La crisis silenciosa: Los retos en salud mental que enfrenta RD

Julissa Reyes | 29 agosto 2025

Santo Domingo, RD.-Un suceso sangriento estremeció a la sociedad dominicana el pasado jueves 24 de julio en una torre ubicada en el sector Naco, del Distrito Nacional, cuando un joven de 30 años de edad con una aparente crisis de esquizofrenia, agredió a 5 personas con un arma blanca, matando a una de ellas y provocando heridas a las otras cuatro, incluyendo a su padre.

La persona fallecida fue identificada como Ivonne Handal Abugabil de 70 años de edad, hermana de la asistente de la primera dama Raquel Arbaje, mientras que los heridos fueron Guillermo Pumarol Castellanos; Teresa Fabián Heredia, cuidadora de la señora Yolanda; y los vecinos del agresor Francisco Tezano; Griselda Ozuna y Victoria Heredia, de 36 años.

La tragedia ocurrida en el condominio Dorado IV, colocó nueva vez en la palestra los retos, carencias y debilidades del sistema sanitario en la República Dominicana con relación a la salud mental.

Un equipo de El Avance Media habló del caso con el psiquiatra José Miguel Gómez, quien puntualizó que los pacientes con algún trastorno de esta naturaleza deben estar bajo el cuidado y monitoreo de una persona que se asegure de que estén debidamente medicados y cumplan con la dinámica clínica que le recomienda su doctor, lo que va a garantizar que estos puedan reaccionar normal a las diferentes situaciones que le puedan presentar los escenarios en los cuales acostumbran a convivir.

Solo el 5 % de las personas con esta condición se torna de manera agresiva, mientras que entre el 8 % y el 20 % tienen intenciones suicidas, así lo aseguró el experto en salud mental.

Sobre este tema persiste una realidad vinculada a lo económico, debido a que muchas personas no pueden costear los medicamentos que se requieren para tratar el trastorno, el cual ronda entre los RD$30,000 y los RD$40,000 mensualmente. Esto, como consecuencia, tiene múltiples resultados, entre los que se pueden citar:

1: los pacientes abandonan el tratamiento prescrito
2: los pacientes ingieren la mitad del tratamiento
3: acuden al uso y abuso de sustancias ilícitas
4: reaccionan negativamente a escenarios sociales y familiares que les pudieran resultar hostiles en determinados momentos.

La esquizofrenia tiene cuatro clasificaciones:

• Esquizofrenia paranoide:

Se caracteriza por la presencia de ideas delirantes (persecución, grandeza) y alucinaciones, especialmente auditivas, sin un deterioro significativo en el lenguaje o el comportamiento.

• Esquizofrenia desorganizada (o hebefrénica):
Se manifiesta con desorganización en el pensamiento, el habla y el comportamiento, así como afectividad inapropiada o plana.

• Esquizofrenia catatónica:

Se distingue por alteraciones psicomotoras marcadas, como inmovilidad, rigidez, agitación o manierismos extraños.

• Esquizofrenia indiferenciada:

Se diagnostica cuando los síntomas no encajan claramente en los tipos paranoide, desorganizado o catatónico, pero cumplen con los criterios generales de esquizofrenia.

• Esquizofrenia residual:

Se refiere a una fase en la que los síntomas positivos (delirios, alucinaciones) son leves o están ausentes, pero persisten síntomas negativos como aislamiento social, falta de motivación y deterioro en el funcionamiento.

En el caso de estos pacientes, lo recomendable, de acuerdo al doctor Gómez, es mantenerlos en ambientes adecuados para procurar que nada pueda alterarles su sistema nervioso y estos reaccionen negativamente.

Entre sus consideraciones para que, desde el gobierno, se busquen soluciones al sensible tema, está la creación de centros de atención a la salud mental desde los diferentes centros hospitalarios que conforman la red pública de salud, así como el aumento del presupuesto destinado a dicho sector y la contratación de médicos especialistas para incrementar la cantidad de profesionales que brinden atención a las personas que acudan a los diferentes centros hospitalarios en busca de estos servicios.

Déficit de psiquiatras en República Dominicana

Recientemente el director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Mario Lama, reconoció que en el país existe un déficit de médicos psiquiatras para abordar las problemáticas de salud mental que afectan a la población dominicana.

Informó que el país apenas cuenta con unos 300 profesionales de la psiquiatría, de los cuales, solo entre el 60 y el 65 % ofrecen sus servicios en el Ministerio Salud Pública.

De acuerdo con el funcionario, en la actualidad el país necesita más de mil psiquiatras para responder adecuadamente a la cantidad de la población.

Asimismo, admitió que hay que mejorar la estructura educativa y funcional para que más médicos graduados se inclinen por esta especialidad.

Situación legal del agresor

Igualmente, consultamos al abogado penalista José Parra para abordar el citado caso, protagonizado por Jean Andrés Pumarol, y abordar el tema en materia judicial. De acuerdo al jurista, el representante legal del joven cometió un error al permitir que se realizara el conocimiento de la medida de coerción sin previamente tener los documentos médicos que certificaran la realidad de la salud mental de Pumarol y así evitar que le impusieran la prisión preventiva, como medida coercitiva que debe cumplir en el Centro Anamuya, en Higüey, La Altagracia, el cual cuenta con área de psiquiatría tras el veredicto de Rigoberto Sena del Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional.

Parra consideró igualmente que, si Richard Martínez, representante del acusado, hubiera agotado el proceso para reenviar dicho conocimiento hasta disponer de los documentos de su cliente, probablemente el dictamen sería otro.

En ese orden, puntualizó además que el Código Penal ampara a las personas que padecen de alguna condición mental sin importar la naturaleza de lo cometido, siempre y cuando se pueda demostrar con pruebas fehacientes que la persona verdaderamente no estaba haciendo uso de sus facultades mentales.

¿Qué establece el Código Penal en el caso de las personas que padecen algún trastorno mental?

Art. 64.- Cuando al momento de cometer la acción el inculpado estuviese en estado de demencia, o cuando se hubiese visto violentado a ello por una fuerza a la cual no hubiese podido resistir, no hay crimen ni delito.

Sobre el tema, el propio presidente de la República admitió el pasado lunes 28 de julio durante el encuentro La Semanal con la prensa, que en la República Dominicana, desde el gobierno se han realizado acciones para aportar y mejorar al sistema sanitario desde los diferentes centros médicos de la red pública, pero que, sin embargo, falta mucho por hacer para lograr que el país pueda superar las deficiencias que tiene en la materia.

Reacción del presidente a la tragedia

En LA Semanal con la prensa el lunes 28 de julio, el gobierno debe poner mayor atención en este tema que abarca a la población en general, ya que, desde los diferentes hospitales, centros de atención primaria, y cualquier otra infraestructura de esta naturaleza debe haber una cobertura en cuanto a las asistencias de salud mental que garantice que las personas que lo necesiten la reciban sin necesidad de invertir recursos económicos en centros privados.

De acuerdo con el primer mandatario, en República Dominicana falta mucho por hacer para superar esta debilidad en el sistema, sin embargo, puntualizó que en el caso de Jean Andrés Pumarol, no se trata de falta de acciones del gobierno, ya que la familia del joven tiene las condiciones económicas para sostener los tratamientos que necesita.

Pese a que en el caso ocurrido en Naco no se trató de un tema de descuido por parte del Estado, desde siempre se han cuestionado las múltiples deficiencias que tiene el país en materia de atención a los pacientes psiquiátricos, debido a que, en múltiples ocasiones se han registrado hechos lamentables provocados por personas con alguna deficiencia emocional o mental.

Entre los cuestionamientos se plantea la necesidad de destinar mayores recursos económicos que permitan el buen funcionamiento de un sistema de salud mental oportuno.

La falta de iniciativas que permitan regularizar la problemática coloca a la República Dominicana dentro de los 10 países de la Región de las Américas con mayor carga en trastornos mentales y ocupa el primer puesto entre los países de Centroamérica y el Caribe, según la tasa de AVADs (Años de Vida Ajustados a Discapacidad) por 100,000 personas.

Así lo indica el estudio “Impacto de la salud mental en el sistema de salud dominicano” realizado por IQVIA en alianza con Janssen, empresa farmacéutica de Johnson & Johnson, y presentado a finales del año 2024.

La investigación pone en evidencia la importancia de ubicar la atención en salud mental como una prioridad en el sistema de salud, teniendo en cuenta que, según los resultados, aproximadamente el 20 % de la población dominicana padece un trastorno mental.

El Trastorno Depresivo Mayor, la ansiedad, el trastorno bipolar y la esquizofrenia son los que mayor afectan a la población dominicana.
Asimismo, el documento especifica que República Dominicana forma parte de los países de la región que asignan un presupuesto menor al 1 % para salud mental.

De acuerdo con los datos arrojados, el 47 % de las personas que inicia un tratamiento farmacológico, lo abandona.

Estas cifras son apoyadas por la OMS, quienes afirman que solo el 52 % de los pacientes con esquizofrenia se adhieren al tratamiento, lo que resalta la importancia de un enfoque integral que incluya un apoyo continuo, acceso constante a medicamentos y contar con un círculo de apoyo.

Retos de RD en salud mental:

  • La generación de información, educación y concientización de la población sobre los trastornos de salud mental y la importancia de un diagnóstico oportuno.
  • La priorización en la atención de los trastornos mentales en el presupuesto de salud.
  • El aumento de cobertura en medicamentos básicos e innovadores.
  • La generación de redes de apoyo y acompañamiento a los pacientes.
  • La preferencia de estrategias de tratamiento que mantengan la adherencia, y disminuyan así el impacto al sistema de salud.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, en un estudio realizado en diferentes países, se determinó que el gasto público mediano en salud mental en toda la Región de las Américas es apenas un 2.0 % del presupuesto de salud, y más del 60 % de este dinero se destina a hospitales psiquiátricos.

Conforme a las informaciones concluidas en el documento, la depresión continúa ocupando la principal posición entre los trastornos mentales, y es dos veces más frecuente en mujeres que hombres. Entre el 10 y 15 % de las mujeres en países industrializados y entre 20 y 40 % de las mujeres en países en desarrollo, sufren de depresión durante el embarazo o el puerperio.

Mientras que los trastornos mentales y neurológicos en los adultos mayores, como la enfermedad de Alzheimer, otras demencias y la depresión, contribuyen significativamente a la carga de enfermedades no transmisibles. En las Américas, la prevalencia de demencia en los adultos mayores (más de 60 años) oscila entre 6.46 % y 8.48 %. Las proyecciones indican que el número de personas con este trastorno se duplicará cada 20 años.

En tanto que para los trastornos afectivos, de ansiedad y por consumo de sustancias en adultos, graves y moderados, la mediana de la brecha de tratamiento es de 73.5 % en la Región de las Américas, 47.2 % en América del Norte y 77.9 % en América Latina y el Caribe (ALC). La brecha para la esquizofrenia en ALC es de 56.9 %, para la depresión es de 73.9 % y para el alcohol es de 85.1 %.

En más de una ocasión, el tema de la salud mental ha sido abordado por el Ejecutivo y su respuesta siempre va en dirección a la intención que hay para mejorar y fortalecer estas asistencias, pero hasta la fecha no se ha logrado abordar el tema más allá en instancias que puedan fijar posición y plantear soluciones al problema que cada día está más agudo.

Iniciativas en el Congreso Nacional

Los trastornos mentales constituyen un problema de salud pública en expansión, representando un 14 % de la carga total de enfermedad en América Latina y el Caribe (ALC), medida en Años de Vida Ajustados por Discapacidad (AVAD), según datos de 2022, así lo precisa uno de sus considerandos de una resolución sometida por la senadora Lía Díaz que plantea múltiples necesidades que presenta el país en materia de salud mental.

Aunque el tema se ha discutido en diversas instancias, hasta el momento no se ha logrado plantear soluciones que garanticen y empujen al país a estar a la altura de otros países en los cuales sí funciona un sistema de salud mental con las herramientas necesarias, tanto en personal capacitado, como en infraestructuras y equipos médicos para tratar a las personas.

Entre los escenarios en que se ha hablado del tema, está el Congreso Nacional. El pasado 23 de abril del 2020, el Senado de la República aprobó en segunda lectura el proyecto que modifica la Ley 42-01 General de Salud, para que el Estado disponga la creación de unidades de atención mental y centros de rehabilitación psicosocial en las principales provincias del país.
La iniciativa, del senador Franklin Peña por San Pedro de Macorís, modifica los artículos 4, 5, 6, 7 y 8 de la Ley 42-01, para establecer la provisión de redes de atención comunitaria, como viviendas, tutelas, hogares de paso, hospital de días y para el seguimiento ambulatorio a través de los Centros de Salud Mental Comunitarios (CSMC).

El artículo 36 expresa que el tratamiento de las personas con enfermedades o trastornos mentales o con discapacidad psíquica o intelectual se realizará con apego a los estándares de atención.

Agrega el numeral 3, que se debe proporcionar a estas personas un tratamiento en base a la mejor evidencia científica disponible y a criterios de costo-efectividad, en relación al mejoramiento de la salud y bienestar integral de la persona; en tanto, el numeral 6 precisa que “la atención de salud no podrá dar lugar a discriminación respecto de otras enfermedades, en relación a cobertura de prestaciones y tasa de aceptación de licencias médicas”.

“El Estado proveerá atención en salud mental a personas vulnerables, en conflicto o no con la ley, sin distinción de edad, nacionalidad, patrimonio, sexo o religión”, precisa la iniciativa.

En tanto que el pasado mes de julio del año que transcurre, en el mismo Senado de la República, los congresistas que forman la comisión de salud encabezada por el doctor Daniel Rivera, acordaron favorecer a la resolución que solicita al presidente Luis Abinader, instruir al director del Servicio Nacional de Salud (SNS), gestionar nuevos nombramientos de profesionales de la conducta.

La iniciativa, propuesta por la senadora Lía Ynocencia Díaz de Díaz, busca atender la creciente demanda de atención en salud mental en el país.

Pero igualmente, los senadores Gustavo Lara y Pedro Tineo también han sometido resoluciones solicitando la adecuación e instalación de centros de salud en el distrito municipal San José del Puerto, municipio Villa Altagracia, provincia San Cristóbal, y en el municipio Sabana Grande de Boyá, provincia Monte Plata, con el fin de habilitar un centro especializado en salud mental.

Los diferentes estudios que a nivel internacional se han realizado y que integran a la República Dominicana entre los principales países con graves debilidades en la atención a la salud mental, dan cuenta de que se hace urgente accionar ante el problema para tratar de que el país pueda estar a la altura de otras naciones que sí atienden esta problemática de manera funcional.

Frente a las debilidades y las carencias del país en este sentido, se requiere que las autoridades pasen de las intenciones a los hechos poniendo mayor atención y destinando los recursos que garanticen atención al segmento de la población que presente algún trastorno psiquiátrico