Magín Díaz revive el fantasma de la reforma fiscal

Victor Herasme | 25 agosto 2025

Santo Domingo, RD.-Con la emisión del Decreto 386-25, del pasado 15 de julio del presente año, mediante el cual el presidente Luis Abinader designó al economista y catedrático universitario Magín J. Díaz como ministro de Hacienda y Economía, se ha generado una avalancha de especulaciones en torno a la posibilidad de que el gobierno volverá a intentar en lo adelante implementar una reforma fiscal que le permita equilibrar sus finanzas.

Con la expectativa que se ha levantado relativa a este tema, los comunicadores no perdieron la oportunidad de hacerle la consulta al propio mandatario, y en LA Semanal con la Prensa del lunes 28 de julio hicieron lo propio. Sin embargo, la respuesta del jefe de Estado fue negar que por el momento esté en los planes del Palacio Nacional volver a la carga tratando de impulsar una modificación de la actual estructura fiscal del Estado dominicano.

Textualmente, el gobernante dijo lo siguiente: "Nosotros todavía no hemos hablado con Magín. Magín tiene unas dos semanas y está trabajando y eso no se ha discutido".

En ese momento, Luis Abinader tuvo que salir en defensa de la designación, debido a que también se generaron comentarios en el sentido de que Magín Díaz no era un miembro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y que provenía de las filas del opositor Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

"Pero yo soy presidente de todos los dominicanos y si hay una persona que tiene conocimiento y que es importante por alguna razón, ¿está prohibido, tiene que ser un miembro del PRM? No. Entonces, se está utilizando una persona capaz en ese sentido. Y vamos trabajando con él, no tenemos planes especiales, sino seguir trabajando con él", afirmó el número uno.

El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, también fue cuestionado por los comunicadores que cubren la fuente del Congreso Nacional sobre una posible reforma fiscal. El jefe de la Cámara Alta apeló al consenso con relación a este tema, señalando que:

“El pueblo dominicano sabe que tenemos de 20 a 30 años trabajando con un presupuesto deficitario y que en verdad se necesita una reforma fiscal. Ahora bien, yo entiendo que eso debe ser consensuado en todos los sectores”.

Consenso y sacrificio parecen que ser las palabras clave

El Avance Media consultó al presidente del Consejo de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo (CODESSD), Samuel Sena, sobre la designación de Magín, quien efectivamente considera que este movimiento se inscribe dentro de la estrategia del gobierno de volver a impulsar una modificación al esquema tributario del país.

Sena entiende que, en efecto, la República Dominicana requiere de una reforma fiscal que le permita balancear sus finanzas; no obstante, señala que en todo caso, cualquier proyecto que se elabore en este sentido debe ser debidamente consensuado con los diferentes sectores de la sociedad.

"Lo que entendemos es que lo propio, lo correcto es que se consensúe, o sea que se presente un proyecto por parte del gobierno, pero que se procure lograr el consenso; no necesariamente eso va a hacer que todo el mundo esté de acuerdo, pero que por lo menos sea discutido y que podamos todos los sectores de la vida nacional conocerlo de manera previa antes de que se lleve al Congreso Nacional".

Samuel Sena está convencido de que no haber socializado con los sectores representativos del país fue lo que provocó el fracaso del proyecto de modernización fiscal que sometió el Poder Ejecutivo a las cámaras legislativas en octubre del 2024.

Aunque el CODESSD reconoce la necesidad de sacar adelante la reforma, advierte que antes que nada el gobierno tiene que revisar el gasto: "antes de pedirle a la sociedad que se apriete los pantalones, tienes que primero dar el ejemplo".

Sobre las exenciones fiscales que reciben algunos sectores productivos, Samuel Sena afirma de manera categórica que deben ser revisadas.

La opinión de un economista

El Avance también consultó al economista y catedrático de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Francisco Tavarez, quien coincide en que el nombramiento de Magín en Hacienda envía la señal de que vienen cambios en la política fiscal del gobierno, pues de lo contrario, Jochi Vicente se hubiese mantenido al frente de la institución.

Sobre la necesidad o urgencia de la reforma y en torno a si el gobierno puede mantener su actual nivel de gasto y al mismo tiempo un equilibrio económico, el experto opinó que "mientras la economía crezca a un nivel que supere la tasa de interés promedio de la deuda es sostenible", pero no considera que eso sea una buena apuesta.

Francisco Tavarez señala que el gobierno está obligado a reducir la carga que representan los intereses de la deuda, que ya superan el presupuesto del Ministerio de Educación, porque no están creciendo igual los ingresos tributarios.

"Si los ingresos tributarios aumentaran por encima del nivel de crecimiento de la deuda, se podría decir que es algo sostenible a largo plazo, pero esa no es la realidad". 

Precisa que actualmente hay una gran carga de intereses que se están comiendo el presupuesto que debería ir a inversión social e infraestructura, que es lo que hace crecer la economía y aumenta los niveles de productividad.

Señaló que, por el contrario, la inversión de capital lo que ha hecho es estancarse y reducirse con respecto al PIB. Precisó que organismos internacionales han advertido que ahora mismo el gasto de capital está 2 % del PIB por debajo de lo que amerita.

Sobre la desaceleración de la economía y que en este año no se cumplirá el pronóstico inicial de un crecimiento de un 5 %, Tavarez señala que definitivamente hay factores externos que están incidiendo en esa realidad y que están afectando a otras economías, como lo confirman informes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

No obstante, sostuvo también que la economía no está creciendo por la baja inversión pública del gobierno, señalando que el PIB está compuesto también por el gasto público, y si este no se activa o se enfoca mayormente en gasto corriente, entonces lo que se gasta no tiene un impacto en el crecimiento.

Consideró que los sectores productivos en este momento tienen que tener algún nivel de sensatez con lo que está pasando y que, si se destinan más de 300 mil millones de pesos a exenciones, eso quiere decir que no solo es el gobierno el que tiene que hacer sacrificios, sino todo el aparato productivo, porque una parte de ese gasto tributario se va en zonas francas, turismo y otros sectores subsidiados por el gobierno. "Entonces hay que buscar el sacrificio a nivel integral, no solo el gobierno", enfatizó.

Qué proponía la reforma fracasada

El 7 de octubre de 2024, el Gobierno presentó su proyecto de modernización fiscal, una propuesta diseñada para aumentar los ingresos, mejorar el gasto público y reducir la dependencia del endeudamiento.

Durante LA Semanal con la Prensa de ese día, el ministro de Hacienda, Jochi Vicente, explicó que el objetivo era “crear un ambiente seguro y moderno para todos los dominicanos”, garantizando que el crecimiento del gasto no dependa de más deuda.

Vicente recordó que la República Dominicana registra uno de los gastos públicos más bajos de la región, lo que limita la capacidad del Estado para atender necesidades básicas.

Puntos clave de la reforma

  • Ley de Responsabilidad Fiscal para poner tope al crecimiento del gasto y reducir el coeficiente de deuda.
  • Fusión de tres ministerios y cuatro instituciones y eliminación de ocho entidades públicas, con el fin de ahorrar y redirigir recursos.
  • Contención del gasto público como política permanente.

Ejes de la reforma:

  • Protección social: incremento de 21 % en el Programa Aliméntate, aumento significativo al salario mínimo del sector privado no sectorizado, y alza de 50 % al salario mínimo del sector público (de RD 10,000 a RD 15,000).
  • Inversión pública: seguridad ciudadana (RD 13,043 millones), transporte (RD 35,272 millones), atención primaria en salud (RD 10,870 millones), gobiernos locales (RD 11,000 millones), recapitalización del Banco Central (RD 22,233 millones) y sector eléctrico (RD 18,000 millones).

Reglas claras y lucha contra la evasión:

  • Empresas con los mismos beneficios netos pagarían el mismo nivel de impuestos, eliminando privilegios y distorsiones.
  • Simplificación tributaria: exención del anticipo para personas físicas y microempresas; pequeñas empresas: 40 % de ingresos trimestral; medianas empresas: 60 % de ingresos trimestral; grandes empresas: régimen actual.

Cambios en impuestos:

  • ISR a personas físicas: nuevo tramo para ingresos sobre RD 2.4 millones anuales (RD 200,000 mensuales) con tasa marginal de 27 %, afectando solo al 1 % de los contribuyentes de mayores ingresos.
  • Se eliminaría la suspensión anual de los ajustes por inflación a los tramos del ISR.
  • Impuestos a la propiedad: monto exento se mantenía en USD 175,557.9, uno de los más altos de la región.
  • ITBIS: tasa única de 18 %, con excepciones para productos y servicios esenciales.

Recaudación proyectada; más de 122 mil millones  

El Gobierno calculaba ingresos por RD 122,486.6 millones (1.5 % del PIB), distribuidos en ISR personas jurídicas, personas físicas, propiedad, ITBIS y selectivos al consumo.

Rechazo y retiro del Congreso

La propuesta desató un amplio rechazo entre sectores sociales y empresariales. El 19 de octubre de 2024, el presidente Luis Abinader dispuso el retiro del proyecto del Congreso Nacional, poniendo fin al debate legislativo sobre la reforma.

Magín Díaz, un ministro que dialoga 

En medio de un clima marcado por la posibilidad de que el Gobierno retome las discusiones para consensuar una reforma tributaria, el recién designado ministro de Hacienda y Economía, Magín J. Díaz, ha iniciado una agenda intensa de reuniones con gremios comerciales, líderes empresariales y representantes de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).

Los encuentros que ha sostenido Magín envían una señal de que busca posicionar el diálogo como eje central de su gestión. El primero de ellos se realizó el martes con la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), donde se abordó el fortalecimiento del sistema fiscal dominicano.

“Queremos trabajar de la mano con todos los sectores que generan valor a la economía. El diálogo será la base para construir una política fiscal moderna, eficiente y sostenible”, expresó el ministro tras la reunión.

Reuniones con el alto empresariado

El funcionario también ha sostenido encuentros por separado con un grupo de influyentes líderes empresariales, entre ellos Francesca y Paola Rainieri del Grupo Puntacana, Ligia Bonetti del Grupo SID, Manuel Corripio del Grupo Corripio y René Grullón del Grupo Popular. En torno a estos acercamientos, el Ministerio de Hacienda ha precisado que el objetivo ha sido promover un intercambio abierto sobre los retos fiscales y financieros que enfrenta el país.

“Estamos comprometidos con mantener un diálogo abierto y constructivo con el sector empresarial, porque solo trabajando juntos podremos seguir fortaleciendo la confianza, la estabilidad económica y el desarrollo sostenible del país”, afirmó Díaz.

La agenda del titular de Hacienda incluyó una reunión con representantes de las mipymes, en la que participó el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Víctor “Ito” Bisonó.

Una postura previa que abre expectativas

Se recuerda que antes de asumir el cargo, Magín Díaz había criticado la propuesta de reforma fiscal presentada a finales del año pasado por su antecesor, José Manuel “Jochi” Vicente, asegurando que no solucionaría el problema estructural de las finanzas públicas. También cuestionó el bajo nivel de gasto de capital ejecutado por el actual Gobierno.

¿Viene la reforma?

Existe consenso en que la situación fiscal de República Dominicana atraviesa un momento delicado y en tal virtud tarde o temprano será necesario modificar la estructura tributaria del Estado.  

El punto neurálgico sobre este tema es cómo el gobierno, en un diálogo abierto y transparente, logra consensuar con los sectores productivos y sociales y con la sociedad en general, un proyecto de reforma fiscal que garantice la inversión, estabilidad y crecimiento económico a largo plazo y al mismo tiempo paz social.

El desafío será encontrar un punto de equilibrio que permita avanzar económica y socialmente y que siente las bases para el desarrollo sostenible del país.

¿Tendrá Magín esa varita mágica? Solo el tiempo lo dirá.