Las infraestructuras que por su deterioro provocan temor entre la ciudadanía

ElAvance | 23 mayo 2025

Santo Domingo.– Luego del suceso registrado iniciando la segunda semana del mes de abril en el centro de diversión nocturno Jet Set, muchos de residentes del Gran Santo Domingo han empezado a vivir con preocupación por el alto número de estructuras que presentan cierto estado de abandono de parte de las autoridades y que, de acuerdo a lo que entienden los ciudadanos y expertos, ponen en peligro la vida de muchas personas.

Y es que el temor al momento de cruzar algunos puentes, elevados y pasos a desnivel, por el mal estado que los mismos presentan, es un sentimiento presente en un alto número de ciudadanos, a quienes se les hace difícil no sentirse preocupados de ser una víctima en un posible suceso que se registre en una de esas estructuras en mal estado.

De estas, una de las que mayor incertidumbre genera entre la población es el puente Francisco del Rosario Sánchez, también conocido como el puente de la 17, el cual, según denuncias de residentes del sector Los Mina Viejo, en Santo Domingo Este, había empezado a desprender pedazos de roca y metal, por lo que temían que se desplomara en cualquier momento y cayera encima de sus viviendas.

Ante estas denuncias, desde el pasado 17 de abril quedó suspendido el paso por esa vía de vehículos de más de tres ejes, debido a los trabajos de mantenimiento que el Ministerio de Obras Públicas inició, a los fines de corregir algunos desperfectos del puente que también une el Distrito Nacional con el municipio Santo Domingo Este. El  el desplazamiento de los camiones con las características señaladas será permitido cuando finalicen los trabajos de mantenimiento

En un comunicado, el MOPC informó que “para los vehículos pesados que cuentan con su permiso de la Zona de Acceso Restringido (ZAR) del D.N., habrá una ruta establecida por la Ave. Kennedy – Ave. Francisco del Rosario Sánchez – Josefa Brea, Puente Duarte y Las Américas si se desplazan de Oeste a Este. En sentido contrario, para acceder al D.N., tendrán como ruta alterna la Av. Charles de Gaulle, Av. Hermanas Mirabal y Av. Máximo Gómez”.

Pese a la intervención, el Ministerio Público aseguró a la población que el puente es seguro para su uso y que están conscientes de que la estructura es clave para la conectividad vial del Gran Santo Domingo.

Otro caso de una obra de infraestructura que genera temor entre la ciudadanía ante la posibilidad de que colapse, es el puente peatonal ubicado en la avenida Ortega y Gasset, en la cercanía de esa vía con la John F. Kennedy, justo al frente del Hospital Central de las Fuerzas Armadas.

Este cruce para peatones luce totalmente deteriorado a un punto tal que hace ya algunos años las autoridades decidieron sacarlo de servicio.

Denuncias de los ciudadanos sugieren que la estructura representa un peligro desde hace mucho tiempo, y que sería adecuado pensar en sustituirlo por uno más moderno y adecuado, ya que, previo a su salida de servicio, tenía un poco más de dos décadas de uso.

El deterioro de esta estructura genera un doble problema: lo primero es que su condición actual pone en peligro la vida de quienes se arriesgan a cruzar por debajo; lo segundo es que, al estar fuera de servicio debido al avanzado estado de deterioro, las personas se ven obligadas a atravesar la avenida lo que ha causado incluyo muertes por accidentes de tránsito.

Un empleado del Hospital Central de las Fuerzas Armadas, que pidió reservas de su nombre, dijo a El Avance que hace cerca de dos años una enfermera que laboraba en ese centro murió luego de ser atropellada mientras cruzaba la avenida Ortega y Gasset.

En un recorrido por la calle Padre Castellanos, en el tramo del sector Mejoramiento Social, se puede evidenciar que el puente que se eleva sobre esa vía y que conduce hacia la avenida México se encuentra fuertemente afectado por el paso de los camiones de carga que transitan por allí, los cuales violan la altura permitida.

Solo con una ligera vista se puede observar sobre ese puente varillas que han quedado sin el concreto que las cubría, ya que, cuando los vehículos pesados se quedan atascados por su altura, los conductores prefieren acelerar de manera temeraria sin importarles el daño que le hacen a la estructura ni la catástrofe que podrían ocasionar.

“Ese puente hay que hacerlo de nuevo porque todas las varillas que le daban fuerza a él han quedado afuera por culpa de los contenedores de alto nivel que, cuando pasan y se quedan atascados, lo que hacen es acelerar para poder salir”, así se expresó Gustavo Sánchez, morador de la zona.

Denunciantes que residen cerca de allí afirmaron que es un peligro latente la situación de esa estructura vial, y que temen que la misma se desplome si no se toman las medidas de lugar y se obliga a los conductores de camiones y vehículos pesados a tomar rutas alternas.

En iguales términos, otros expresaron que esperan la pronta acción de las autoridades, a quienes recordaron que son los llamados a velar por la seguridad de todos los ciudadanos y los responsables de mantener en óptimas condiciones las obras que se construyen con los recursos del Estado.

La situación de las infraestructuras que se encuentran en mal estado no solo preocupa a los residentes del Gran Santo Domingo, sino también a otros ciudadanos de diferentes ciudades, y producto de esto ya está en acción la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático, la cual se encuentra haciendo evaluaciones a las condiciones de puentes y elevados ubicados en Santiago y San Pedro de Macorís.

Dentro de las estructuras que están siendo evaluadas están el puente Mauricio Báez, en San Pedro de Macorís; el puente Duarte, el Juan Bosch y el elevado ubicado en la intersección de las avenidas Winston Churchill y John F. Kennedy en Santo Domingo.

Estos son solo algunos ejemplos de obras en el Gran Santo Domingo y otras regiones del país que presentan un notable deterioro, causado muchas veces por la falta de mantenimiento y supervisión adecuada por parte de las autoridades competentes.

Muchos de estos casos ponen en riesgo la seguridad de los ciudadanos por lo que se requiere una intervención a tiempo para prevenir posibles tragedias.