Reportan que migrantes deportados de EE.UU. van de embajada en embajada en Panamá en busca de asilo

Max Herrera | 21 marzo 2025

Estados Unidos.- Migrantes de Afganistán, Rusia, Irán y China que fueron deportados desde Estados Unidos a Panamá se encuentran en una situación desesperada al intentar conseguir asilo. La semana pasada, estos migrantes, que en su mayoría habían huido de regímenes represivos y situaciones de peligro extremo, comenzaron a recorrer embajadas y consulados en la capital panameña en busca de una oportunidad de refugio. Sin embargo, la respuesta ha sido mayormente negativa o indiferente.

El grupo de migrantes deportados, que fue trasladado a Panamá en febrero, incluye personas que habían solicitado asilo en Estados Unidos, pero fueron deportadas tras la implementación de políticas más estrictas durante la administración de Donald Trump. Se les había prometido que Panamá sería una escala temporal en su viaje, pero ahora se encuentran atrapados en un limbo legal, sin opciones claras de salida.

“Después de esto, no sabemos qué haremos”, señaló Hayatullah Omagh, de 29 años, quien huyó de Afganistán en 2022 tras la llegada del Talibán al poder. La situación de Omagh y otros migrantes se ha vuelto aún más preocupante debido a la falta de apoyo humanitario y legal, lo que agrava su sensación de desamparo.

Los deportados, en su mayoría provenientes de países asiáticos, fueron trasladados a Panamá en febrero de 2025, en lo que parecía ser un acuerdo entre Estados Unidos y el gobierno panameño. Las autoridades panameñas indicaron que algunos migrantes aceptaron regresar voluntariamente a sus países de origen, pero muchos otros, temerosos de ser perseguidos, se negaron a regresar y terminaron siendo enviados a un campamento en la jungla del Darién, donde permanecieron durante semanas en condiciones precarias.

A principios de marzo, las autoridades panameñas les otorgaron un plazo de un mes para abandonar el país. Sin embargo, ante la falta de recursos y con escaso conocimiento del idioma español, los migrantes han tenido dificultades para encontrar un camino a seguir. Ante la urgencia de su situación, comenzaron a visitar diversas misiones diplomáticas en Panamá.

El martes pasado, una docena de ellos acudió a las embajadas de Canadá y el Reino Unido, así como a los consulados de Suiza y Australia, en un intento de solicitar asilo. No obstante, las respuestas que recibieron fueron desalentadoras. En la embajada de Canadá, se les informó que no se ofrecían servicios para refugiados, mientras que en la embajada británica les entregaron folletos informativos solo para ciudadanos británicos. El consulado suizo, por su parte, les indicó que debían contactar con la embajada en Costa Rica para obtener ayuda.

En este contexto, los migrantes no solo enfrentan la indiferencia de las embajadas, sino también la incertidumbre de su futuro. Muchos de ellos estarían dispuestos a solicitar asilo en Panamá, pero las autoridades y organizaciones internacionales les han indicado que las posibilidades de obtener refugio en el país centroamericano son mínimas.

Álvaro Botero, activista proinmigración de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, afirmó que la respuesta de las embajadas no sorprende, pues en estos casos de persecución política extrema, los gobiernos podrían temer a tensiones con Estados Unidos.