Jet Set: Medio año de la catástrofe que llenó de luto al país

ElAvance | 08 octubre 2025

Santo Domingo, RD.– Este miércoles se cumplen seis meses de la tragedia que estremeció a la República Dominicana: el colapso del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido en la madrugada del 8 de abril, una fecha que quedó grabada en la memoria colectiva del país. Lo que comenzó como una noche de música y celebración, terminó convirtiéndose en uno de los episodios más dolorosos de nuestra historia reciente.

El trágico incidente dejó un saldo devastador: 236 personas fallecidas y más de 180 heridas. Medio año después, el dolor sigue latente y el impacto emocional continúa resonando en las familias afectadas y en toda la sociedad dominicana.

Durante los días posteriores al siniestro, el país vivió jornadas de luto oficial. La conmoción se extendió desde los hogares hasta las instituciones, mientras los familiares, amigos y ciudadanos en general buscaban respuestas ante lo ocurrido. El caso también ha recorrido un camino judicial, en el que los accionistas del establecimiento enfrentan cargos relacionados con el suceso.

La jueza Fátima Scarlette Veloz Suárez dictó medidas de coerción contra los propietarios, Antonio y Maribel Espaillat, quienes deben cumplir con una garantía económica de RD$50 millones, además de restricciones como impedimento de salida del país y presentación periódica ante las autoridades. No obstante, el Ministerio Público ha apelado estas medidas, solicitando sanciones más severas.

Por otro lado, más de 40 personas vinculadas directa o indirectamente al caso han firmado acuerdos de “descargo y desistimiento” con los responsables de la discoteca, a cambio de compensaciones económicas. Entre ellas figura Zulinka Pérez, hija del fallecido merenguero Rubby Pérez, quien recibió una indemnización por su rol en la orquesta de su padre.

Seis meses después, el lugar del desastre aún guarda el eco del dolor: flores marchitas, fotografías de los que ya no están y el silencio respetuoso de quienes visitan el sitio son prueba del duelo que no cesa. La herida permanece abierta.

Las investigaciones oficiales continúan en curso, con el objetivo de esclarecer las causas del colapso y establecer responsabilidades definitivas.