odiosa soga, un guachiman mirándote de forma hostil y aburrida, como si tu "hiedes", o incluso un muro, con o sin alguien pidiendo “peaje”… Las playas que se asumían públicas bajo el mandato de la ley, se vuelven privadas en el día a día.

Y es que La Constitución te da la costa gratis; pero el hotel te empuja a la orilla… pero de la calle.

En la Carta Magna de la República, en su artículo 15 y específicamente en su único párrafo, se establece de dominio público los recursos hídricos a un nivel nacional, incluyendo las playas y las costas de todo el país, dejando claro que estas deben ser accesibles para todos los ciudadanos.

Artículo 15.- "Recursos hídricos. El agua constituye patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable y esencial para la vida".

Párrafo.-"Los ríos, lagos, lagunas, playas y costas nacionales pertenecen al dominio público y son de libre acceso, observándose siempre el respeto al derecho de propiedad privada. La ley regulará las condiciones, formas y servidumbres en que los particulares accederán al disfrute o gestión de dichas áreas".

Y es que no solo toca aguantar a parqueaderos que se creen dueños de la calle y hasta te pinchan una goma o te parten un vidrio si no le pegas su extorsión, también a los haitianos (en su mayoría) que venden meses y sillas como si fuera la panacea o los restaurantes con sus precios excesivamente caros. Que ojo, no es obligado ni que usted vaya, ni que se realice un consumo, pero provoca la interrogante de ver que diablos está pasando que algo ilegal ocurre a diario sin pena ni gloria y se vuelve costumbre si no se corrige, como si fueran parcelas heredadas.

Llegamos a consultar a un especialista ambiental de una entidad gubernamental, que declaró que: “con frecuencia esta disposición no se cumple y el Estado se hace de la vista gorda ante esta violación constitucional”. Y esto ocurre hasta en zonas protegidas.

En la realidad, algunos ríos y playas están bajo control privado sin que la población tenga acceso a esos espacios como establece la Constitución. En RD existen diversas leyes con artículos que no son acatados por nadie, uno de estos, es la violación a la libertad de accesibilidad a las playas.