Culmina el cierre del gobierno de EE.UU.: salarios detenidos, caos burocrático y disputas por el Obamacare marcaron la crisis

Max Herrera | 14 noviembre 2025

Estados Unidos.- El cierre del gobierno federal de Estados Unidos llegó a su fin tras 43 días de paralización, dejando un largo rastro de daños económicos, administrativos y sociales. Durante este periodo, cientos de miles de empleados federales quedaron sin salario, miles fueron suspendidos sin pago y numerosas agencias vieron interrumpidos procesos claves como trámites migratorios, permisos comerciales, operaciones judiciales y servicios de asistencia pública.

A ello se sumaron demoras significativas en aeropuertos, donde la falta de personal y la escasez crítica de controladores aéreos provocaron retrasos, cancelaciones y afectaron la cadena comercial, especialmente sectores dependientes del transporte de carga.

La Congressional Budget Office (CBO) estimó que el cierre dejó pérdidas económicas de entre 7.000 y 14.000 millones de dólares, un golpe que tardará en recuperarse debido al impacto en consumo, servicios gubernamentales y sectores como hotelería y transporte. La parálisis también afectó la publicación de datos económicos claves, generando incertidumbre en mercados y analistas. El propio presidente Trump se refirió al tema, asegurando que las perdidas económicas fueron aún peor, y culpando tajantemente a los demócratas de la situación.


Los demócratas intentan revivir el engaño de Jeffrey Epstein porque harán lo que sea para desviar la atención de su pésima gestión del cierre del gobierno y de muchos otros temas. Solo un republicano muy malo, o ingenuo, caería en esa trampa. Los demócratas le costaron a nuestro país 1.5 billones de dólares con sus recientes maniobras para cerrar el país de forma despiadada, poniendo a muchos en riesgo, y deben pagar las consecuencias. No se debe desviar la atención hacia Epstein ni hacia ningún otro asunto, y los republicanos involucrados deben centrarse únicamente en la reapertura del país y en reparar el enorme daño causado por los demócratas.

Donald Trump

La disputa que lo prolongó: el Obamacare

Aunque el cierre se originó por desacuerdos presupuestarios, una de las principales razones de su prolongación fue la disputa entre demócratas y republicanos por los subsidios de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), conocidos como parte del Obamacare. Los demócratas exigían que el acuerdo para reabrir el gobierno incluyera una extensión inmediata de los subsidios mejorados que millones de estadounidenses utilizan para pagar seguros médicos. Sin esa extensión, las primas podrían aumentar drásticamente el próximo año, afectando hasta a 24 millones de personas.

Los republicanos, sin embargo, se negaron a incluir este punto en el paquete de reapertura, argumentando que los subsidios debían debatirse aparte y que su costo era insostenible bajo el actual modelo de la ACA. El presidente Trump y líderes republicanos defendieron que abrir el gobierno no debía depender de una política de salud en disputa.

¿Quién cedió?

En el acuerdo final, los demócratas no lograron la extensión inmediata de los subsidios del Obamacare. Los republicanos impusieron su postura de excluir ese tema del financiamiento temporal y solo aceptaron una promesa de votación futura, sin garantías. Fue una concesión significativa para los demócratas, que prefirieron asegurar la reapertura para evitar un daño aún mayor a los trabajadores y a la economía.

Lo que viene

El gobierno está financiado hasta el 30 de enero de 2026, pero las negociaciones sobre los subsidios de salud y el presupuesto general apenas empiezan. El país reabre, pero las heridas económicas y políticas del cierre más largo de su historia aún siguen abiertas.