La mezquita de Punta Cana: ¿Paralizada en papeles o activa en la realidad?

Martin Severino | 06 febrero 2026

Vecinos y trabajadores de la zona denuncian trabajos y movimientos nocturnos.

Punta Cana. – Pese a que en la entrada principal de la Mezquita Nurul-Islam, en Punta Cana, se exhibe un letrero en el que indica que la obra está paralizada, de acuerdo a informaciones obtenidas de residentes y trabajadores de la zona donde se encuentra, los trabajos de dicha obra han continuado.

En una inspección visual desde las afueras y en la parte frontal, de lo que sería el área de parqueo de la edificación, la misma presenta avances significativos, incluso de terminación, y una construcción en su parte trasera con visibles rasgos de que allí se ha continuado trabajando, pese a que bajo argumentos legales las autoridades prohibieron la continuidad de la obra.

La misma, que fue cerrada bajo los preceptos que establece la Ley 687-82 y los Reglamentos Técnicos R-004 y R-021, sobre la obligatoriedad de contar con licencia de construcción y certificación de inspección final como requisitos previos a la ocupación y operación de edificaciones en la República Dominicana, luce un avance distante al que mostraba cuando se dispuso la suspensión de los trabajos.

Trabajadores de los alrededores de la edificación Nurul-Islam confesaron a un equipo de El Avance Media que dicha paralización de la construcción se produjo hace cerca de tres meses, pero que lo curioso de esto es que en la parte delantera del edificio y el área de parqueo se observan materiales como arena, varillas, ladrillos y blocks de una dimensión más grande que las que usualmente se usan en las construcciones que se realizan en la República Dominicana.

Pero lo sorprendente de lo manifestado por estos trabajadores se queda corto ante las declaraciones de dominicanos residentes en los sectores de Villa Playwood, Cozobo y Los Manantiales, quienes coinciden en que las intenciones de montar una iglesia de esa corriente no sería provechoso para el país, independiente de que exista el libre culto, como lo expresa la Carta Magna dominicana en su Artículo 45, donde se garantiza la libertad de conciencia y de cultos.

Indican que pese a esa disposición no se puede permitir que esa corriente religiosa se propague en el país; por lo que piden a las autoridades hacer cumplir lo estipulado en la Constitución, donde se ordena que dicha libertad se ejerza con sujeción al orden público y respeto a las buenas costumbres.

Denuncian actividades nocturnas

Los consultados, al expresar sus inquietudes sobre la incertidumbre que ha sembrado esta obra en la comunidad de Verón, denunciaron que es curioso que, a pesar de que allí “supuestamente no se está trabajando”, en ocasiones en la semana, en horas de la noche, lujosos vehículos y jeepetas ingresen al interior del edificio, a lo que podría ser, según lo que estos entienden, la celebración de cultos religiosos.

“Eso no está bien. Yo veo eso como un atentado a la creencia de los dominicanos, porque ellos tendrán su ideología, pero es muy distinta a la que nosotros tenemos”, son las palabras de un hombre que decidió identificarse sólo como César, quien en sus reflexiones señaló que ha llegado más allá y que cree que la intención de colocar una iglesia de esa ideología en el país forma parte de un plan más grande.

Otro de los que también se opone a la idea dijo que durante las horas del día es raro ver actividades y movimientos llamativos y que en algunas ocasiones ven a un hombre que aparenta ser quien cuida la propiedad.

Estos no dudaron en expresar su temor de que algo pueda ocurrir si estos tipos de corrientes religiosas llegan al país, en especial a esa localidad turística, por la cual se sienten desde ya preocupados, pero no quieren que sus comentarios disparen las alarmas entre los comunitarios, quienes ya viven en vilo con la alta concentración de nacionales del vecino país de Haití.

Iglesias en la zona confirman ideologías cristianas y católicas de residentes

En un recorrido por la zona, la presencia de iglesias católicas, pentecostales y hasta adventistas reflejan que la idiosincrasia religiosa de quienes viven allí, tanto dominicanos como haitianos, está ligada intrínsecamente a las corrientes religiosas tradicionales que han estado haciendo presencia en la República Dominicana desde hace muchas décadas.

Afirman que “la República Dominicana nunca se ha visto envuelta en temas raros en materia religiosa porque, por lo general, quienes no son creyentes católicos son cristianos. Hay muchas iglesias, gracias a Dios, la gente aquí cree mucho en Dios”, manifestó un joven comerciante identificado como Brayan Polanco.

Aunque cabe destacar que el gran número de iglesias no se le acerca en lo más mínimo al alto número de bancas de loterías de los tres sectores visitados por el equipo de este medio.

La situación en torno a la construcción de la Mezquita Nurul-Islam continúa llamando la atención entre residentes y autoridades, debido a las denuncias sobre la presunta reanudación de los trabajos y las actividades nocturnas que presuntamente han sido observadas en el lugar por lugareños de allí.

En tanto que los señalamientos hechos por miembros de las distintas comunidades pone en el tape las discusiones si las normas y leyes vigentes en el país en materia construcción y el uso del espacio, son sólo acatadas por los más pobres y no por quienes gozan de poder económico, político o social.