Los abogados detrás de la defensa de Nicolás Maduro y Cilia Flores: veteranos de casos de alto perfil en EE. UU.

Lorian Cuevas | 08 enero 2026

La defensa legal de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en Estados Unidos quedó en manos de dos figuras de peso dentro del sistema judicial estadounidense: Barry J. Pollack y Mark E. Donnelly. Ambos abogados cuentan con historiales profesionales marcados por casos complejos, clientes de alto perfil y trayectorias que han dejado huella en procesos penales de gran visibilidad nacional e internacional.

Barry J. Pollack, reconocido por su enfoque meticuloso y su estilo combativo en cortes federales, es uno de los abogados criminalistas más respetados del país. Con más de tres décadas de experiencia, se ha especializado en litigios complejos, delitos financieros y casos vinculados a filtraciones de información gubernamental.

Su reputación se cimentó tanto en sus absoluciones como en su capacidad para revertir condenas consideradas injustas, convirtiéndolo en una figura clave en disputas legales que involucran al gobierno de Estados Unidos.

Pollack ha representado a Julian Assange, fundador de WikiLeaks, logrando un acuerdo con el Departamento de Justicia que puso fin a su prolongada pelea legal y permitió su liberación.

También defendió a Jeffrey Sterling, exoficial de la CIA condenado por filtrar información clasificada a un periodista. Entre sus casos más conocidos figura la defensa de Michael W. Krautz, exejecutivo de Enron, quien fue absuelto de fraude tras el colapso de la compañía.

Su trayectoria incluye además la reversión de la condena de Martin Tankleff, encarcelado injustamente durante 17 años por un asesinato que no cometió, un caso que reforzó la credibilidad de Pollack en la lucha contra errores judiciales.

Del otro lado está Mark E. Donnelly, abogado de Cilia Flores y figura con una trayectoria igualmente sólida, aunque desde una perspectiva distinta.

Donnelly es un exfiscal federal que más tarde transitó al ámbito de defensa penal, donde ha manejado algunos de los casos más delicados en materia de corrupción pública, fraude y delitos de cuello blanco. Su experiencia litigando desde ambos lados del sistema judicial le ha otorgado una visión estratégica que suele aprovechar tanto en negociaciones como en juicios de alto impacto.

Durante su carrera, Donnelly ha participado en procesos relacionados con investigaciones federales, juicios políticos y litigios complejos en el sector público y privado. Es conocido por su enfoque analítico, su habilidad para desmontar acusaciones basadas en evidencia débil y su papel en procedimientos donde la presión mediática y política es intensa.

Su paso por la fiscalía y su posterior incursión en la defensa lo han posicionado como un operador experto en casos donde la técnica jurídica y la lectura política deben convivir.

La selección de estos dos abogados para representar a Maduro y Flores no ha pasado desapercibida en Washington ni en la esfera judicial estadounidense. La combinación de un defensor especializado en casos contra el gobierno federal, como Pollack, y un exfiscal con profundo conocimiento del sistema desde adentro, como Donnelly, revela la magnitud y complejidad del proceso que enfrenta la pareja.

Ambos perfiles anticipan una estrategia legal agresiva, técnica y diseñada para disputar cada punto del caso en un escenario de atención global.