Experto advierte que ciclo del agua está cambiando y que lluvias extremas serán más frecuentes

Martin Severino | 08 julio 2025

Santo Domingo. — Las inundaciones repentinas, las lluvias que desbordan en pocas horas y las estaciones climáticas cada vez más impredecibles no son simples anomalías del clima, sino señales claras de que el ciclo global del agua está siendo alterado por el cambio climático. Así lo advirtió el experto en contaminación ambiental, Víctor de los Santos, en un artículo divulgado esta semana.

Según el especialista, lo que estamos viendo en regiones tan diversas como Texas, el sur de España o zonas de República Dominicana como Puerto Plata, Moca y el Gran Santo Domingo, responde a un patrón común: lluvias intensas en cortos periodos, que antes tomaban semanas o incluso meses. Estas precipitaciones extremas no solo afectan la vida cotidiana, sino que causan daños materiales, pérdidas humanas y alteraciones profundas en la dinámica social y económica.

“Las lluvias ya no son como antes. Son más violentas, más concentradas y más destructivas. La ciencia tiene explicaciones, pero también advertencias claras”, señaló De los Santos.

De los Santos indicó que el calentamiento global, provocado principalmente por las actividades humanas como el uso intensivo de combustibles fósiles, la deforestación y la urbanización están haciendo que el aire retenga más humedad y que por cada grado Celsius que aumenta la temperatura global, el aire puede contener hasta un 7 % más de vapor de agua, lo que se traduce en lluvias más fuertes y concentradas.

“Una tormenta que antes duraba una semana, ahora puede descargar todo su contenido en una sola madrugada”, explicó el experto.

Señala que a todo esto se le suma la alteración de los patrones atmosféricos, y que corrientes de viento como el jet stream están actuando de forma más lenta y errática, lo que hace que las tormentas se estanquen sobre una misma zona, intensificando los daños.

En entornos urbanos como Santo Domingo, Santiago o La Vega, el problema se agrava, dado que las superficies impermeables calles, aceras y techos impiden la filtración natural del agua, lo que provoca desbordamientos y colapsos en los sistemas de drenaje.

Además, la ocupación de zonas de alto riesgo, la falta de planificación urbana y la deforestación de cuencas agravan los efectos. “Las ciudades están más expuestas que nunca. El agua no encuentra por dónde ir y termina arrasando todo a su paso”, afirmó De los Santos.

Recordó que en el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) se ha advertido en múltiples informes que, si no se reducen de forma urgente las emisiones de gases de efecto invernadero, los eventos extremos como inundaciones y sequías se intensificarán. Esto afectará especialmente a países como República Dominicana, altamente vulnerables a fenómenos climáticos.

Entre las consecuencias señaladas están: las inundaciones más frecuentes y destructivas, las sequías más prolongadas entre lluvias y la desigualdad hídrica entre regiones.

Al ser cuestionado sobre que se puede hacer en ese caso De los Santos subraya que la adaptación es clave y que República Dominicana debe actuar con urgencia desde varios frentes, que son: construir infraestructura resiliente al clima (drenajes, canales, reservorios), restaurar ecosistemas y detener la deforestación, fortalecer los sistemas de alerta temprana y promover una planificación urbana y rural acorde al nuevo contexto climático.

“Las lluvias están cambiando, y no podemos seguir viéndolas como fenómenos naturales aislados. Son respuestas directas a un planeta que hemos calentado. Comprenderlo es el primer paso para proteger nuestras comunidades”, concluyó explicando Víctor de los Santos.