Italia aplica nuevas restricciones para otorgar ciudadanía

Ruth Encarnacion | 31 marzo 2025

El pasado viernes, el Consejo de Ministros de Italia aprobó un decreto-ley que establece nuevas restricciones para la obtención de la ciudadanía italiana. A partir de ahora, solo aquellas personas que tengan al menos un padre, madre, abuelo o abuela nacido en Italia y que vivan en el extranjero podrán solicitar la nacionalidad italiana. Esta medida limita el acceso a la ciudadanía, que antes solo requería comprobar un vínculo con cualquier antepasado nacido en Italia después de 1861, año de la creación del Reino de Italia.

La reforma afecta principalmente a descendientes de inmigrantes italianos en países como Argentina, Uruguay, Brasil y Venezuela, que recibieron a miles de italianos entre finales del siglo XIX y principios del XX. En 2024, por ejemplo, 30,000 argentinos recibieron la ciudadanía italiana, según cifras oficiales.

El gobierno italiano explicó que esta medida tiene como objetivo establecer criterios más claros y evitar abusos relacionados con la obtención del pasaporte italiano. Antonio Tajani, ministro de Relaciones Exteriores de Italia, expresó que "la ciudadanía debe ser algo serio". Además, los nuevos cambios no afectarán a quienes ya tienen la nacionalidad italiana, ni a quienes hayan iniciado su proceso de solicitud antes del 27 de marzo de 2025.

La reforma mantiene el principio del ius sanguinis (derecho de sangre), pero lo restringe solo a la segunda generación de descendientes directos. Tajani también informó que, en una segunda fase, el gobierno enviará dos proyectos de ley al Parlamento, los cuales establecerán que los italianos en el extranjero deben mantener un vínculo activo con Italia cada 25 años, ya sea participando en elecciones, renovando documentos o pagando impuestos.

Además, los hijos de quienes obtuvieron la ciudadanía italiana por ascendencia podrán obtenerla automáticamente si nacen en Italia o si uno de sus padres ha residido en el país por al menos dos años antes de su nacimiento. También podrán solicitarla si viven en Italia durante dos años.

Con esta reforma, el gobierno italiano anunció que los trámites de ciudadanía dejarán de realizarse en los consulados y se centralizarán en una oficina en Roma, cuyo objetivo es agilizar el proceso. Esta medida forma parte de un esfuerzo por liberar a los consulados y permitirles concentrarse en brindar servicios a los ciudadanos, no en la creación de nuevos ciudadanos. La nueva oficina de ciudadanía se espera que esté plenamente operativa en un año.