EE.UU. aplica desde este sábado aranceles del 10% a productos importados de 184 países

Ruth Encarnacion | 05 abril 2025

A partir de este sábado, Estados Unidos implementó un nuevo arancel global del 10 % a los productos importados desde 184 países y territorios, incluidas naciones como la República Dominicana, como parte de una política anunciada por el presidente Donald Trump. Este gravamen tiene el potencial de generar más volatilidad en los mercados internacionales y agravar las tensiones comerciales ya existentes.

La medida fue dada a conocer el 2 de abril bajo lo que se denominó “el día de la liberación” y afectará una amplia gama de importaciones, con aumentos adicionales del 20 % para ciertos productos europeos y del 34 % en el caso de las importaciones chinas.

Mientras que la mayoría de los productos estarán sujetos a este 10 % adicional, hay una excepción importante: aquellos productos que ya estaban en tránsito hacia EE. UU. antes de la medianoche del sábado, hora local del este de EE. UU. (04:01 GMT), no se verán afectados por el cambio. Esta es la única medida de alivio contenida en la orden ejecutiva firmada por Trump, lo que implica que los envíos ya en camino no tendrán que pagar el nuevo arancel.

El impacto de estas medidas podría ser significativo no solo para la economía estadounidense, sino también para la economía global. Los aranceles impuestos a los socios comerciales de EE. UU., incluidos aliados como la Unión Europea y Canadá, ya han desencadenado una guerra comercial, a la que se suman las represalias de China. Esto ha generado preocupación sobre una posible desaceleración económica mundial, con el banco JPMorgan Chase incrementando las probabilidades de una recesión global, de un 40 % a un 60 %.

Dentro de EE. UU., las previsiones apuntan a un aumento de la inflación y una desaceleración en el crecimiento económico. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed), advirtió que la inflación podría no ser temporal, sino persistente, lo que afectaría principalmente a las familias más vulnerables. Según un estudio de la Universidad de Yale, las consecuencias de estos aranceles podrían hacer que las familias más pobres experimenten una caída de hasta el 5,5 % en su capital.