Hamilton y el Desafío del Frenado por Motor en Ferrari: Un Cambio de Ritmo

ElAvance | 15 abril 2025

Baréin – La Fórmula 1 es un mundo donde los detalles marcan la diferencia, y Lewis Hamilton, el siete veces campeón del mundo, lo está descubriendo de primera mano en su nueva aventura con Ferrari. Tras debutar con la Scuderia en 2025, Hamilton dejó caer una declaración que captó la atención de todos tras el Gran Premio de Baréin: "El frenado por motor aquí es algo completamente nuevo para mí. En Mercedes, no lo usábamos así". Pero, ¿qué es este "frenado por motor" que tiene al británico adaptándose a marchas forzadas, y por qué Ferrari lo hace diferente?

Un freno que no es freno

En el corazón de un coche de Fórmula 1, el motor no solo sirve para acelerar. Cuando el piloto suelta el acelerador, el motor puede convertirse en una especie de ancla, ralentizando el coche sin depender tanto de los frenos tradicionales. Este truco, conocido como engine braking o frenado por motor, es clave en la F1 moderna. No solo ayuda a controlar la velocidad, sino que también carga una batería especial, el ERS (Energy Recovery System), que da un empujón extra en las rectas.

Ferrari, con su legendario V6 turbo híbrido, ha perfeccionado este arte. Hablando con ingenieros del equipo en el paddock, explican que el engine braking es como un compañero invisible para los pilotos Charles Leclerc y ahora Hamilton. "Lo usamos para cuidar los frenos, que se calientan muchísimo, y para estabilizar el coche en las curvas", cuenta Marco Rossi, un ingeniero de pista de Ferrari. En circuitos como Mónaco, donde las curvas son estrechas, este sistema es un salvavidas. Además, la energía que se recupera se convierte en potencia para adelantar en las rectas.

Ferrari vs. Mercedes: Dos mundos distintos

Hamilton, tras 12 años y seis campeonatos con Mercedes, llegó a Ferrari con un estilo de conducción pulido como un diamante. Pero ese diamante ahora debe adaptarse a un nuevo molde. En Mercedes, el frenado por motor existía, pero no era la estrella del espectáculo. Los coches plateados confiaban más en sus frenos físicos, fabricados por Carbon Industries, y en una configuración que priorizaba la suavidad en rectas y curvas rápidas. "En Mercedes, yo apretaba el freno y sabía exactamente cómo iba a responder el coche", dijo Hamilton en la rueda de prensa post-carrera. "Aquí, tengo que pensar más en soltar el acelerador para que el motor haga parte del trabajo".

Ferrari, en cambio, sube la apuesta con el engine braking. Sus coches están diseñados para que el motor frene con más fuerza, trabajando en tándem con los frenos Brembo, que tienen un tacto distinto. "Es como bailar con un nuevo compañero", comentó Hamilton, sonriendo, pero dejando claro que el cambio no es fácil. En Ferrari, el piloto debe modular el acelerador con precisión quirúrgica para controlar cuánto frena el motor, algo que afecta cómo entra en las curvas y cómo gestiona las llantas.

El reto de los frenos Brembo

No solo es el motor. Los frenos también son parte de la ecuación. Hamilton pasó más de una década acostumbrado a los frenos de Mercedes, que él mismo describió como "una extensión de mi pie". Ahora, con los Brembo de Ferrari, la sensación es diferente. "Los Brembo muerden de otra manera, y cuando los combinas con el engine braking, tienes que recalibrar todo", explicó. En el circuito de Baréin, se le vio probando diferentes configuraciones durante los entrenamientos, ajustando el pedal para encontrar el punto dulce entre el freno físico y el motor.

Un campeón en adaptación

En el box de Ferrari, el ambiente es de optimismo. "Lewis es un fuera de serie. Está aprendiendo rápido", asegura Rossi. Pero el reloj no para en la F1, y Hamilton sabe que cada carrera es una oportunidad para pulir su nueva técnica. En Baréin, terminó en el podio, pero admitió que aún no siente el coche como propio. "Es un proceso. El engine braking cambia cómo abordas las curvas, cómo ahorras frenos para el final de la carrera. Me llevará un par de carreras dominarlo", dijo con la confianza de quien ha conquistado lo imposible antes.

¿Qué sigue para Hamilton y Ferrari?

El engine braking es solo una pieza del rompecabezas que Hamilton está armando en Ferrari. Con el campeonato de 2025 en marcha, todas las miradas están puestas en cómo el británico se adaptará a este sistema que, en palabras de los ingenieros, "es el ADN de Ferrari". Si logra hacer clic con el coche rojo, el engine braking podría ser su arma secreta para volver a lo más alto del podio. Por ahora, el mundo de la F1 observa con fascinación cómo un campeón reescribe su manual de conducción, curva tras curva.