Familiares de Ana Paula mantuvieron la esperanza de encontrar culpable de su muerte

Ruth Encarnacion | 02 mayo 2025

Ángela Santana nunca perdió la fe en que algún día se haría justicia por la muerte de su hermana, Paula Santana Escalante, cuyo cuerpo fue hallado el 22 de febrero de 2024 en una alcantarilla cercana a la empresa donde trabajaba. Más de un año después, esa esperanza se transformó en realidad con la detención de Junior Lazarito Sánchez Martínez, excompañero de trabajo de Paula, acusado ahora de ser el autor del crimen.

La noticia del arresto, ocurrida el pasado 30 de abril, trajo un respiro a la familia Santana Escalante, que por meses había vivido en medio de la incertidumbre. “Nunca perdí la esperanza. Tenía mucha fe de que este día iba a llegar”, dijo Ángela, emocionada y con voz entrecortada. Aunque el anuncio no fue inmediato para su madre, por razones de salud, toda la familia recibió el hecho como un rayo de alivio en medio del dolor prolongado.

Sobre el presunto responsable, Ángela aseguró que nunca lo conocieron fuera del entorno laboral de Paula. “Nunca mi hermana nos habló de esa persona. Para mí, es un completo extraño”, afirmó, aún conmovida por la revelación. Para la familia, esta nueva etapa representa no solo un paso hacia la justicia, sino también una reafirmación de su fe y resistencia frente a la pérdida.