Halloween: Orígenes, transformaciones y su presencia en la República Dominicana

Lorian Cuevas | 31 octubre 2025

República Dominicana. – Halloween, la famosa "noche de brujas", es una de las celebraciones más populares en países como Estados Unidos, pero sus raíces se encuentran en Europa, especialmente en el Reino Unido e Irlanda. El nombre "Halloween" proviene de "All Hallows’ Eve", la víspera del Día de Todos los Santos, una festividad cristiana que se fusionó con el antiguo festival celta de Samhain, que celebraba el fin de la cosecha y el regreso de los espíritus de los muertos. Esta mezcla de creencias paganas y cristianas dio origen a lo que hoy conocemos como Halloween.

Aunque la festividad comenzó a ganar fuerza en América del Norte gracias a los inmigrantes irlandeses, fue en el siglo XX cuando Halloween se transformó en una gran fiesta comercial. Desde las tradicionales calabazas talladas hasta el "truco o trato", el Halloween moderno en Estados Unidos se convirtió en un fenómeno de consumo, especialmente en lo que respecta a disfraces y dulces, convirtiéndola en la segunda festividad más lucrativa del año, solo detrás de la Navidad.

En la República Dominicana, Halloween es una tradición relativamente nueva, aunque cada vez gana más adeptos. En el país, la festividad no tiene la misma trascendencia que otras celebraciones, como el Carnaval o la Navidad. Sin embargo, ha logrado encontrar su lugar en la cultura local, especialmente entre los jóvenes adultos. En ciudades como Santo Domingo y Santiago, los bares y discotecas organizan fiestas temáticas, mientras que algunos comercios y centros comerciales decoran con motivos de brujas, calabazas y fantasmas.

Aunque el "truco o trato" aún no está tan arraigado, en barrios de la capital y otras ciudades más cosmopolitas, algunos niños comienzan a recorrer las calles pidiendo dulces, copiando las costumbres norteamericanas. La influencia de la cultura estadounidense, sumada a la expansión comercial de Halloween, ha hecho que más dominicanos se sumen a la celebración.

No obstante, este fenómeno ha generado opiniones divididas. Mientras algunos celebran la oportunidad de divertirse y unirse a una tendencia global, otros critican la festividad por el consumismo que implica y por su falta de conexión con las tradiciones autóctonas. Aun así, Halloween sigue sumando adeptos, convirtiéndose poco a poco en una fecha para la diversión, el misterio y, sobre todo, para disfrutar de una noche de disfraces y "sustos" con un toque dominicano.