Eridson “La Maraña” García: de mirar entrenamientos a conquistar el mundo del boxeo

Martin Severino | 16 febrero 2026

Más allá del ring la lucha de “La Maraña” García es un ejemplo de que la perseverancia vence los pronósticos

Santo Domingo. – Lo que comenzó con unas breves paradas cuando iba a realizar encomiendas de su abuela a un colmado de las cercanías de su residencia, mientras era apenas un pequeño niño en el sector de Los Mina, en Santo Domingo Este, y se detenía a mirar las prácticas de boxeo en un club de esa barriada, terminó germinando el amor por el deporte de las manos enguantadas en Eridson “La Maraña" García.


Hoy, el joven de 31 años, con 18 años de experiencia, es el actual campeón de las 130 libras de la World Boxing Organization (WBA), y se está preparando para su próxima pelea, luego de que recientemente obtuviera un importante triunfo contra todo pronóstico.

“Yo solamente iba y miraba el boxeo, no era que me gustaba el boxeo ni nada, yo iba, miraba y así los compañeros que tenía ahí me decían: mira, ven para el boxeo, o cuando tú vas a entrenar, y yo les decía un día de estos nunca tenía interés. Hasta que un día tomé una decisión y me dije voy para allá, me quedé, y ya tengo casi 18 años en el boxeo”.

Eridson arcía es un ejemplo de perseverancia, sacrificio y fe inquebrantable en los sueños

No obstante, aunque hoy disfruta de gloria y fama, en el camino hacia convertirse en campeón de la WBA la vida le puso difíciles pruebas y retos fuera del ring, que según explica resultaron ser en su momento oponentes más grandes que cualquier peso pesado que pudiera haber tenido de frente sobre el cuadrilátero.


La Maraña cuenta que en sus inicios en el boxeo no contó con todo el apoyo de su familia, no porque no creyeran en su talento, sino por el hecho de que el boxeo no es un deporte muy seguido por los dominicanos, como lo es el béisbol, sin embargo, según fue avanzando en ese mundo fue recibiendo cada vez más respaldo de los suyos.

Eridson, quien es padre de dos niños, añade que el círculo familiar es el eje central de su vida, por lo que siempre agradece todo el soporte y los valores que le transmitieron sus padres y su abuela.


A pesar de donde ha llegado, dice que necesita aún mejores peleas para seguir avanzando en los rankings mundiales y enfrentar mejores oponentes, y seguir impulsando su ascendente carrera.

No todo ha sido victoria


El flamante campeón confirma que en su carrera de casi dos décadas no siempre todo ha sido color de rosa o como le está yendo en estos momentos, precisando que; “son 17 años y medio de carrera, tú entiendes, entonces ahí pasan muchas cosas”.

Añade que en todo este tiempo incluso tuvo que alejarse del boxeo para cumplir responsabilidades con su familia.


Asimismo, explica que en el mundo del boxeo no siempre el que se acerca a un peleador siempre tiene buenas intenciones, incluyendo a personas que forman o formaron parte del equipo de trabajo de un púgil.


La Maraña narró que, en ocasiones, viviendo en República Dominicana, debía llegar del trabajo y salir a entrenar sin importar qué tan cansado podía estar, pero que lo hacía en aras de salir adelante en el boxeo.


El joven deportista manifestó que en busca de alcanzar su sueño viajó hacia los Estados Unidos, pero allí no fue que las cosas mejoraron de manera inmediata, ya que a la par que se preparaba como boxeador también debía trabajar para mantener a su familia, en un país donde prácticamente estaba solo y no contaba con el apoyo de muchas personas, situación que se agudizó luego de que tuviera un accidente en uno de los vehículos del concesionario para el que trabajaba, y justo para ese entonces también nació su hija menor y fue cuando entonces su récord, que aún se mantenía invicto, se rompió al perder una pelea que duró apenas minutos.


“Yo trabajaba en un dealer allá y bastantes cosas. Tú sabes, son muchas personas que se le ponen en el camino a uno, pero gracias a Dios lo he cruzado”, expresó el campeón de la WBA. Actualmente, el récord de La Maraña es de 24 victorias, 14 por la vía del nocaut y una sola derrota.


Dijo que a lo largo de estos últimos años ha atravesado un sinnúmero de situaciones, entre ellas una que lo obligó a quedarse de manera irregular en los Estados Unidos tras no poder salir del país debido a la cancelación de los vuelos a raíz de la pandemia del COVID-19 en el 2020, momentos en los que se vio solo en un país con una dinámica diferente al suyo.


Narró que producto del cúmulo de situaciones que vivió durante los primeros años en los Estados Unidos fue que llegó la primera derrota: “Fue algo bien difícil para mí porque perdí conocimiento en realidad por 10 minutos y yo estaba despierto; son cosas que yo lo veo en video, pero en mi memoria no lo recuerdo. Cuando desperté yo estaba entrando a la ambulancia”.


García confirma que a pesar de pasar por esa situación no se siente perdedor.

Una importante victoria


El pasado 27 de diciembre García obtuvo el que hasta ahora ha sido el triunfo que lo ha metido en la carrera para llegar a oponentes de mayor peso, y es que luego de vencer por decisión dividida a Taiga Imaga en el evento Raid en Arabia Saudita, se abrieron nuevas e importantes puertas, y según los expertos en boxeo, grandes oportunidades le esperan para el futuro cercano.


Sobre esta pelea expresó que le fue realizada la invitación cuando apenas restaban 20 días para un evento para el que su oponente tenía preparándose cerca de cuatro meses, situación que los hizo pensar que estaría en ventaja, pero no fue así.


“Yo lo que le digo a mi equipo: OK, déjenme chequearlo y yo te doy respuesta para atrás. Chequeo la pelea y les digo: me parece bien. Tú sabes, yo creo que con el conocimiento que tengo puedo ganar la pelea y acepto el reto, y lo que hice fue forzar mi cuerpo más y mejorar mi condición en los últimos días y aceptamos la pelea y ganamos, y podemos decir que yo estaba en esta posición, el muchacho lo tenían sobrevaluado. Mi carrera despegó, lo que quiere decir que ha sido un punto fuerte, es un trampolín que me impulsó y, más que eso, fue que vimos que era un trampolín para dar un paso más en mi carrera y ya son 24 peleas”.

La historia de Eridson “La Maraña” García es un testimonio de perseverancia, sacrificio y fe inquebrantable en los sueños. Desde sus humildes inicios hasta coronarse campeón mundial, su camino ha estado marcado por obstáculos dentro y fuera del ring que pusieron a prueba su fortaleza física y mental. Sin embargo, lejos de rendirse, cada caída se convirtió en una lección que lo impulsó a seguir adelante.

Hoy, con una carrera en ascenso y nuevas oportunidades en el horizonte, La Maraña demuestra que el éxito no solo se mide en títulos, sino en la capacidad de levantarse, mantenerse firme y seguir luchando por un futuro aún más grande.