La “Guerra de los 12 Días”: Impacto global y repercusiones en República Dominicana

Victor Herasme | 22 julio 2025

Santo Domingo, RD.-El reciente conflicto bélico entre Israel e Irán, bautizado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, como la “Guerra de los 12 Días”, encendió las alarmas no solo en Medio Oriente, sino en todo el planeta.

Y es que, al tiempo de representar una verdadera amenaza para la estabilidad de esa región, colocó en riesgo la economía global, debido a la volatilidad con la que reaccionan los mercados, en particular el del petróleo, a este tipo de escaladas.

La brevedad del enfrentamiento ayudó a que no se produjeran desequilibrios demasiado importantes en los precios del crudo.  Aun así, en las menos de dos semanas que se prolongaron las hostilidades, el petróleo West Texas experimentó alzas de alrededor de un 14 %, pasando de unos 68 dólares por barril, un día antes de que Israel lanzara la Operación León Naciente sobre Irán, a 78 dólares al final de la contienda. Tras el alto al fuego, los precios se colocaron por el orden de los 65 dólares cada barril.

Aunque breves, los bombardeos recíprocos entre Israel e Irán, que se extendieron del 13 al 24 de junio de 2025, provocaron incrementos en el mercado local de los combustibles, cuyos precios se habían mantenido inalterables durante casi tres años.

El 28 de junio el Ministerio de Industria y Comercio anunció un aumento de RD$4.60 al galón del Gas Licuado de Petróleo, RD$3.20 al Gasoil Regular y RD$3.00 al Gasoil Óptimo. El GLP pasó de RD$132.60 a RD$137.20 el galón, el Gasoil Regular de RD$221.60 a RD$224.80 y el Óptimo de RD$239.10 a RD$242.10.

Perspectiva económica y riesgos para República Dominicana

Para conocer en profundidad las consecuencias económicas que una guerra entre Irán e Israel pueden acarrear para el mundo y en particular para la República Dominicana, El Avance Media consultó con el analista de geopolítica, Alfredo de la Cruz y el economista, Henry Ebrard.

Alfredo de la Cruz

Alfredo de la Cruz explicó que debido a la interconexión en la que vive el mundo actual, este tipo de conflictos afectan a nivel global, precisando que un país como Irán, que controla el estrecho de Ormuz, tiene la potencialidad de desestabilizar los precios internacionales de los carburantes.

Subraya que por este trayecto circula alrededor del 20 % del petróleo mundial y cerca del 25 % del gas natural licuado, por lo que, si esta vía resulta afectada, el barril de crudo podría colocarse por encima de los $150 dólares.

Detalló además que las milicias chiitas hutíes, que tienen incidencia en el mar Rojo, podrían también bajo la directriz de los iraníes, bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, por donde transita el 12 % de los flujos energéticos mundiales.

Manifestó que por las implicaciones que tiene, todo el mundo esperaba una desescalada del conflicto, como finalmente ocurrió.

De la Cruz destacó que a pesar de que el Parlamento iraní aprobó bloquear el estrecho de Ormuz, ni el gobierno, que encabeza el presidente Masoud Pezeshkian, ni el líder supremo, ayatolá Ali Jamenei, tomaron esa decisión, lo que permitió que los mercados reaccionaran de manera racional.

Señaló que hay dos elementos que inciden de manera directa en la generación de desequilibrios económicos que potencialmente pueden afectar a todo el mundo; el dólar y el petróleo.

“Esos dos elementos cuando se disparan actúan como multiplicadores, generando inflación y al final puede generar recesión, entonces esos son embates externos que muy difícilmente los gobiernos nacionales pueden hacerle frente de manera directa, sino preparando y aumentando su capacidad de reserva de energéticos”, puntualizó el experto.

De su lado, el economista, Henri Ebrard calificó como un hecho altamente positivo para la economía mundial la desescalada del conflicto, aunque señala que las tensiones persisten y que el principal foco del problema es directamente el precio del petróleo.

Advierte que una nueva escalada de violencia entre Israel e Irán haría disparar nuevamente los precios del crudo, y si la situación alcanza hasta el punto que se ha llegado a considerar —el cierre del estrecho de Ormuz, estaríamos hablando de precios del petróleo que superarían los 90 dólares por barril.

Afirma que esto sería un golpe muy fuerte para todas las economías, y especialmente para la dominicana, debido al alto costo de la factura petrolera y al impacto fiscal adicional que representa seguir manteniendo congelados los precios de los combustibles mediante un subsidio que sería insostenible para el fisco.

Expresa que adicionalmente, habría una nueva ralentización del sistema económico global, afectando sectores que impactan directamente a la economía dominicana, como el turismo.

De acuerdo a Ebrard, nuevos enfrentamientos directos entre Israel e Irán implicarían otros riesgos, como la posibilidad de que la Reserva Federal de los Estados Unidos no pueda bajar las tasas de interés este año en el que se esperan al menos dos reducciones.

Dijo que, si no bajan las tasas en Estados Unidos, entonces la República Dominicana tampoco podría seguir bajándolas, lo que afectaría la actividad económica nacional.

En este contexto, el economista saluda que por el momento “nos hemos alejado de esa posibilidad”, no obstante, advierte que “la tensión entre Israel e Irán sigue latente y no ha desaparecido del todo.

Subraya que “ojalá esa calma pueda durar, porque en caso contrario el panorama sería muy adverso para la economía dominicana”.

Ebrard explicó que en el presupuesto de 2025 se contemplaron 10,000 millones de pesos para el subsidio de los combustibles, y al 30 de junio ya se habían gastado un poco más del 70 %, es decir, casi 7,300 millones de pesos.

Puntualiza que esto significa que queda poco dinero para lo que resta del año, y eso considerando precios del petróleo en torno a los 70 dólares por barril, que son los que se están cubriendo actualmente.

Precisó que de la semana que transcurrió del 28 de junio al 4 de julio, el subsidio fue de 142 millones de pesos, por debajo del promedio presupuestado, (10,000 millones dividido entre 52 semanas, unos 190 millones por semana).

El economista detalló que por cada dólar que sube el barril de petróleo, eso impacta en un aumento de entre 2.50 y 3 pesos por galón de cualquier combustible.

Por su parte, en lo que tiene que ver con la subida de algunos carburantes el pasado 28 de junio, Alfredo de la Cruz expresó que se trató de un mecanismo del gobierno para mantener sus finanzas equilibradas con relación al subsidio que destina con el objetivo de que el mercado de los hidrocarburos no experimente variaciones significativas.

Las energías renovables no son una panacea

Además de analizar la geopolítica mundial, Alfredo de la Cruz es especialista en seguridad energética y a propósito, El Avance Media le consultó en torno a la factibilidad de incrementar la generación de energías renovables a fin de no depender demasiado de los combustibles derivados del crudo y ser menos vulnerables a la volatilidad del mercado petrolero.

Al respecto enfatizó que la producción de energías renovables no representa una solución realista al corto plazo.

“La gente ve las renovables como una panacea y no lo son, porque las energías renovables son muy limitadas, hay que desarrollarlas y tratar de qué todavía se abaraten más, pero al final siempre va a necesitar una energía de base fuerte y esa energía de base fuerte le dan los hidrocarburos”, afirmó.

Puntualizó que sería ideal que toda la energía que se utilizará sea la fotovoltaica, o la del viento, o cualquier otro tipo de renovables, pero la realidad es que esta generación depende de condiciones meteorológicas y de almacenaje muy específicas.

Subrayó que las energías que dan mayor resultado y son más estables, son las que se derivan de la refinación del petróleo, advirtiendo que “sería tonto pensar que por ahora vamos a dejar la dependencia que tenemos de los hidrocarburos”, porque primero debe seguir la investigación y el desarrollo con el objetivo de abaratar la producción de energías renovables que “siguen siendo caras”.

La posición del Gobierno

En LA Semanal del lunes 23 de junio el presidente Luis Abinader manifestó que desde que inició la escalada, el Gobierno ha estado vigilante, analizando “hora a hora” el desarrollo de los precios internacionales del petróleo para tomar medidas que mitiguen el impacto en el país.

“Esta administración ya ha enfrentado choques externos severos, como la guerra en Ucrania, y hemos aplicado estrategias para proteger la economía dominicana,” afirmó el jefe de Estado.

El mandatario también expresó su apoyo a iniciativas internacionales de paz y destacó la importancia de no politizar estos temas, sino de trabajar unidos en políticas públicas que garanticen la seguridad energética y económica de la nación.

Cronología de la “Guerra de los 12 Días”

  • 13 de junio: Israel lanza la “Operación León Creciente”, atacando instalaciones nucleares y líderes iraníes. Irán responde con ataques masivos de misiles y drones sobre Israel.
  • 14-17 de junio: Continuación de bombardeos e intensificación de ofensivas. Grupos aliados iraníes, como Hezbolá y Hamás, se involucran.
  • 18-21 de junio: Aumentan las víctimas y la tensión. Suben precios del petróleo y se reportan interrupciones en transporte aéreo y marítimo.
  • 22-23 de junio: Estados Unidos interviene con la “Operación Martillo de Medianoche”, atacando instalaciones nucleares en Irán. Irán responde atacando bases militares estadounidenses.
  • 23 de junio: Irán lanzó misiles contra una base militar estadounidense en Qatar, en respuesta a los ataques de EE.UU. Aunque los cohetes provocaron el cierre del espacio aéreo qatarí, fueron interceptados en su totalidad y no hubo heridos ni muertos.
  • 24 de junio: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anuncia un alto al fuego. Aunque inicialmente Irán negó un acuerdo formal, manteniendo una postura ambigua y la tensión latente, posteriormente lo confirmó.

Resultados

Israel:                                          Irán

28 muertos                          935 muertos

3,238 heridos                      4,746 heridos

Con relación a las dudas que se generaron en torno a si la Operación Martillo de Media Noche logró destruir completamente la infraestructura energética iraní, Alfredo de la Cruz señala que aún es temprano para conocer a ciencia cierta cual fue realmente el nivel del daño.

“Hay que esperar, por qué es que el programa nuclear de Irán no está en un solo sitio, Irán es un país de más de 1.6 millones de kilómetros cuadrados y además ellos sabían a lo que se enfrentaban y distribuyeron su programa nuclear en su vasta geografía y en instalaciones subterráneas, por lo tanto, que destruyeron a Fordo es sólo una pieza del rompecabezas”, manifestó.

Destaca que lo importante es volver al terreno de las negociaciones a fin de transparentar el programa nuclear iraní, aprovechando que el gobierno de ese país ha señalado que, si Estados Unidos no vuelve a bombardear, ellos estarían dispuestos a retornar a la mesa del diálogo.

Alfredo de la Cruz señaló que lo que se sabe es que Irán cuentan con uranio enriquecido al 60 %, “lo que los coloca, técnicamente, a semanas de tener material suficiente para fabricar un arma nuclear.”

En ese contexto, insiste en que la única salida viable pasa por la vía diplomática, precisando que se trata de una región que ya es convulsa y un verdadero barril de pólvora en el que no se descarta que la mecha pueda encenderse nuevamente.

En este caso las consecuencias serán impredecibles para la estabilidad y el equilibrio internacional mundial.